Informe internacional revela un preocupante incremento en las intimidaciones contra pastores y sacerdotes en Colombia
Una reciente advertencia emitida por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) ha encendido las alarmas sobre la seguridad de los líderes religiosos en territorio colombiano. De acuerdo con la organización, la creciente presencia de organizaciones armadas y estructuras delictivas ha provocado un repunte notable en las intimidaciones dirigidas a sacerdotes, pastores y figuras eclesiales en distintas regiones del país.
Esta problemática quedó al descubierto en el Informe de Libertad Religiosa en el Mundo 2025, un documento que se dio a conocer recientemente en la capital colombiana durante un evento que contó con la participación de Marcela Szymanski, directora de Promoción Internacional de ACN.


Para la elaboración de este estudio, la entidad analizó los hechos documentados entre 2023 y 2024, recopilando información a partir de reportes de medios de comunicación, testimonios directos y registros institucionales de diversas organizaciones sociales.
Cifras alarmantes y control territorial
El informe detalla que las vulneraciones a este derecho fundamental experimentaron un ascenso significativo durante el bienio evaluado. Al respecto, el documento señala textualmente: “La Oficina del Defensor del Pueblo señaló un incremento del 31% en el número de violaciones de la libertad religiosa entre 2023 y 2024. La discriminación contra las iglesias y las comunidades religiosas y las amenazas de muerte contra los líderes religiosos fueron las dos categorías que registraron los mayores aumentos. En particular, el número de amenazas de muerte ha aumentado en un 100 %, pasando de cuatro casos en 2023 a ocho en 2024”.
Como consecuencia directa de esta situación, la nación sudamericana ha pasado a figurar bajo observación dentro de los parámetros de evaluación que utiliza la institución pontificia para medir el nivel de riesgo de las comunidades de fe.
Durante su estancia en el país, la representante de ACN enfatizó que detrás de este fenómeno se encuentra la expansión de economías ilícitas y facciones armadas que buscan imponer su dominio en las regiones, afectando gravemente a la población civil y a sus pastores.
Sobre el impacto social de estas intimidaciones, Szymanski advirtió lo siguiente: “Cuando un sacerdote, un pastor o un líder religioso es amenazado o silenciado, también se debilita el tejido social y la esperanza de miles de personas”.
Alcance de la libertad religiosa y perspectivas
Durante su intervención académica y pública, la funcionaria internacional recordó que la protección a la fe y a las creencias no se restringe únicamente al ejercicio litúrgico en los templos. Para ello, trajo a colación el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Profundizando en este principio, la experta puntualizó que la libertad religiosa abarca la facultad de professar cualquier credo, modificarlo o carecer de él, así como manifestar las propias convicciones tanto en espacios públicos como privados.
En el plano normativo interno, la legislación colombiana protege este derecho fundamental a través del artículo 19 de la Constitución Política y los lineamientos establecidos en la Ley 133 de 1994, reconociendo el carácter pluralista del Estado.
No obstante el panorama adverso que reflejan las estadísticas, Szymanski reconoció que el país mantiene instituciones democráticas fuertes y un sistema judicial sólido, conservando una valoración relativamente favorable en comparación con otras naciones del continente.
Finalmente, la representante de ACN recalcó que el principal desafío consiste en erradicar la impunidad para evitar que los grupos al margen de la ley continúen hostigando con total libertad a los ministros de culto y a las comunidades que estos representan.








