25 septiembre, 2026

El inicio de un recorrido histórico en suelo europeo

El territorio galo recibió este 25 de septiembre al máximo representante de la Iglesia católica, dando inicio oficial a un desplazamiento pastoral de gran relevancia que se extenderá hasta el lunes 28 de septiembre. Desde su arribo, el pontífice cumplió con compromisos institucionales y pastorales de alto nivel en París y sus alrededores.

La jornada inaugural estuvo cargada de momentos emotivos y encuentros significativos con autoridades políticas, organismos internacionales y la comunidad católica local. El programa previsto demostró el dinamismo con el que la máxima autoridad eclesiástica abordó sus primeras horas en la capital francesa.

Paradas institucionales y patrimonio recuperado

Entre los eventos más destacados de la agenda matutina y vespertina, el líder católico acudió a las instalaciones de la organización internacional enfocada en la educación y la cultura. Posteriormente, se trasladó para conocer de cerca la emblemática Catedral de Notre-Dame, un monumento histórico que volvió a abrir sus puertas a finales de diciembre de 2024 tras superar un complejo proceso de reconstrucción motivado por el devastador incendio registrado en abril de 2019.

Este recorrido por los puntos neurálgicos de la capital permitió al obispo de Roma conectar con la historia y la resiliencia del pueblo francés, combinando la diplomacia internacional con la espiritualidad y la valoración del patrimonio arquitectónico europeo.

Un multitudinario encuentro con la juventud

El punto culminante del primer día de actividades tuvo lugar en el recinto deportivo ubicado en Saint-Denis, donde se congregaron aproximadamente 80.000 jóvenes para participar en una masiva vigilia de oración. Durante esta emotiva concentración, el Santo Padre dirigió unas palabras inspiradoras a las nuevas generaciones, invitándolas a perseverar en su testimonio de fe.

En su mensaje central ante la multitud, el pontífice enfatizó un concepto clave para la esperanza cristiana al afirmar que “en Cristo, todo mal llega a su fin, precisamente porque ese final se convierte en el comienzo de una vida nueva y eterna”.

La masiva asistencia reflejó el fuerte impacto de la visita papal entre los sectores juveniles, quienes respondieron con entusiasmo a los llamados del líder religioso en una velada marcada por la música, la reflexión comunitaria y la oración colectiva.

Nuevos