3 agosto, 2026

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Seúl 2027 ha dado un paso fundamental en su organización al desvelar su himno oficial, un elemento central que busca resonar en los corazones de los millones de jóvenes católicos que peregrinarán a Corea del Sur. El lanzamiento, realizado este lunes, introduce el canto en dos versiones distintas –una clásica y otra pop–, diseñadas para conectar con una audiencia global diversa y anticipar la magnitud del encuentro que se celebrará del 3 al 8 de agosto del próximo año. Este evento, que transcurrirá bajo el pontificado del Papa León XIV, promete ser un hito para la Iglesia universal.

El Comité Organizador Local (COL) ha revelado que el himno lleva por nombre “Confidite, Ego Vici Mundum”, una frase latina que se traduce como “Tengan valor: yo he vencido al mundo”. Esta poderosa cita, extraída de la Sagrada Escritura (Juan 16,33), evoca el mensaje de aliento de Jesús a sus discípulos momentos antes de enfrentar su propia Pasión y sufrimiento. La elección de este pasaje no es casual; busca infundir esperanza y fortaleza espiritual en los jóvenes ante los desafíos del mundo contemporáneo, un mensaje que el Papa León ha reiterado en múltiples ocasiones.

La composición musical es obra de Francis Jiyoon Kim, un talentoso compositor coreano, cuyo trabajo fue seleccionado entre 434 propuestas recibidas, de las cuales 294 provenían de artistas internacionales. Esta amplia convocatoria subraya el interés global y la riqueza cultural que caracteriza a la JMJ. En un comunicado de prensa, el COL explicó que el himno aspira a ser “una expresión compartida de fe para los peregrinos”, trascendiendo barreras idiomáticas y culturales. La decisión de crear tanto una versión clásica como una pop responde a la necesidad de ofrecer un sonido accesible y atractivo para la juventud actual, sin renunciar a la solemnidad propia de un evento de esta índole.

El videoclip oficial del himno, por su parte, no solo presenta la melodía, sino que también sirve como una ventana a la rica historia y patrimonio de la Iglesia en Corea. Las imágenes fueron grabadas en lugares emblemáticos como la majestuosa Catedral de Myeongdong, epicentro católico de Seúl, y diversos santuarios dedicados a los mártires coreanos. Estos sitios no solo son de gran belleza arquitectónica, sino que también guardan un profundo significado histórico y espiritual, recordando el legado de fe y perseverancia de la comunidad católica en la península.

El lanzamiento del himno marca el inicio de una nueva y crucial etapa en la organización de la JMJ Seúl 2027. Según el COL, la segunda mitad de 2026 será testigo de la apertura de las inscripciones tanto para peregrinos como para voluntarios internacionales, un momento largamente esperado por jóvenes de todo el planeta. Mientras tanto, los preparativos logísticos continúan a buen ritmo, abarcando áreas vitales como el alojamiento de los participantes, la planificación del transporte, la implementación de estrictas medidas de seguridad y la garantía de una atención integral a todos los asistentes. Estos esfuerzos reflejan el compromiso de Corea del Sur y de la Iglesia local con la exitosa celebración del encuentro.

Paralelamente a estos avances, el 3 de agosto se puso en marcha la campaña mundial de plantación de árboles bajo el lema “Aliento de Vida”. Esta iniciativa ecológica se inspira directamente en la encíclica *Laudato si’* del Papa Francisco, documento que llamó a la Iglesia y al mundo a una “conversión ecológica” y al cuidado de la Casa Común. La campaña no solo busca promover la sostenibilidad ambiental, sino también conectar a los jóvenes con un sentido de responsabilidad hacia la creación, en línea con el magisterio de la Iglesia.

Monseñor Peter Soon-taick Chung, Arzobispo de Seúl y presidente del Comité Organizador Local, compartió su entusiasmo por esta nueva fase. “Durante los últimos tres años, nos hemos concentrado en sentar las bases para el evento”, afirmó. “El año que viene será el momento de completar nuestros preparativos y dar la bienvenida a jóvenes de todas partes del mundo. Haremos todo lo posible para que la JMJ de Seúl 2027 sea una celebración de esperanza y un testimonio de la hospitalidad y la solidaridad que ofrecen Corea y Seúl”. Sus palabras reflejan la dedicación y el espíritu de acogida que la nación anfitriona desea transmitir.

La JMJ de Seúl revestirá una importancia particular al ser la segunda vez que se celebra en el continente asiático, después de la edición de Manila en 1995, y la primera en un país donde el cristianismo constituye una religión minoritaria. Esta particularidad ofrece una oportunidad única para el diálogo intercultural y el fortalecimiento de la fe en un contexto diverso. La presencia del Papa León en este evento, ya sea en persona o a través de sus mensajes, subrayará la universalidad de la Iglesia y su compromiso con la juventud, haciendo de Seúl 2027 un punto de encuentro y renovación espiritual para la Iglesia global.

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