21 febrero, 2026

En un evento de profunda significación para la Iglesia Católica peruana, Monseñor Luciano Maza Huamán fue formalmente investido como el nuevo Arzobispo de Piura, en una trascendental ceremonia de consagración episcopal y toma de posesión celebrada el 21 de febrero de 2026. Este acontecimiento, que congregó a una multitud de fieles y dignatarios eclesiásticos y civiles, marca el inicio de una nueva etapa pastoral para la arquidiócesis del norte peruano, bajo el mandato del Papa León XIV, quien lo nombró para esta importante sede.

La solemne Eucaristía tuvo lugar en la histórica Catedral de Piura, que se vio abarrotada de asistentes desde tempranas horas. Simultáneamente, miles de personas seguían la transmisión en vivo desde la Plaza de Armas, desafiando el intenso calor para ser testigos de este significativo momento de fe. La liturgia fue presidida por el Nuncio Apostólico en el Perú, Monseñor Paolo Rocco Gualtieri, quien destacó el profundo simbolismo del servicio episcopal como pilar fundamental del ministerio.

Acompañaron a Mons. Maza Huamán como co-consagrantes el Monseñor Guillermo Elías, quien había ejercido como Administrador Apostólico de la arquidiócesis desde abril de 2024, y el Monseñor Daniel Turley Murphy, Obispo Emérito de Chulucanas. Esta última diócesis tiene un vínculo especial con el Papa León XIV, ya que fue allí donde sirvió en sus primeros años en Perú, desde 1985.

**El Llamado al Servicio: La “Vestidura del Obispo”**

En su inspiradora homilía, Mons. Rocco Gualtieri enfatizó que la verdadera investidura de un obispo es el servicio desinteresado a su pueblo, replicando el ejemplo de Jesús al lavar los pies de sus discípulos. “La vestidura del servicio es la que todos tenemos que ponernos,” afirmó el Nuncio Apostólico. “Es la única vestidura permitida, la del maestro, la del servicio, la que alegra al pueblo y le da esperanza.” Con estas palabras, subrayó la primacía de la humildad y la entrega en la labor pastoral.

Profundizando en la misión de la Iglesia, Monseñor Gualtieri recalcó la necesidad de una purificación constante por el Espíritu Santo. Abogó por una Iglesia que se evangeliza a sí misma antes de poder llevar eficazmente el mensaje de Cristo a otros. Solo así, explicó, la comunidad eclesial es capaz de “lanzar la red” y ofrecer su más preciada riqueza: los signos eucarísticos del cuerpo de Cristo y la Palabra divina, que son el pan y los peces para el alma.

El Nuncio instó a Mons. Maza Huamán a emular a Jesús, el Buen Pastor, guiado en todo momento por la misericordia y el amor. Extendió este llamado no solo a los obispos, sino a todo el clero, recordando la vocación universal al servicio. Concluyó su mensaje con una exhortación directa al nuevo Arzobispo de Piura: “Excelencia Luciano, lance las redes hacia todos. Apaciente a todos, acoja a todos, encomendando sobre todo a los pobres y a los jóvenes. Que la Iglesia done a los jóvenes la esperanza de una vida plena porque el Señor es la plenitud.”

**Unidad y Oración: El Pedido del Nuevo Arzobispo**

Tras la Eucaristía, Mons. Luciano Maza Huamán expresó su profunda gratitud a todos los presentes, incluyendo a las autoridades civiles y la nutrida representación eclesiástica, con una veintena de obispos peruanos que viajaron para acompañarlo en esta significativa ocasión. Dirigió un agradecimiento especial al Nuncio Apostólico y a los obispos co-consagrantes por su invaluable apoyo y el papel fundamental en su ordenación episcopal. Su primer mensaje como Arzobispo de Piura fue un emotivo llamado a la unidad y la colaboración en la misión evangelizadora.

El día continuó con un emotivo encuentro de Mons. Maza con los fieles en el Coliseo del Colegio Salesiano Don Bosco. Allí, reiteró su agradecimiento por las oraciones y el apoyo recibido, incluyendo la vigilia de oración celebrada la víspera por su ministerio. El nuevo prelado se comprometió a orar incesantemente por todos los fieles confiados a su cuidado y, a su vez, solicitó su respaldo incondicional para la labor pastoral que emprende.

“Ayúdenme a hacer el bien, que nos pongamos todos a trabajar unidos como Iglesia, haremos mucho bien y el Señor estará muy contento con nosotros,” manifestó, enfatizando la importancia de una fe activa y solidaria en la construcción del Reino de Dios. Reflexionando sobre el báculo, símbolo de su autoridad pastoral, Mons. Maza lo interpretó como un signo de apoyo mutuo en la comunidad: “El báculo del pastor, donde uno se sostiene, pero también el báculo que somos todos. Yo quisiera que ustedes también sean el báculo para el ministerio que Dios me ha confiado. Ustedes sean mi apoyo y ese báculo para que cuando me falten las fuerzas, ustedes me ayuden a levantar. Así que espero y confío en ustedes. Recen por mí para que juntos hagamos mucho bien.”

**Una Vida al Servicio de la Iglesia en Piura**

Nacido el 4 de junio de 1957 en Castilla, Piura, Mons. Luciano Maza Huamán es un hijo de la tierra que ahora pastorea, lo que le confiere una profunda conexión con su comunidad. Fue ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1987. A lo largo de su trayectoria, ha desempeñado diversas y cruciales responsabilidades pastorales y de formación: fue vicario parroquial del Sagrado Corazón de Jesús y posteriormente párroco de San Silvestre.

Durante una década, dedicó su labor al Seminario Arquidiocesano San Juan María Vianney, donde sirvió como formador, director espiritual y profesor, contribuyendo de manera significativa a la preparación de nuevas generaciones de sacerdotes. Su vasta experiencia se amplió como canciller de la arquidiócesis, y acompañó activamente al Instituto Secular Presencia del Evangelio y al Movimiento Juan XXIII. Además, formó parte del Colegio de Consultores, del Consejo Presbiteral y de la Vicaría de la Familia, roles que le otorgaron un profundo conocimiento de la estructura y las necesidades pastorales de la diócesis. Antes de su nombramiento como Arzobispo, se desempeñaba como vicario general, una posición clave en la administración eclesial.

Mons. Maza Huamán asume el liderazgo de la Arquidiócesis de Piura tras la renuncia de Mons. José Antonio Eguren, cuya dimisión fue aceptada por el Papa Francisco el 2 de abril de 2024. En aquel momento, Mons. Eguren contaba con 67 años, ocho antes de la edad de jubilación episcopal. La llegada de Mons. Luciano Maza Huamán es vista como un retorno a las raíces locales, al ser un clérigo oriundo de la propia Piura, lo que genera una gran expectativa de cercanía y comprensión de las particularidades de su gente y de los desafíos que enfrenta la región.

Con una trayectoria marcada por el servicio, la formación y una profunda conexión con su comunidad, Mons. Luciano Maza Huamán emprende ahora su misión como Arzobispo de Piura, con el desafío de guiar a su grey bajo los principios de unidad, esperanza y el ineludible llamado al servicio evangélico, consolidando así la presencia y acción de la Iglesia Católica en el norte del Perú.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos