27 agosto, 2026
Festejos en Chimpay para recordar a Ceferino Namuncurá. Crédito: Cortesía Inspectoría Salesiana Ceferino Namuncurá

La localidad rionegrina de Chimpay se convirtió en el epicentro de una de las manifestaciones religiosas más importantes de la región patagónica. Con motivo de la 56° edición de esta tradicional marcha de fe, miles de fieles comenzaron a congregarse para recordar al beato en la fecha litúrgica que coincide con el 140° aniversario de su natalicio.

Comienzo oficial de los actos litúrgicos

Las actividades inaugurales de esta convocatoria espiritual se pusieron en marcha en el Parque Ceferiniano, un espacio que alberga la ermita dedicada al joven devoto y que nuclea a peregrinos de diversos puntos del país. El lema elegido para esta ocasión especial es “Con Ceferino y el Papa León, artesanos de humanización y paz”.

La Eucaristía inaugural estuvo encabezada por el obispo de Viedma, Monseñor Esteban Laxague, y contó con la presencia de referentes eclesiásticos como el párroco local, padre Antonio Sánchez Lara, y el vicepostulador de la causa de canonización, padre Pedro Narambuena. Delegaciones enteras procedentes de provincias como Mendoza, Córdoba, La Pampa, Neuquén y Río Negro dijeron presente, destacándose una comitiva de 400 integrantes del Instituto Salesiano Sagrado Corazón de Jesús.

Reflexiones y mensaje de los pastores

Durante su homilía ante los devotos, el prelado salesiano profundizó en la esencia de esta movilización religiosa anual:

“Peregrinar a Chimpay es salir del camino de todos los días, dejar la zona de confort, para encontrarnos con Dios y dejar que Jesús transforme nuestro corazón”, valoró Monseñor Laxague.

Asimismo, el obispo dedicó palabras especiales a los jóvenes que transitan el tramo final de sus estudios secundarios y a los niños que se preparan para recibir los sacramentos:

“Hay mucha tristeza que hay que ir sacando; hay que traer alegría para que el mundo sea más lindo. Jesús nos dice que nos necesita a cada uno de nosotros para ser sembradores de alegría en nuestros hogares y comunidades”, animó.

La primera jornada de homenajes incluyó un segundo oficio religioso al pie del monumento principal y cerró con expresiones de danza tradicional folclórica, el tradicional corte de pasteles por el natalicio del beato y una ofrenda de banderas juveniles en honor a Don Bosco y a Ceferino.

Cronograma de cierre y expectativas de concurrencia

Las autoridades locales aguardan la llegada masiva de transportes y caminantes provenientes de todo el territorio nacional. Los momentos centrales de la festividad tendrán lugar al cierre de la semana, coronándose con la tradicional marcha desde el sector del Cerro de la Cruz del V Centenario hasta el santuario principal.

La misa de clausura estará presidida por el obispo de Viedma junto al obispo de San Carlos de Bariloche, Monseñor Juan Carlos Ares, y el administrador apostólico de Alto Valle del Río Negro, Monseñor Oscar Miñarro.

Breve semblanza de una figura histórica

Nacido en territorio patagónico el 26 de agosto de 1886, Ceferino fue el sexto descendiente del influyente cacique Manuel Namuncurá. Su traslado posterior a Buenos Aires le permitió integrarse al sistema educativo salesiano, donde germinó su profunda vocación religiosa y su deseo de consagrarse al sacerdocio para evangelizar a las comunidades originarias.

Su firme determinación lo condujo a Europa con el propósito de continuar su formación y entrevistarse con el pontífice Pío X. Sin embargo, su camino terrenal se vio interrumpido abruptamente al contraer tuberculosis, enfermedad que provocó su deceso a la temprana edad de 18 años.

Su legado de devoción trascendió las fronteras regionales, impulsando su causa eclesiástica hasta ser declarado Siervo de Dios en 1972 y elevado a los altares como Beato por el papa Benedicto XVI en el año 2007.

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