26 marzo, 2026

Managua, Nicaragua – La libertad religiosa en Nicaragua se encuentra bajo una severa amenaza, con un creciente número de cristianos enfrentando vigilancia, intimidación y persecución por parte del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Así lo revela el informe World Watch List 2026 de Open Doors, una organización internacional dedicada a documentar y apoyar a los cristianos perseguidos en el mundo, que sitúa al país centroamericano en el puesto 32 de su lista global de naciones donde la fe es un factor de riesgo.

Según el detallado estudio de Open Doors, la situación para los creyentes en Nicaragua se ha deteriorado significativamente, consolidando un patrón de “silenciamiento progresivo” de las voces cristianas. Aquellos individuos que se atreven a manifestar opiniones divergentes del gobierno en temas como violaciones a los derechos humanos, son blanco de una sistemática vigilancia, hostigamiento, encarcelamiento y, en muchos casos, enfrentan el exilio forzoso o la revocación de su ciudadanía.

El informe subraya que iglesias y otras instituciones de base cristiana, incluyendo escuelas y organizaciones benéficas, son percibidas por el régimen como amenazas directas a su estabilidad. Esta percepción ha resultado en la confiscación de propiedades, la interrupción y prohibición de actividades religiosas y sociales, y el vandalismo de edificios. Lejos de ser consideradas parte integral del tejido social, muchas comunidades cristianas son etiquetadas como “agentes desestabilizadores”, una narrativa que justifica la represión en curso.

La escalada de restricciones a las libertades cristianas se remonta a 2018, cuando una ola de protestas a nivel nacional sacudió al gobierno. Esta represión se agudizó tras las elecciones de 2021 y la reforma constitucional de 2025, herramientas que el régimen ha utilizado para introducir cambios legales que facilitan y legitiman la supresión de la disidencia, intensificando el acallamiento de la Iglesia en todas sus denominaciones.

**La Iglesia Católica como Principal Objetivo**

Dentro del panorama de la persecución religiosa en Nicaragua, la Iglesia Católica emerge como el principal objetivo del régimen. Al ser la denominación cristiana más numerosa del país, su clero y sus fieles son sometidos a una presión particular. Obispos, sacerdotes y religiosos enfrentan detenciones arbitrarias, arresto domiciliario, prohibiciones de viaje y amenazas legales constantes, en un intento por desarticular su influencia moral y social.

Cifras alarmantes corroboran esta situación. Martha Patricia Molina, autora del informe “Nicaragua: Una Iglesia perseguida”, reveló a inicios de enero que, entre 2018 y finales de 2025, se registraron 43 propiedades confiscadas a la Iglesia Católica. Además, la dictadura perpetró 1.030 ataques directos contra católicos y prohibió 18.808 procesiones religiosas, eventos de profunda significación cultural y espiritual para la población nicaragüense. Estas cifras, compartidas con medios como ACI Prensa, pintan un cuadro desolador de la libertad de culto.

Un informe del diario Confidencial, publicado a finales de 2025, amplió esta denuncia, detallando cómo, entre 2022 y 2025, el gobierno de Ortega-Murillo confiscó 39 propiedades específicas de la Iglesia Católica, las cuales fueron posteriormente reasignadas a otros usos, desvirtuando su propósito original.

La represión también ha provocado un éxodo masivo de personal religioso. Molina documenta que 304 sacerdotes y monjas (172 hombres y 132 mujeres) han cesado su ministerio pastoral en Nicaragua, muchos de ellos forzados al exilio. Entre los obispos, cuatro han debido abandonar el país: Monseñor Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua; Monseñor Isidoro Mora, Obispo de Siuna; Monseñor Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa y Administrador Apostólico de Estelí; y Monseñor Carlos Enrique Herrera, Obispo de Jinotega y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua. Otros cinco obispos continúan en el país, enfrentando un entorno cada vez más hostil.

**Vulnerabilidad Extensa a Todas las Denominaciones**

La represión no se limita a la Iglesia Católica. Open Doors advierte que cualquier cristiano que alce su voz contra el gobierno, incluyendo miembros de otras denominaciones como pentecostales y bautistas, es especialmente vulnerable. Muchos se ven presionados a demostrar lealtad política al régimen para evitar represalias. “Aquellos que predican el evangelio sin censura, proclamando el amor de Jesús y la libertad que trae el Espíritu Santo, son precisamente a quienes quieren silenciar”, afirma una cristiana nicaragüense citada en el informe.

Aunque Nicaragua descendió dos puestos en la Lista Mundial de Vigilancia con respecto al año anterior (del puesto 30 al 32), Open Doors enfatiza que la persecución no ha disminuido en su intensidad. Los creyentes, particularmente pastores y líderes religiosos, experimentan una vigilancia más asfixiante, enfrentan amenazas de restricción o suspensión de las actividades de sus iglesias y una injerencia constante en sus ministerios.

En marzo de 2025, el medio nicaragüense Mosaico CSI denunció el exhaustivo control al que son sometidos los sacerdotes, con revisión de sus teléfonos móviles, exigencia de informes semanales de sus actividades y restricciones a su libertad de movimiento. Las homilías, según el medio, deben ser “totalmente teológicas”, prohibiéndose cualquier alusión a la doctrina social de la Iglesia o críticas sociales.

La persecución, de acuerdo con Open Doors, se extiende por todo el territorio nacional, aunque se concentra con mayor fuerza en regiones como Bluefields, Chinandega, Estelí, Granada, Jinotega, Jinotepe, León, Masaya, Managua, Matagalpa, la Región Autónoma del Atlántico Sur y Rivas.

Ante esta alarmante realidad, Open Doors ha puesto en marcha estrategias para fortalecer a la Iglesia en Nicaragua. Estas incluyen apoyo para la subsistencia, asistencia legal, capacitación para la resiliencia en medio de la persecución y cuidado pastoral para el liderazgo. La organización también hace un llamado a la comunidad internacional para que ore por la sabiduría, el valor y la protección de los cristianos nicaragüenses, y para que se ablanden los corazones de quienes ostentan el poder.

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos