Cartago, Costa Rica – En un paso significativo para la formación de líderes católicos comprometidos con el servicio público y la evangelización social, la Diócesis de Cartago y el Instituto Tomás Moro han lanzado la primera Escuela de Doctrina Social de la Iglesia (DSI). Esta innovadora propuesta académica busca equipar a fieles laicos y agentes pastorales con las herramientas necesarias para vivir su fe con convicción y participar activamente en los debates y estructuras de la vida pública contemporánea, incorporando entre sus ejes temáticos las valiosas aportaciones de la encíclica *Magnifica humanitas* del Papa León XIV.
El programa, respaldado por instituciones académicas de prestigio como la Universidad de La Salle Costa Rica, el Instituto Costarricense de Teología Pastoral (INCOTEP) y Vida Humana Internacional, iniciará sus clases el próximo 26 de agosto. Bajo el lema “Seguir a Cristo en el mundo”, la escuela responde a una necesidad creciente de formación en DSI en la región hispanohablante, donde, según Luis Fernando Calvo, director del Instituto Tomás Moro, existe una notoria escasez de ofertas educativas que conjuguen profundidad académica con accesibilidad.
Calvo explicó a medios de comunicación que los programas existentes suelen situarse en dos extremos: introducciones superficiales o estudios de posgrado de alta especialización, que a menudo son inalcanzables para muchos por su costo o duración. “Al lanzar este programa, soñamos con católicos que conozcan mejor su fe, que la vivan sin complejos, también en la vida pública, y que se apasionen por compartir este tesoro que es la Doctrina Social de la Iglesia”, afirmó Calvo, destacando la vocación del programa de ofrecer un puente entre estos dos extremos, brindando una formación rigurosa pero práctica.
El currículo de la Escuela de Doctrina Social de la Iglesia ha sido diseñado para ser equivalente a un diplomado, con un marcado rigor universitario. Se extenderá a lo largo de siete meses, sumando un total de 112 horas de instrucción. A través de nueve cursos modulares, los estudiantes explorarán un amplio espectro de conocimientos, que van desde los fundamentos bíblicos y patrísticos de la DSI, esenciales para comprender sus raíces teológicas, hasta temas cruciales para la sociedad actual como la política, la economía, la ética empresarial y la ecología integral.
Un aspecto distintivo y de gran relevancia del programa es su abordaje de los desafíos éticos planteados por la inteligencia artificial. En este curso específico, los participantes tendrán la oportunidad de estudiar e incorporar las principales contribuciones de *Magnifica humanitas*, la primera encíclica del Pontífice León XIV. Este documento, clave en el magisterio de León, ofrece una perspectiva profunda sobre la relación entre la tecnología, la dignidad humana y el bien común, proporcionando un marco ético para discernir el desarrollo y la aplicación de la IA en la sociedad contemporánea. La inclusión de las enseñanzas del Papa León en este módulo subraya la actualidad y pertinencia de la DSI para orientar a los fieles en las complejidades del mundo moderno.
La modalidad de enseñanza será predominantemente virtual, permitiendo la participación de estudiantes de diversas geografías. Las clases se impartirán de manera sincrónica los miércoles y sábados. Sin embargo, para fomentar la comunidad y la interacción profunda, el programa contempla tres encuentros presenciales en Cartago, Costa Rica, enriqueciendo la experiencia educativa con el contacto directo y el intercambio de ideas. Además, cada estudiante deberá desarrollar un proyecto de liderazgo comunitario, recibiendo acompañamiento individualizado durante todo el proceso para asegurar la aplicación práctica de los conocimientos adquiridos.
La escuela está orientada principalmente a profesionales de diferentes campos, así como a agentes pastorales que ya están comprometidos en parroquias, grupos o movimientos eclesiales. Si bien no se requiere una formación teológica previa, se espera que los participantes puedan dedicar entre seis y ocho horas semanales a las clases, lecturas y trabajos. “Es un programa para toda persona consciente de su responsabilidad para con el prójimo y que se haya dado cuenta de que necesita herramientas para no naufragar en el complejo mundo de la vida en sociedad”, explicó Calvo, resaltando la necesidad de una formación integral para enfrentar los retos del presente.
El cuerpo docente de la escuela está conformado por un selecto grupo de especialistas provenientes de Costa Rica, Argentina y Perú. Estos profesionales han cursado estudios en instituciones de renombre internacional, incluyendo la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, la Pontificia Universidad Católica Argentina y la Universidad Pontificia de Salamanca en España, garantizando así un nivel académico de excelencia.
Más allá de la mera transmisión de conocimientos, la Escuela de Doctrina Social de la Iglesia aspira a ser un espacio de encuentro y construcción de comunidad. Se busca que los participantes establezcan lazos sólidos con otros católicos, creando una red de apoyo mutuo. Al finalizar el programa, la meta es que los graduados asuman nuevos compromisos en sus respectivos entornos, ya sean comunidades parroquiales, juntas escolares, organizaciones vecinales, partidos políticos u otros ámbitos de la sociedad civil.
“La misión del católico es servir, pero debe formarse para servir bien y, en la medida de lo posible, hacerse acompañar de otros católicos con quienes enfrentar el reto de convertirse en sal de la tierra y luz del mundo”, concluyó Luis Fernando Calvo, enfatizando la visión transformadora de la escuela. Las inscripciones para esta prometedora iniciativa están abiertas y pueden realizarse a través de un formulario en línea. Para obtener más información, los interesados pueden comunicarse al número 8650-4664 en Costa Rica, o escribir a info@tomasmoro.org.








