Roma, Italia – El prelado del Opus Dei, Monseñor Fernando Ocáriz, ha convocado a los miembros y simpatizantes de la institución a un periodo de intensa preparación espiritual con miras a la celebración de su centenario fundacional, que transcurrirá desde finales de 2026 hasta el año 2030. La invitación, articulada en una carta pastoral divulgada el 19 de marzo, Solemnidad de San José –patrono del Opus Dei y de la Iglesia Universal–, subraya la necesidad de abordar esta efeméride con una “consideración agradecida del pasado, acompañada de un examen humilde y una mirada esperanzada del futuro”.
Este llamado a la reflexión profunda busca revitalizar los principios centrales de la espiritualidad de la Obra, tal como fueron enunciados por su fundador, San Josemaría Escrivá de Balaguer, en un contexto de constantes desafíos y oportunidades para el servicio eclesial. Mons. Ocáriz destaca que, más allá de los procesos internos de adaptación de los Estatutos —actualmente en estudio por la Santa Sede tras iniciarse hace casi cuatro años—, la institución enfrenta un panorama rico en posibilidades para contribuir a la Iglesia contemporánea.
**Un Balance entre Desafíos y Oportunidades**
En su misiva, el líder del Opus Dei resaltó motivos de gratitud y esperanza, mencionando el creciente número de personas que buscan un camino de fe y participan en los medios de formación ofrecidos, así como las conversiones que brotan de los lazos de amistad y las nuevas iniciativas apostólicas que surgen espontáneamente. Estos signos de vitalidad representan un aliciente para el futuro.
Sin embargo, Monseñor Ocáriz también señaló con franqueza los retos que la Prelatura debe afrontar. Entre ellos, destacó la dificultad para que las nuevas generaciones perciban la belleza y el sentido de la vocación al celibato apostólico. Otro aspecto crucial es el relevo generacional, tanto de laicos como de sacerdotes mayores, una circunstancia que exige una renovación en las formas de cumplir la misión evangelizadora del Opus Dei.
Para responder a estos desafíos, la carta propone líneas de acción concretas. Se hace hincapié en la necesidad de un “enfoque prioritario en la labor apostólica con jóvenes”, reconociendo su papel fundamental en la continuidad y frescura de la Obra. Además, se insta a fomentar un “genuino protagonismo de los supernumerarios”, miembros laicos que viven la vocación dentro de su matrimonio o en celibato, mejorando su formación para que puedan estar “en primera línea en este apostolado capilar, abiertos en abanico”, es decir, extendiendo el mensaje cristiano de persona a persona en todos los ámbitos de la sociedad.
**Tres Pilares de la Espiritualidad de San Josemaría**
La preparación espiritual para el centenario se estructurará en torno a la profundización de tres aspectos esenciales del carisma fundacional, cada uno abarcando un periodo específico:
1. **Contemplativos en medio del mundo (2 de octubre de 2026 al 2 de octubre de 2027):** Durante este primer año de preparación, Mons. Ocáriz invita a meditar sobre la vocación a la santidad en la vida ordinaria. Este pilar incluye la reflexión sobre la filiación divina –la conciencia de ser hijos amados de Dios–, la Misa como “centro y raíz de nuestra existencia cristiana”, el valor santificador de la vida cotidiana y la capacidad de descubrir ese “algo divino” que San Josemaría enseñó que se esconde en las realidades más comunes: el trabajo profesional, la vida familiar y las responsabilidades ciudadanas. El objetivo es vivir con una profunda unión con Dios sin apartarse del quehacer mundano.
2. **La amistad y la confidencia (2 de octubre de 2027 al 2 de octubre de 2028):** La segunda fase se centrará en la importancia de la amistad y la confianza mutua como vehículos para la evangelización. Mons. Ocáriz recalca que, en la vocación del Opus Dei, la amistad se convierte en un “lugar privilegiado de evangelización”, donde el Evangelio se comparte “de corazón a corazón”. La idea es que cada persona se esfuerce por ser, para los demás, “Cristo que pasa”, es decir, un reflejo de la presencia amorosa de Jesús en las relaciones humanas.
3. **Santificar el trabajo (2 de octubre de 2028 al 14 de febrero de 2030):** La tercera y última etapa de preparación se dedicará a la profunda enseñanza de San Josemaría sobre el trabajo. La meditación girará en torno a la máxima del fundador: “Santificar el trabajo, santificarnos con el trabajo, santificar a los demás con el trabajo”. Esto implica comprender el valor redentor y transformador de la labor profesional, no solo como un medio de sustento, sino como un camino para la propia santificación personal y una plataforma para santificar el mundo y acercar las almas a Dios.
**Un Deseo de Servir y Sembrar Paz**
Monseñor Ocáriz concluye su mensaje expresando el profundo anhelo de que esta preparación plurianual sirva para “servir mejor a las personas que nos rodean, a la Iglesia y a la sociedad entera”. Reafirmando el ideal de San Josemaría de que sus hijas e hijos sean “sembradores de paz y de alegría”, el prelado busca que este sueño se haga plenamente realidad en el inicio del segundo siglo de vida de la Prelatura.
El Opus Dei fue fundado el 2 de octubre de 1928 por San Josemaría Escrivá de Balaguer. Años más tarde, el 14 de febrero de 1930, se incorporaron las primeras mujeres, marcando un hito en la extensión del carisma. Asimismo, un 14 de febrero de 1943, el fundador recibió la inspiración para establecer la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, con el fin de asegurar la formación de sacerdotes incardinados en las diócesis según el espíritu específico del Opus Dei. Estas fechas históricas enmarcan la trayectoria de una institución que ahora se prepara para celebrar su centenario con una renovada entrega a su misión evangelizadora.





