El pontífice llega a Francia para una intensa agenda pastoral y oficial
Este 25 de septiembre marca el inicio de una de las agendas internacionales más esperadas del año para la Iglesia Católica. El Papa León XIV ha comenzado su recorrido oficial por Francia, una nación clave en el panorama europeo, donde desarrollará una visita apostólica que se prolongará hasta el próximo 28 de septiembre. El itinerario del Sumo Pontífice contempla paradas estratégicas en tres ciudades emblemáticas: París, Lourdes y Metz, combinando compromisos diplomáticos al más alto nivel con masivas muestras de fervor popular.
Una primera jornada cargada de simbolismo en la capital francesa
El primer día de esta travesía pastoral transcurre íntegramente en París. La agenda matutina y vespertina del Obispo de Roma incluye una serie de encuentros oficiales con autoridades gubernamentales y líderes de la sociedad civil francesa. Posteriormente, el programa contempla la celebración de las vísperas en la histórica catedral de Notre-Dame, un acontecimiento de profunda resonancia espiritual para los católicos franceses. Para cerrar su jornada inaugural, León XIV sostendrá un encuentro cercano y dinámico mediante una vigilia multitudinaria con jóvenes, un sector prioritario dentro de sus mensajes pastorales.
Multitudinarias muestras de devoción y cifras récord de asistencia
El punto álgido de la visita en términos de participación ciudadana se vivirá este sábado. Los organizadores del evento han confirmado que más de medio millón de personas se han inscrito oficialmente para asistir a la solemne eucaristía que el Papa presidirá desde la icónica Plaza de la Concordia. Esta cifra récord de asistentes refleja el enorme interés y la expectativa que ha generado la presencia del pontífice en suelo galo, movilizando a fieles procedentes de diversas regiones del país y de naciones vecinas.
Un reencuentro histórico con el santuario de Lourdes
Más allá de las actividades en la capital, uno de los momentos más significativos de esta visita apostólica será el desplazamiento del Papa hacia el sur del país. Con este viaje, León XIV se convertirá en el primer pontífice en pisar el santuario de Lourdes desde que lo hiciera su predecesor Benedicto XVI en el ya lejano año 2008. La visita a este centro mundial de peregrinación mariana añade un valor profundamente contemplativo y de cercanía con el sufrimiento humano al periplo papal, consolidando los ejes centrales de su pontificado y dejando una huella imborrable en la comunidad católica de Francia.








