En un encuentro significativo celebrado el pasado sábado 28 de febrero de 2026 en la histórica Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano, el Papa León XIV recibió a las comunidades de cuatro seminarios españoles. Durante la audiencia, el Santo Padre hizo un llamado enérgico a los jóvenes seminaristas a desarrollar una “visión sobrenatural”, fundamental para discernir la intervención divina en los eventos cotidianos y prepararse para un ministerio sacerdotal auténtico y fructífero.
Este importante evento congregó a futuros sacerdotes de los seminarios de Alcalá de Henares, Toledo, el Interdiocesano de Cataluña y el de Cartagena. El mensaje central del Papa León XIV resonó con una cita del célebre escritor G.K. Chesterton: “Quita lo sobrenatural y no encontrarás lo natural, sino lo antinatural”, extraída de su obra “Herejes”. A partir de esta reflexión, el Pontífice enfatizó que la existencia humana está intrínsecamente diseñada para una relación viva y profunda con Dios, y no para un aislamiento introspectivo.
El Santo Padre advirtió que la vida comienza a desorganizarse internamente cuando esta conexión vital con lo divino se oscurece o se debilita. Subrayó que lo “antinatural” no se limita únicamente a actos escandalosos, sino que se manifiesta también en la indiferencia diaria hacia la presencia de Dios, relegándolo de las decisiones y criterios que guían la existencia. “Nada sería más peligroso que acostumbrarse a las cosas de Dios sin vivir de Dios”, aseveró el Papa, recalcando que la esencia de la vocación sacerdotal radica en una relación genuina y constante con Aquel que llama.
El seminario, afirmó el Papa León XIV, representa una constante señal de esperanza para la Iglesia. En este contexto, animó a los jóvenes a revisar una carta que había dirigido al seminario de San Carlos y San Marcelo en Trujillo, Perú, en noviembre de 2025, donde delineaba el sacerdocio como una “entrega total de la existencia”. Cuestionó la paradoja de un seminarista o sacerdote que proclama a Dios con familiaridad, pero vive internamente como si Su presencia fuera meramente retórica, careciendo de arraigo en la realidad de su propia vida. Esta reflexión subraya la necesidad de una coherencia profunda entre la fe profesada y la vida vivida.
La “visión sobrenatural”, explicó el Pontífice, no implica una evasión de la realidad, sino más bien la capacidad de identificar la acción de Dios en lo concreto de cada jornada. Esta mirada, lejos de ser algo que se improvisa o se delega, requiere un aprendizaje y un ejercicio constante en las rutinas diarias. Es una cualidad especialmente crucial para quienes están llamados a actuar *in persona Christi*, y por ello, debe ser cultivada diligentemente desde las primeras etapas formativas.
Para que esta perspectiva creyente se traduzca en una vida auténtica, el Papa instó a que se materialice en decisiones concretas cada día. De lo contrario, incluso prácticas intrínsecamente valiosas como el estudio, la oración y la vida comunitaria, corren el riesgo de vaciarse de contenido y desnaturalizarse, convirtiéndose en meros cumplimientos. Para contrarrestar este peligro, el Santo Padre recomendó encarecidamente la práctica continua de la presencia de Dios, una disciplina que, según sus palabras, “mantiene el corazón despierto y la vida constantemente referida a Él.”
Asimismo, el Pontífice advirtió contra la confusión de la fecundidad de la vida en el seminario con la mera intensidad de las actividades o con un cuidado superficial de las formas exteriores. Insistió en que el verdadero fruto de la formación sacerdotal no proviene de lo visible, sino de lo que está profundamente arraigado en Dios. “En el fondo, la mirada sobrenatural nace de lo más sencillo y decisivo de la vocación: estar con el Maestro”, dijo el Papa León XIV, resaltando que este es el pilar de toda formación sacerdotal: “permanecer con Él y dejarse formar desde dentro; ver a Dios actuar y reconocer cómo Él obra en la propia vida y en la de su pueblo.”
Concluyó su mensaje enfatizando el papel protagónico del Espíritu Santo en este camino, pues es Él quien configura el corazón, enseña a responder a la gracia divina y prepara una vida abundante al servicio de la Iglesia. “Todo comienza ahora, en lo ordinario de cada día, allí donde cada uno decide si permanece con el Señor o intenta sostenerse sólo en sus propias fuerzas”, afirmó, agradeciendo la generosidad de los seminaristas por haber optado por seguir al Señor y asegurándoles que no están solos, sino acompañados por la Santísima Virgen y por toda la Iglesia.
**Posible Visita Papal a Montserrat Durante Gira por España**
Al concluir la audiencia, Monseñor Xabier Gómez, Obispo de Sant Feliu de Llobregat, extendió una cordial invitación al Papa León XIV para visitar la emblemática Abadía de Montserrat durante su próximo viaje apostólico a España. La visita papal al país ibérico está confirmada y tendrá lugar del 6 al 12 de junio.
El Obispo Gómez expresó el deseo de la comunidad de recibir al Santo Padre en Montserrat, afirmando que “si Dios quiere y el programa lo permite, estaríamos muy contentos de recibirlo en Montserrat”. A través de un video difundido en la cuenta oficial de X de su diócesis, Monseñor Gómez destacó que la audiencia con el Pontífice fue “muy interesante” y que tanto él como los seminaristas quedaron “muy contentos”, sintiéndose “confirmados en la fe y también en la vocación” tras recibir un “mensaje precioso”. La posibilidad de que el Papa León XIV peregrine a este santuario mariano catalán añade una expectación adicional a su ya anticipado viaje a España, un evento que promete fortalecer los lazos de la Iglesia universal con la comunidad católica española.




