23 febrero, 2026

Estrasburgo, [Fecha Actual] – En un movimiento significativo para la protección de la libertad religiosa en Europa, el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución que insta al nombramiento de un coordinador específico para combatir el odio anticristiano en la Unión Europea. Esta decisión, que por primera vez introduce el término “cristianofobia” en un documento oficial del organismo legislativo de la UE, ha sido calurosamente recibida y activamente respaldada por la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE).

La resolución del Parlamento Europeo, adoptada el pasado 16 de febrero, marca un hito en el reconocimiento y abordaje de la discriminación y la hostilidad dirigidas contra los cristianos dentro del territorio de la Unión. Al definir y utilizar el concepto de “cristianofobia”, los eurodiputados han puesto de manifiesto la creciente preocupación por una forma particular de intolerancia religiosa que, según diversos informes, afecta a comunidades cristianas en distintos países miembros. La medida busca establecer una figura institucional que pueda coordinar esfuerzos, monitorear incidentes y proponer políticas para mitigar este fenómeno.

Desde la COMECE, el órgano que agrupa a los obispos católicos de la Unión Europea y que actúa como interfaz entre las Conferencias Episcopales y las instituciones de la UE, la iniciativa ha sido vista como la culminación de un proceso de incidencia política que data de varios años. Los prelados europeos han recordado que ya en el año 2024 exhortaron formalmente a la creación de una figura similar. La reciente resolución parlamentaria, según indicaron desde la COMECE, “refleja el fuerte énfasis que la COMECE ha dado históricamente a este tema”, subrayando la alineación de objetivos entre la institución eclesiástica y el poder legislativo de la Unión.

La defensa de los derechos de los cristianos y la lucha contra la intolerancia religiosa han sido una prioridad constante para la COMECE. Este compromiso se materializó en diversas ocasiones clave. Por ejemplo, en octubre de 2025, durante su Asamblea Plenaria, los obispos europeos reiteraron su solicitud directa a figuras de alto nivel de la Comisión Europea. En esa ocasión, el Comisario de la Unión Europea responsable de Asuntos Internos y Migración, Magnus Brunner, fue orador invitado y pudo escuchar de primera mano la insistencia de los líderes eclesiásticos en la necesidad de un coordinador especializado.

Poco después, en noviembre de 2025, la petición fue elevada nuevamente durante la reunión anual de alto nivel entre la Unión Europea y líderes religiosos, un foro crucial organizado por la Comisión Europea para fomentar el diálogo interreligioso y abordar cuestiones de libertad de conciencia. Mons. Czeslaw Kozon, Vicepresidente de la COMECE, aprovechó la oportunidad para demandar una acción institucional más contundente, que incluyera “el nombramiento de un Coordinador de la UE para combatir el odio anticristiano”. Sus declaraciones resaltaron la urgencia de dotar a la Unión de herramientas concretas para enfrentar la creciente ola de prejuicios y agresiones.

Asimismo, Alessandro Calcagno, asesor de la COMECE en asuntos de derechos humanos y libertad religiosa, ha sido una voz activa en esta causa. Calcagno ha instado públicamente a las instituciones de la UE “a no tener miedo de tomar medidas audaces para proteger a los fieles cristianos en Europa de la intolerancia, la discriminación, el odio y la ignorancia”. En sus intervenciones, ha enfatizado que el nombramiento de un coordinador no solo es una cuestión de justicia, sino también una afirmación de los valores fundamentales de respeto y pluralismo que la Unión Europea dice defender. La protección de los grupos religiosos minoritarios, o aquellos que se sienten amenazados, es un pilar de una sociedad democrática y abierta.

La necesidad de un coordinador contra el odio anticristiano se enmarca en un contexto más amplio de creciente polarización y extremismo en Europa. Si bien la Unión Europea cuenta con coordinadores para combatir el antisemitismo y el odio antimusulmán, la falta de una figura similar para abordar la hostilidad hacia los cristianos había sido percibida por muchos como una laguna. La inclusión del término “cristianofobia” en el discurso oficial del Parlamento Europeo representa un reconocimiento explícito de que los cristianos, a pesar de ser la mayoría en muchos estados miembros, también pueden ser blanco de odio y discriminación por su fe. Esta denominación específica busca dar visibilidad a formas de discriminación que pueden manifestarse a través de la vandalización de lugares de culto, ataques a individuos por su identificación religiosa o discursos de odio en plataformas digitales.

Se espera que, en el transcurso de esta semana, la Secretaría de la COMECE emita un comunicado oficial detallado sobre este asunto. Dicho documento no solo expresará formalmente su apoyo a la resolución del Parlamento Europeo, sino que también incluirá recomendaciones concretas sobre diversos mecanismos y estrategias para asegurar que los esfuerzos destinados a combatir el odio anticristiano en Europa sean implementados y apoyados de manera efectiva. Esto podría incluir propuestas sobre la recopilación de datos, campañas de concienciación, capacitación para las fuerzas del orden y la promoción del diálogo interreligioso.

Este paso del Parlamento Europeo, con el fuerte respaldo de las autoridades eclesiásticas, subraya un compromiso renovado de las instituciones europeas con la protección de todas las comunidades religiosas y con la promoción de la libertad de conciencia y expresión, elementos esenciales para la cohesión y la paz en el continente. La figura del coordinador, si es implementada con la celeridad y el rigor adecuados, podría convertirse en una herramienta vital para salvaguardar los derechos de los cristianos y fomentar un ambiente de mayor respeto y entendimiento mutuo en la Unión Europea.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos