31 marzo, 2026

En vísperas de la Semana Santa, Mons. Carlos García Camader, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), dirigió un profundo mensaje al pueblo de Perú, invitándoles a abordar los desafíos y las heridas que aquejan a la nación con un renovado espíritu de reconciliación, esperanza y unidad. Este llamado, difundido el pasado 28 de marzo a través de un videomensaje, subraya la relevancia de este tiempo litúrgico no solo como un período de reflexión espiritual, sino también como una oportunidad palpable para la sanación social y la cohesión nacional.

El prelado enfatizó que la Semana Santa representa un “camino de reconciliación, de esperanza, de unidad”, una senda que invita a cada peruano a mirar con honestidad la realidad del país. Mons. García no dudó en señalar las persistentes “heridas que aún no han sanado”, tales como la violencia, la corrupción, la pobreza y la exclusión. Estos flagelos, que por años han mermado el tejido social peruano, requieren una atención urgente y un compromiso colectivo para su superación. Su mensaje resuena con la preocupación de la Iglesia por el bienestar integral de la sociedad.

El líder del episcopado peruano trazó un paralelismo entre el camino de Cristo hacia la cruz y la oportunidad de transformación profunda para la sociedad. “Ese camino de la cruz no conduce más que a una sola realidad: a una vida nueva, una vida que se abra con esperanza”, expresó, transmitiendo un mensaje de optimismo y resiliencia. La Semana Santa, por tanto, se presenta no como un fin en sí misma, sino como un umbral hacia una existencia renovada, tanto a nivel individual como colectivo.

Mons. García Camader destacó que este tiempo sagrado ofrece una ocasión propicia para reconocer las divisiones y asumir, con seriedad y compromiso, el desafío de una reconciliación nacional genuina. Para el obispo, esta reconciliación solo puede edificarse sobre cimientos firmes de verdad, justicia y perdón. La insistencia en estos pilares éticos y morales subraya la visión de la Iglesia sobre una paz duradera, que no evada el dolor del pasado, sino que lo enfrente con valentía para construir un futuro más prometedor.

El presidente de la Conferencia Episcopal Peruana recalcó la imperiosa necesidad de “reconstruir la confianza entre todos los hermanos”, un elemento fundamental para restaurar la convivencia social y fortalecer las bases de la democracia. Este llamado cobra especial relevancia en un contexto donde la polarización y la desconfianza a menudo dificultan el diálogo constructivo y la búsqueda de soluciones compartidas.

En su alocución, Mons. García también alertó sobre desafíos contemporáneos que amenazan el bien común. Identificó el “avance profundo de un individualismo materialista que debilita el bien común” como una de las preocupaciones centrales. Para ilustrar la gravedad de esta situación, el prelado citó una pertinente reflexión del Papa Francisco, quien en su momento recordó que “cuando se pierde el sentido del bien común se resiente la convivencia social y la paz se vuelve frágil”. Esta referencia al pensamiento del anterior Pontífice sirvió para contextualizar las inquietudes actuales de la Iglesia peruana en una tradición de enseñanza social que trasciende pontificados.

Además, el obispo no pasó por alto las desigualdades persistentes en la nación andina. “La persistencia de brechas sociales, económicas, territoriales interpelan hoy nuestra conciencia”, lamentó. Subrayó que es inaceptable que en un país rico en diversidad cultural y recursos naturales, una parte significativa de la población continúe viviendo en condiciones de pobreza y careciendo de oportunidades básicas para su desarrollo. Este señalamiento pone de manifiesto la urgencia de políticas inclusivas y un compromiso social renovado.

A pesar de estas dificultades, Mons. García infundió un mensaje de aliento, instando a la ciudadanía a mirar “el futuro con esperanza”. Destacó que Perú posee una “profunda reserva moral, visible en la solidaridad”, una cualidad intrínseca al pueblo que ha demostrado su capacidad para superar adversidades a lo largo de la historia. La fe, añadió, “nos envuelve (…) nos lleva hacia la eternidad y un compromiso que nace de ese deseo, a veces silencioso, de tantos hermanos y hermanas que trabajan por el bien común”.

El prelado extendió un llamado a “renovar juntos” el compromiso de construir una “cultura del encuentro”, un concepto que promueve el diálogo, la escucha activa y la fraternidad como herramientas esenciales para superar las divisiones. En esta misma línea, Mons. García citó al Papa León XIV, el actual Pontífice, quien ha señalado que “el Perú está llamado a seguir el camino de la reconciliación, el diálogo y la unidad nacional”. Esta mención del Papa León XIV refuerza la universalidad del mensaje de unidad y la importancia que la Santa Sede otorga a la situación peruana.

Finalmente, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana reafirmó el compromiso inquebrantable de la Iglesia con el destino del país. “Hoy como Iglesia reafirmamos este compromiso de acompañar a todos los peruanos (…) en la búsqueda de un desarrollo humano integral”, declaró. El mensaje concluyó con una invocación a la fe, pidiendo a Dios que “nos conceda la gracia de construir un país reconciliado, pacificado y sostenido por la esperanza”, y deseando a todos una “buena Semana Santa”. Este exhorto final encapsula la visión de una nación transformada por los valores evangélicos y el compromiso cívico.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos