Un cambio de paradigma en la demografía religiosa española
El panorama espiritual de España experimenta un punto de inflexión histórico según los datos revelados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Por primera vez en los registros oficiales, el porcentaje de ciudadanos que se identifican como ateos ha rebasado a aquellos que se consideran católicos practicantes. Esta transformación refleja una tendencia de secularización progresiva que se ha consolidado de manera constante durante los últimos años.
De acuerdo con el estudio demoscópico correspondiente al mes de septiembre de 2026, las personas que niegan la existencia de lo divino representan ya el 17,1% de la población encuestada. En contraparte, los católicos que autodefinen su vivencia religiosa como activa o practicante se sitúan un poco más abajo, alcanzando el 15,9% del total.
El bloque más numeroso sigue estando compuesto por los católicos no practicantes, quienes agrupan al 38,5% de los españoles. Completan el abanico demográfico los agnósticos con un 12,2%, los ciudadanos indiferentes ante la religión con un 11,3%, y los creyentes de otras confesiones que suman un 3,2%.
Evolución histórica y criterios de autodefinición
Es importante destacar que el organismo estatal no establece un baremo técnico o institucional para catalogar a un ciudadano como practicante o no practicante, sino que deja esta clasificación a la autopercepción de los propios entrevistados. Esta metodología comenzó a aplicarse de forma sistemática a partir de 2019, permitiendo trazar una serie estadística precisa sobre las creencias en el país.
Al analizar la serie histórica, la erosión de la práctica religiosa resulta evidente. En 2019, los católicos practicantes constituían el 23,2% de la sociedad, lo que demuestra un descenso continuado hasta el 15,9% actual. Asimismo, los católicos no practicantes han sufrido una contracción notable: hace quince años representaban el 45,4%, situándose siete puntos por encima de su cuota actual.
En contraste, el sector de la población que rechaza cualquier creencia religiosa ha ganado terreno de manera notable. Los ateos, que hace tres lustros rondaban el 11%, han escalado hasta superar la barrera del 17%. Un crecimiento similar han experimentado los colectivos agnósticos, indiferentes y aquellos adheridos a religiones minoritarias.
Frecuencia de asistencia a los templos y brecha generacional
En lo referente a la participación efectiva en los ritos litúrgicos —excluyendo eventos de carácter social como bodas, bautizos, comuniones o funerales—, el informe detalla que el 52,6% de los católicos y creyentes de otros credos admite que no acude al culto “nunca” o “casi nunca”. Por el contrario, un 10,4% asiste “todos los domingos y festivos”, mientras que apenas un 3,8% participa en ceremonias “varias veces a la semana”.
La brecha generacional desempeña un papel determinante en la configuración de estas cifras. Entre quienes se definen como católicos practicantes, el segmento más amplio corresponde a los mayores de 75 años, que concentran el 27% de este grupo, frente a un escaso 7% de jóvenes entre 18 y 25 años. Por otro lado, el grueso de los católicos no practicantes se sitúa en la franja de edad comprendida entre los 55 y los 64 años, abarcando al 22,3%.
En cuanto al colectivo ateo, la mayor concentración demográfica se registra entre los adultos de 45 a 54 años, con un 22,4%, siendo el sector de mayores de 75 años el menos representado en esta categoría, con un 5,6%.
El impacto de la población de origen extranjero
El estudio sociológico también analiza la procedencia geográfica de las diferentes corrientes espirituales entre los residentes nacidos fuera de las fronteras españolas. Dentro del segmento de católicos practicantes extranjeros, los ciudadanos venezolanos lideran la estadística con un 27%, seguidos por los nacionales de Paraguay con un 10,2% y de Colombia con un 9%.
Para el caso de los católicos no practicantes procedentes del exterior, la comunidad ecuatoriana ocupa el primer puesto con un 18,2%, por delante de colombianos (13,1%), venezolanos (9,9%) y franceses (8%).
Finalmente, respecto a las personas que se declaran ateas habiendo nacido fuera de España, los principales contingentes provienen de Marruecos y Francia, ambos con un 19%, seguidos muy de cerca por los ciudadanos de Argentina que representan el 12,1% y los de Cuba con un 11,2%.








