Con motivo de la gira pastoral que el pontífice realizará por la región entre el 6 y el 17 de noviembre, las jerarquías eclesiásticas de los tres países involucrados han dado a conocer los emblemas gráficos y las frases motivacionales que enmarcarán este acontecimiento histórico. Cada nación ha preparado una propuesta artística y conceptual propia para recibir al Obispo de Roma.
Uruguay adopta el mensaje de la esperanza colectiva
La Conferencia Episcopal del Uruguay reveló el isologotipo ganador que identificará todas las actividades oficiales durante la estancia del líder católico en el territorio nacional. El diseño, seleccionado tras un concurso en el que participaron diversos creadores locales, fue elaborado por el estudio Grupo Integrado por profesionales del diseño.
El concepto visual gira en torno a la figura central de Cristo Resucitado, representada en el báculo papal, y se complementa con la presencia del Papa y de la advocación mariana nacional. La paleta cromática utiliza tonalidades celestes y solares para entablar un vínculo directo con los símbolos patrios, buscando transmitir una mensagem de júbilo que alcance a toda la ciudadanía bajo el lema “Les anuncio una gran alegría”.
Argentina apuesta por la fraternidad y la inclusión sin excepciones
Por su parte, la Iglesia argentina estructuró su propuesta gráfica y pastoral inspirándose en los documentos recientes del pontífice y en el anhelo de fomentar la cohesión social. El lema escogido para la ocasión consta de un doble llamamiento: “Bienvenidos todos. Vayan y anuncien”.
Las autoridades eclesiásticas enfatizaron que el eje vertebrador de esta consigna radica en la inclusión absoluta, resaltando que ningún sector de la sociedad debe quedar al margen del acontecimiento. El emblema visual muestra a una pluralidad de figuras humanas marchando juntas en torno a la cruz cristiana, utilizando matices celestes que reflejan tanto la identidad nacional como el dinamismo de una comunidad en salida misionera.
El reencuentro de León XIV con el pueblo peruano
La última parada del itinerario sudamericano tendrá lugar en Perú, una nación con la que el pontífice mantiene profundos lazos históricos tras haber ejercido allí durante dos décadas como misionero y obispo diocesano. Para esta etapa final, el lema seleccionado resume una invitación profunda a la renovación espiritual: “Abramos el corazón”.
El diseño gráfico peruano integra diversos elementos simbólicos de profunda raigambre local. En el centro de la composición se despliega la silueta cartográfica del país dentro de una silueta cardíaca, acompañada por la figura del Espíritu Santo representado como una paloma. Asimismo, la imagen incluye al Sucesor de Pedro flanqueado por los santos más venerados de la tradición nacional, tales como Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres, consolidando un mensaje de unidad y paz para toda la feligresía.








