Un momento de tensión durante la Eucaristía
El movimiento telúrico registrado el 10 de agosto interrumpió de manera repentina las celebraciones litúrgicas en diversas regiones del territorio colombiano. Entre los templos afectados se encuentra la iglesia Santísima Trinidad, situada en el municipio de Palmira, en el departamento del Valle del Cauca, donde la comunidad participaba en la Misa dominical al momento del impacto.
De acuerdo con el registro audiovisual de la transmisión en directo, el párroco Oscar Aguirre Calderón se encontraba administrando la comunión a los servidores del altar. Justo en el instante previo a extender el sacramento al resto de los asistentes, la estructura comenzó a sacudirse con fuerza y los vitrales del recinto empezaron a vibrar debido a la intensidad del temblor.
Ante la emergencia, el religioso mantuvo la serenidad y comenzó a guiar espiritualmente a los presentes mediante la oración: “Padre Nuestro, ruega por todos nosotros, auxílianos Señor, Dios santo y fuerte”.
Evacuación y resguardo de la comunidad
Sin soltar el copón que contenía las hostias consagradas, el presbítero indicó a los feligreses que abandonaran el edificio de manera ordenada. La rápida reacción permitió guiar a la congregación hacia la parte exterior, ubicándose bajo los arcos de la entrada principal y posteriormente en una plazoleta cercana.
El sacerdote relató posteriormente lo sucedido: “Pudimos salir con el Santísimo Sacramento, que fue una bendición para todos nosotros, porque salimos hasta uno de los arcos de la puerta, y allí nos mantuvimos y toda la comunidad estuvo allí recogida en la plazoleta”.
Daños estructurales en el templo y otras parroquias
Minutos después de lograr la evacuación completa, parte de la torre y de la cúpula del recinto religioso colapsaron parcialmente. Asimismo, la caída de escombros afectó gravemente zonas interiores como la capilla de la Virgen de Fátima y del Justo Juez, donde los desprendimientos destruyeron secciones del techo.
A pesar de la magnitud de los destrozos en este edificio catalogado como patrimonio cultural del municipio, el párroco enfatizó que lo más importante fue la integridad de las personas: “gracias a Dios no hubo afectación de nadie, no hubieron heridos, no hubieron muertos, a Dios gracias”.
Como consecuencia de las afectaciones físicas, el templo permanecerá cerrado temporalmente para la celebración de misas mientras se ejecutan las labores de evaluación y reconstrucción.
Balance diocesano de afectaciones
Por su parte, la Diócesis de Palmira reportó que el movimiento telúrico también causó daños de diversa consideración en múltiples edificaciones religiosas de la región. Entre las comunidades afectadas se encuentran las parroquias de Nuestra Señora de la Candelaria, San Pedro Apóstol, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, además de templos en localidades vecinas como Yotoco, Vijes, Restrepo, Rozo, Chiquinquirá y la histórica capilla de San Antonio de Padua.








