9 marzo, 2026

La comunidad cristiana maronita en el sur del Líbano lamenta profundamente la pérdida del Padre Pierre El Raii, párroco de Qlaya’a, quien falleció a principios de esta semana tras ser alcanzado por un bombardeo atribuido a fuerzas israelíes. El trágico suceso ocurrió mientras el sacerdote acudía a brindar asistencia a un feligrés herido en un ataque previo, exacerbando la ya tensa situación en la región fronteriza libanesa.

La noticia fue confirmada por el Padre Toufic Bou Merhi, franciscano de la Custodia de Tierra Santa, en declaraciones a medios vaticanos, y ratificada por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), que calificó los informes provenientes de la zona como “muy inquietantes”. Ambas instituciones han expresado su profunda consternación por la muerte del sacerdote y la creciente escalada de violencia que afecta a la población civil.

**Un Acto de Servicio Interrumpido por la Violencia**

El incidente se produjo alrededor de las 14:00 (hora local de Beirut), marcando una semana desde la intensificación de los bombardeos israelíes en el sur del Líbano. Según el relato del Padre Bou Merhi, el Padre Pierre El Raii se dirigió rápidamente a una vivienda cercana a su parroquia que había sido alcanzada por un primer ataque, dejando a uno de sus feligreses herido. En un acto de caridad y valentía, el párroco, acompañado por decenas de jóvenes, se apresuró a socorrer al afectado. Fue en ese momento cuando un segundo bombardeo impactó la misma casa, hiriendo gravemente al Padre El Raii.

El sacerdote fue trasladado de urgencia a un hospital local, pero lamentablemente falleció poco después de su llegada, según detalló el franciscano. Su muerte ha dejado un vacío inmenso en Qlaya’a y en la comunidad cristiana libanesa.

**Condena Internacional y Alerta sobre la Escalada**

La muerte del Padre El Raii ha generado una ola de condena y preocupación. La organización católica francesa L’Œuvre d’Orient no tardó en expresar su firme repudio al ataque, advirtiendo sobre el grave riesgo que la intensificación del conflicto representa para la población civil libanesa. En un comunicado, la entidad subrayó que “estos actos de guerra tienen como objetivo desestabilizar todo el Líbano y matar a civiles inocentes”, calificando la muerte del sacerdote, quien se había negado a abandonar su parroquia, como una “nueva escalada de violencia ciega”.

La fundación ACN, por su parte, hizo eco de la gravedad de la situación, mencionando que “informes muy inquietantes indican que un párroco en el sur del Líbano murió en un ataque israelí” mientras “atendía a sus afligidos feligreses”.

**Un Pilar para la Comunidad y la Creciente Inseguridad**

El Padre Pierre El Raii, de 50 años, era considerado un referente vital para los cristianos de la zona. El Padre Bou Merhi lo describió como un “verdadero apoyo para los cristianos”, especialmente en un período donde muchas comunidades enfrentaban órdenes de evacuación y una incertidumbre creciente. Su presencia era un faro de esperanza y estabilidad en medio de la volatilidad regional.

La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) había reportado previamente la incursión de militantes armados en la zona de Qlaya’a-Marjayoun, así como en las aldeas cercanas de Rmeish, Debel y Ain Ebel, exponiendo a estas comunidades, que antes eran consideradas relativamente seguras, a un peligro inminente. Esta situación ha transformado el paisaje de seguridad y ha generado un ambiente de miedo constante.

**Dolor, Miedo y una Crisis Humanitaria Agravada**

La muerte del Padre El Raii ha golpeado duramente a la comunidad católica local, que ya vivía bajo una presión inmensa debido al conflicto. “Están llorando por la tragedia y, al mismo tiempo, tienen mucho miedo”, relató el Padre Bou Merhi, explicando que, si bien hasta ahora muchos se habían resistido a abandonar sus hogares, la situación actual ha cambiado drásticamente esta postura. Para muchos, dejar sus casas significa enfrentar la indigencia o intentar alquilar, algo inalcanzable para la mayoría.

El conflicto en el sur del Líbano ha desatado una grave crisis humanitaria, con un número creciente de desplazados. El Padre Bou Merhi informó que el convento franciscano en Tiro acoge actualmente a cerca de 200 personas, en su mayoría musulmanas, ofreciéndoles un refugio en medio de la desolación. “Los estamos acogiendo. ¿Dónde pueden encontrar refugio quienes lo necesitan en esta situación?”, cuestionó.

Las cifras de desplazamiento son alarmantes. Se estima que solo en Beirut hay aproximadamente medio millón de personas desplazadas, mientras que casi 300,000 han huido del sur del país y miles más han abandonado la región de Bekaa. La magnitud de esta crisis es abrumadora: “La gente sabe lo que deja atrás: sus casas, sus propiedades, su historia. Pero no sabe adónde ir. Muchos están durmiendo en sus coches o en las calles. No estábamos preparados para acoger a casi una cuarta parte de la población”, lamentó el franciscano.

**Un Llamado a la Paz y la Dignidad**

A pesar de la devastación y el temor, las comunidades cristianas del Líbano se aferran a la esperanza. “Decimos y repetimos que lo último que no debe morir en nosotros es la esperanza en el Señor, que siempre nos da la fuerza para continuar”, afirmó el Padre Bou Merhi.

El sacerdote concluyó con un poderoso mensaje sobre la inutilidad de la violencia: “Las armas, como ha dicho el Papa, no generan paz; generan masacres y odio. Lo único que pedimos es vivir con un poco de dignidad”. La tragedia del Padre Pierre El Raii es un crudo recordatorio del costo humano del conflicto y un llamado urgente a la estabilidad y la paz en una región ya devastada.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos