13 marzo, 2026

En Mérida, de Lusitania (hoy España), santa Eulalia, virgen y mártir, que, según se dice, siendo aún joven no dudó en ofrecer su vida por confesar a Cristo, padeció una terrible tortura, pero ella no dudó. Fue martirizada por el imperio romano y nos recuerda también la importancia de defender nuestra fe contra la imposición estatal. Murió valientemente diciendo: “¡Cuán agradable es leer estas letras que sellan, oh Cristo, tus victorias! La misma púrpura de mi sangre exprimida habla de tu santo nombre”.

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mariel

Nuevos