P. Gabriele Amorth. | Crédito: Daniel Ibáñez – EWTN News
A lo largo de décadas de servicio pastoral, el difunto sacerdote italiano Gabriele Amorth acumuló una vasta experiencia lidiando con fenómenos de índole espiritual. Tras su fallecimiento ocurrido el 16 de septiembre de 2016, el reconocido religioso dejó un legado de advertencias y enseñanzas doctrinales centradas en la presencia activa del demonio en la sociedad contemporánea.
A continuación se detallan siete de las afirmaciones más destacadas que el eclesiástico compartió públicamente durante su trayectoria como exorcista de la diócesis de Roma.
1. La acción constante y ordinaria del tentador
Durante una conversación sostenida en junio de 2004 con el vaticanista Sandro Magister, el presbítero abordó el fenómeno del satanismo y la manera en que opera el mal en el mundo actual. En aquella oportunidad, puntualizó que la influencia del adversario se manifiesta de forma permanente a través de la tentación cotidiana.
“En términos generales Satanás está siempre activo. Es el tentador desde el principio. Hace de todo para que el hombre peque y cada vez que se realiza el mal, él está detrás, dejando en claro que es el hombre quien decide libremente sus actos. Pero también existe una acción extraordinaria del maligno: y ésta es la posesión diabólica”, aseveró.
2. El influjo global y los falsos profetas
En su obra literaria titulada “El último exorcista”, desarrollada en colaboración con el periodista Paolo Rodari, el padre Amorth alertó sobre la situación moral del planeta, señalando que la humanidad transita bajo lógicas contrarias al Creador y advirtiendo sobre corrientes ideológicas que generan confusión dentro de la propia institución eclesiástica.
“El mundo está bajo el poder del diablo. Y junto con Satanás muchos de sus profetas. Personas que la Biblia llama los falsos profetas. Falsos porque llevan a la mentira y no a la verdad”, indicó en el texto, añadiendo que tales agentes de desconcierto promueven agendas seculares que apartan a los creyentes de la doctrina tradicional.
3. La hostilidad dirigida contra el liderazgo de la Iglesia
Dentro de sus memorias y reflexiones publicadas, el sacerdote sostuvo que las más altas jerarquías del catolicismo experimentan una intensa oposición de naturaleza espiritual. Según su criterio derivado de la práctica pastoral, el sumo pontífice encabeza la lista de objetivos preferidos por el adversario.
“Satanás ataca sobre todo al Papa. Su odio por el sucesor de Pedro es feroz. Lo he experimentado en mis exorcismos”, declaró, agregando que la confrontación se extiende a cardenales, obispos, presbíteros y consagrados, quienes se encuentran inmersos en una constante batalla mística.
4. La eficacia de la figura de Juan Pablo II en la lucha espiritual
En mayo de 2011, el religioso destacó en declaraciones concedidas a este medio que el pontífice polaco, canonizado posteriormente, se transformó en un baluarte fundamental frente al accionar de las fuerzas oscuras debido a su impacto histórico y pastoral.
“Le he preguntado al demonio más de una vez: ‘¿Por qué te da tanto miedo Juan Pablo II?’ Y he tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes. La primera, ‘por qué desarmó mis planes’. Y creo que con eso se refiere a la caída del comunismo en Rusia y en Europa del Este. El colapso del comunismo”, relató, sumando que la segunda respuesta aludía a la recuperación masiva de almas jóvenes que retornaron a la fe bajo su pontificado.
5. El propósito de socavar a la comunidad de creyentes
Ante episodios de controversia y campañas de desprestigio dirigidas contra Benedicto XVI —en momentos en que se intentaba responsabilizar al entonces Papa de situaciones de encubrimiento que él mismo combatió con firmeza—, el exorcista denunció que el mal busca fracturar la estructura eclesial sirviéndose de las debilidades humanas de sus propios ministros.
“El demonio la tiene contra la Iglesia, quiere la muerte de la Iglesia porque ella es la madre de los santos. Combate a la Iglesia a través de los hombres de Iglesia, pero con la Iglesia no tiene nada que hacer”, puntualizó, reconociendo asimismo que los consagrados no están exentos de caer en faltas debido a su condición humana.
6. La primacía de la Virgen María como intercesora
Al ser consultado en mayo de 2002 sobre cuál figura celestial generaba mayor resistencia en el ámbito espiritual, el sacerdote afirmó categóricamente que la madre de Jesús posee un rango superior de eficacia en los rituales de liberación.
“Por supuesto que la Virgen es la más efectiva. ¡Y cuando la invocas como María!”, expresó, revelando un diálogo sostenido durante un rito de exorcismo donde el adversario habría manifestado una profunda humillación al ser vencido por una figura humana y no directamente por la divinidad.
7. El rechazo sistemático a los preceptos divinos
En entrevistas concedidas a medios internacionales como el diario peruano El Comercio, el presbítero confrontó el escepticismo de algunos sectores clericales modernos respecto a la existencia real del demonio, instándoles a revisar los textos evangélicos.
Asimismo, sintetizó que la presencia del mal se materializa en “todo aquello que niega a Dios”, englobando en esta categoría diversas problemáticas sociales, expresiones culturales y contenidos mediáticos contrarios a la moral tradicional.
Este artículo fue publicado originalmente el 16 de septiembre de 2022 y ha sido actualizado para su republicación.








