Helotes, Texas, será el epicentro de un significativo encuentro católico este sábado 1 de agosto, cuando la parroquia Our Lady of Guadalupe acoja un Congreso Cristero. El evento, que se celebra a un siglo de la brutal persecución religiosa en México, busca revitalizar el legado de sus mártires y ofrecer una fuente de inspiración para la comunidad católica actual. Bajo el lema “Elegir la fe sobre el miedo”, este congreso promete ser un espacio de reflexión abierto a “hombres y mujeres de buena voluntad”, profundizando en la historia de aquellos que sacrificaron sus vidas por su profunda devoción a Cristo Rey, la Virgen de Guadalupe, la Iglesia y su patria.
El Padre Rafael Becerra, párroco de Our Lady of Guadalupe y miembro de la Arquidiócesis de San Antonio, explicó la génesis de esta iniciativa. Su objetivo principal es brindar a los fieles la oportunidad de comprender, valorar y asimilar el testimonio de los mártires cristeros. “A cien años de aquellos eventos trascendentales, consideramos fundamental recuperar su memoria, no solo como un capítulo histórico de México, sino como una inspiración palpable para los católicos de nuestra era”, afirmó el sacerdote, enfatizando la vigencia de su mensaje en tiempos contemporáneos.
El lema del congreso, “Elegir la fe sobre el miedo”, invita a los participantes a meditar sobre la inquebrantable fidelidad de los mártires cristeros. Estos hombres y mujeres se mantuvieron firmes en sus convicciones, incluso frente a la opresión y el despotismo del gobierno del presidente Plutarco Elías Calles. “Ellos se vieron forzados a decidir entre el miedo y la fe, entre el silencio y la proclamación de su verdad, entre la comodidad personal y la incondicional adhesión a Cristo”, explicó el Padre Becerra, resaltando la profundidad de su sacrificio.
El programa del congreso es diverso y enriquecedor, con la participación de cinco conferencistas que abordarán la Cristiada desde perspectivas históricas, espirituales y familiares. Entre los ponentes se encuentra el Padre Armando González Escoto, quien presentará la conferencia magistral “La resistencia pacífica conquista una libertad duradera”. Esta disertación se centrará en la figura del Beato Anacleto González Flores, a quien el Padre Becerra describió como “el gran impulsor de la resistencia no violenta en una época donde la confrontación era vista por muchos como la única vía para lograr objetivos”.
Por su parte, el historiador Yves Bernardo Roger Solís Nicot explorará las tensiones y divisiones dentro del episcopado mexicano durante los exilios clericales de 1914 a 1919 y de 1926 a 1929. Su ponencia también analizará las diversas posturas adoptadas por obispos y grupos laicos en Estados Unidos ante la llegada del clero mexicano exiliado. El Padre Becerra adelantó que esta exposición revelará que la jerarquía eclesiástica de México “no constituía un bloque homogéneo”, sino que se fragmentó en corrientes radicales, reformistas y conciliadoras frente al Estado revolucionario.
El propio Padre Rafael Becerra ofrecerá la conferencia “Cien años de osadía cristiana: cuando creer costaba la vida”, que examinará el significado profundo del martirio y la persistencia del llamado de los mártires en la actualidad. “Esto no es simplemente un relato del pasado. Es una interpelación vibrante dirigida a cada cristiano que se debate entre la fe y la duda, la comodidad y la convicción, el mutismo y el testimonio”, subrayó el párroco. Además, añadió que “los mártires nos recuerdan que la santidad es una meta alcanzable, que el coraje es contagioso y que la entrega a Cristo lo justifica todo”.
Completando el elenco de ponentes, Francisco Sánchez presentará “Memoria cristera, memoria fecunda para la Iglesia”, mientras que Leonardo García Camarena profundizará en la audacia cristiana ejemplificada por el Beato Anacleto, la relevancia de la encíclica *Quas primas* del Papa Pío XI, y el duradero impacto de la Cristiada en los laicos, especialmente en las estructuras familiares. El congreso contará con un formato bilingüe, con tres conferencias en español y dos en inglés, buscando alcanzar a una audiencia más amplia.
El Padre Becerra enfatizó la particular trascendencia de este recordatorio para los católicos de Estados Unidos, destacando que “martirio significa testimonio” y que los mártires “no son solo figuras históricas, sino testigos vivientes que iluminan nuestra senda de fe”. Afirmó que el mártir se entrega a Dios de manera total, sin reservas, y que “quien sigue sus pasos nunca corre el riesgo de desviarse del camino”.
El sacerdote concluyó que los mártires cristeros representan “un testimonio de amor incondicional a Cristo, a su Iglesia y a su nación”, y que su ejemplo “nos ilumina para enfrentar los retos actuales de los católicos en Estados Unidos, México y otras regiones del mundo”. Resaltó la importancia de “permanecer unidos, bien formados y organizados”. Finalmente, señaló que, desde la sencillez y la humildad, “incluso con escasos recursos y sin grandes medios humanos, un pueblo cohesionado y estructurado puede sembrar la victoria futura que reside en Cristo”. El Padre Becerra manifestó su esperanza de que los asistentes hallen en el congreso elementos para “reavivar su espíritu, abordar con mayor claridad los desafíos de nuestro tiempo y asumir compromisos concretos”. En emulación de los mártires cristeros, el deseo es que cada persona pueda clamar con su propia existencia: “¡Viva Cristo Rey!”.






