El panorama eclesiástico de la Iglesia Católica Armenia en Argentina y América Latina ha sido escenario de un significativo movimiento, tras el anuncio oficial de la Nunciatura Apostólica en el país. El Papa Francisco ha aceptado recientemente la renuncia de Mons. Vartán Waldir Boghossián a su oficio de Administrador Apostólico *sede vacante* de la Eparquía San Gregorio de Narek en Buenos Aires de los Armenios y del Exarcado Apostólico para los fieles de rito armenio residentes en América Latina y México. En un nombramiento de gran calado, el Santo Padre ha designado al actual Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Jorge Ignacio García Cuerva, para asumir de manera interina estas importantes responsabilidades hasta la futura designación de un nuevo eparca.
La noticia, difundida a través de la agencia AICA, resalta la importancia de garantizar la continuidad pastoral y administrativa para la comunidad armenia católica en la región. La figura del Administrador Apostólico *sede vacante* es clave en la estructura de la Iglesia, actuando como pastor temporal de una diócesis o eparquía cuando esta se encuentra sin obispo titular. Su misión primordial es asegurar la estabilidad y el funcionamiento de la jurisdicción eclesiástica hasta que el Santo Padre nombre al nuevo responsable definitivo. En este caso particular, la Eparquía San Gregorio de Narek no solo atiende a la comunidad armenia católica de Argentina, sino que también, a través del Exarcado Apostólico, extiende su jurisdicción a los fieles de rito armenio esparcidos por vastas regiones de América Latina y México, una diáspora con una rica historia y una profunda identidad cultural y religiosa.
La salida de Mons. Vartán Waldir Boghossián marca el fin de una prolongada y dedicada trayectoria al servicio de la Iglesia Armenia en el continente. Nacido el 27 de febrero de 1940 en Penápolis, estado de San Pablo, Brasil, su vocación sacerdotal lo llevó a la Sociedad Salesiana de Don Bosco, siendo ordenado sacerdote el 22 de diciembre de 1966 en Roma. Su ascenso episcopal comenzó el 3 de julio de 1981, cuando el entonces Papa Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Mardin de los Armenios. La consagración episcopal tuvo lugar en Buenos Aires el 12 de diciembre de ese mismo año, un evento de gran significado para la comunidad armenia local, de manos de Su Beatitud Hemaiagh Pierre XVII Ghedighian, Catolicós Patriarca de Cilicia, con sede en el Líbano.
El 18 de febrero de 1989, Mons. Boghossián fue designado obispo de la Eparquía San Gregorio de Narek en Buenos Aires, una posición desde la cual ejercería una influencia pastoral fundamental durante décadas. Asimismo, desempeñó el crucial rol de Exarca Apostólico para los fieles católicos de rito armenio en toda América Latina y México, consolidando el vínculo de estas comunidades con el Patriarcado de Cilicia y con la Santa Sede. Tras su renuncia como eparca diocesano en 2018, a los 78 años, Mons. Boghossián continuó sirviendo a la comunidad armenia como Administrador Apostólico, un testimonio de su compromiso inquebrantable hasta la reciente aceptación de su renuncia por parte del Papa Francisco. Su legado se centra en la preservación de la identidad cultural y religiosa armenia, el fortalecimiento de la fe y la asistencia a los fieles en diversos países, dejando una huella imborrable en la diáspora.
La llegada de Mons. Jorge Ignacio García Cuerva a esta administración interina introduce a una figura de creciente relevancia y proyección en la Iglesia argentina y latinoamericana. Nacido en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, el 12 de abril de 1968, su ordenación sacerdotal se concretó el 24 de octubre de 1997 en la Catedral de San Isidro, por imposición de manos de Mons. Jorge Casaretto. Su camino episcopal inició el 20 de noviembre de 2017, cuando el Papa Francisco lo designó obispo titular de Lacubaza y auxiliar de Lomas de Zamora, consolidando su trayectoria pastoral en la provincia de Buenos Aires.
La consagración episcopal de Mons. García Cuerva tuvo lugar el 3 de marzo de 2018 en la Catedral de Lomas de Zamora, bajo el episcopado de Mons. Jorge Lugones. Su rápido ascenso continuó con su nombramiento como Obispo de Río Gallegos el 3 de enero de 2019, donde inició su ministerio pastoral el 23 de marzo de ese mismo año, regresando a su tierra natal para servir a la diócesis patagónica. Sin embargo, su más reciente y trascendente designación fue la de Arzobispo de Buenos Aires el 26 de mayo de 2023, una posición de enorme peso e influencia en la Iglesia argentina y continental, por ser la diócesis primada del país y sede del Cardenal Primado.
Más allá de sus responsabilidades diocesanas, Mons. García Cuerva ostenta una destacada participación en organismos eclesiásticos nacionales e internacionales. Es miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina y, de manera prominente, de la Comisión Episcopal de Pastoral Carcelaria, ámbito donde ha desarrollado un profundo compromiso social y humanitario con los más vulnerables. En el Vaticano, su influencia se extiende como miembro del Dicasterio para los Obispos, encargado de la selección de nuevos pastores, y como delegado pontificio para la Pastoral Carcelaria Internacional, roles que evidencian su cercanía con el Papa Francisco y su visión pastoral orientada a la periferia. Su formación académica es igualmente notable: es Licenciado en Teología con especialidad en Historia, Abogado y Licenciado en Derecho Canónico, una combinación de saberes que le confiere una perspectiva integral para abordar los desafíos pastorales y administrativos en sus nuevas encomiendas.
La designación de Mons. García Cuerva como Administrador Apostólico es, por tanto, un paso transitorio, pero estratégicamente importante, que asegura la continuidad de la atención pastoral para la comunidad armenia católica. Esta gestión interina se mantendrá vigente hasta que el Papa Francisco proceda con la nominación de un nuevo eparca titular para la Eparquía San Gregorio de Narek y el Exarcado Apostólico. La comunidad armenia, con una rica herencia cultural y espiritual, aguarda con esperanza la próxima etapa, confiando en que esta transición fortalecerá aún más su presencia y misión evangelizadora en Argentina y en todo el continente latinoamericano, bajo el liderazgo experimentado y comprometido del Arzobispo de Buenos Aires.





