8 septiembre, 2026

Lo que comenzó hace apenas un año como un modesto proyecto impulsado por tres amigos en el salón parroquial de una iglesia local ha experimentado una transformación sin precedentes. En la actualidad, esta iniciativa espiritual se ha consolidado como el espacio de formación sobre las Sagradas Escrituras más imponente de todo Oriente Medio, congregando de manera regular a más de 3.000 personas en cada una de sus convocatorias.

Una estructura dinámica orientada a la profundidad espiritual

El formato de las reuniones ha sido diseñado con meticulosidad para mantener el interés de los asistentes sin sacrificar el rigor doctrinal. Cada jornada se divide en etapas muy claras. El programa arranca con una exposición magistral de aproximadamente 40 minutos destinada a desglosar y contextualizar un pasaje bíblico específico. A continuación, se dedican 15 minutos a la contemplación y la introspección silenciosa.

La experiencia culmina con una dinámica interactiva que incluye juegos y cuestionarios temáticos centrados tanto en los textos sagrados como en elementos de la tradición cristiana, tales como las apariciones marianas. Cabe destacar que todas estas actividades son completamente gratuitas y se desarrollan bajo la estricta supervisión de sacerdotes católicos.

Rigurosidad académica y supervisión eclesiástica

Detrás de la aparente sencillez de los talleres se esconde un exhaustivo trabajo de investigación. Jimmy Chaaya, uno de los artífices del proyecto, detalló que la selección y el análisis de los temas requieren una labor conjunta con un ermitaño local. La fase de estudio comprende la revisión minuciosa de los términos originales en griego, su trasfondo cultural y las interpretaciones legadas por los Padres de la Iglesia.

Asimismo, el equipo recurre a textos de la tradición judía, tratados de geografía histórica y las directrices emitidas en las homilías papales. Una vez recopilado y sintetizado todo este conocimiento, el material es sometido a la evaluación y autorización de varios sacerdotes antes de ser expuesto ante la masiva audiencia.

Expansión territorial y vocación ecuménica

Ante el desbordante incremento en la afluencia de público, los organizadores se vieron en la necesidad de ampliar su calendario. Inicialmente programados para los lunes, los encuentros sumaron una segunda fecha los martes y ya se proyecta una nueva jornada para los miércoles. El equipo busca trascender las fronteras de su actual sede en la localidad de Antelias.

Con ese propósito, los fundadores han iniciado la capacitación de nuevos líderes para replicar el modelo en otras zonas del territorio libanés, con la aspiración a largo plazo de exportar el formato a otros países de Medio Oriente. Charbel El Hage, cofundador del proyecto, enfatizó que existe un terreno sumamente fértil para el crecimiento de este tipo de apostolados en la región, respaldados desde sus inicios por la Arquidiócesis Maronita de Antelias.

El carácter inclusivo de los encuentros ha sido otro de los pilares de su éxito. La asistencia no discrimina credos; fieles de diversas denominaciones cristianas, como ortodoxos y protestantes, participan activamente junto a personas de otras tradiciones religiosas, incluyendo musulmanes. De hecho, varios de los asistentes actuales han manifestado su intención de prepararse para recibir el sacramento del bautismo.

Una respuesta a la sed espiritual de las nuevas generaciones

Si bien la propuesta está orientada fundamentalmente al público juvenil, Majd Samia, integrante del equipo organizador, recalcó que las puertas están abiertas para personas de todas las edades, puesto que “todos necesitan a Jesús”. Para Samia, la masiva respuesta de la comunidad evidencia el profundo anhelo que existe por conectar con la palabra divina y comprenderla a cabalidad en tiempos complejos.

Nuevos