La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, realizó una visita oficial a la provincia de La Rioja, marcando una agenda que incluyó un significativo diálogo con la cúpula eclesiástica local y un emotivo homenaje a los mártires riojanos. La jornada subrayó la intención de abordar temas clave de la realidad social y legislativa del país, así como la importancia del vínculo entre el Estado y las instituciones religiosas en el abordaje de preocupaciones comunitarias.
El periplo de la segunda mandataria se inició en la mañana del sábado con un encuentro en la sede episcopal riojana. Allí, Villarruel mantuvo una reunión privada con Monseñor Dante Braida, obispo de La Rioja y actual presidente de la influyente Comisión Episcopal de Pastoral Social. La presencia del obispo Braida en este rol destaca la relevancia del diálogo, dado que su comisión es un actor fundamental en la reflexión y propuesta de soluciones sobre los desafíos sociales que enfrenta la nación, actuando como un puente entre la Iglesia Católica y la sociedad civil, incluyendo el ámbito político.
Durante la reunión, la vicepresidenta y el prelado abordaron una serie de inquietudes que impactan profundamente en el tejido social argentino. Entre los puntos neurálgicos de la conversación, se destacaron dos iniciativas legislativas actualmente en debate en el Congreso de la Nación, ambas ya con media sanción en la Cámara de Diputados y a la espera de tratamiento en el Senado.
Uno de los ejes centrales fue la propuesta de reforma del Régimen Penal Juvenil. Este proyecto, de gran sensibilidad social y amplio debate público, plantea la reducción de la edad de imputabilidad para jóvenes, habilitando la posibilidad de que menores de 14 años puedan ser procesados judicialmente y privados de su libertad por determinados delitos. La discusión en torno a esta medida polariza opiniones, con defensores que argumentan la necesidad de mayor severidad ante el delito juvenil y críticos que señalan la importancia de abordar las causas estructurales y la reinserción social. La postura de la Iglesia, tradicionalmente, ha enfatizado la protección de la niñez y la adolescencia, así como la promoción de medidas preventivas y de rehabilitación.
El segundo tema legislativo de peso discutido fue la urgencia de establecer una regulación efectiva sobre las apuestas online. Este flagelo, que se ha expandido exponencialmente en los últimos años, ha derivado en un aumento preocupante de casos de ludopatía, afectando a individuos y familias en todo el país. La falta de un marco legal robusto ha permitido la proliferación de plataformas que, en muchos casos, operan sin el control adecuado, exponiendo a sectores vulnerables, especialmente a jóvenes y adolescentes. La iniciativa parlamentaria busca dotar al Estado de herramientas para supervisar, regular y, en última instancia, proteger a la población de los riesgos asociados a la adicción al juego.
Además de las discusiones legislativas, Villarruel y Monseñor Braida dedicaron un espacio considerable a la coyuntura económica que atraviesan tanto el país como la provincia de La Rioja. Coincidieron en la imperiosa necesidad de fortalecer y mantener abiertos los canales de diálogo entre los distintos actores de la sociedad –políticos, religiosos, económicos y civiles– como estrategia fundamental para la búsqueda de consensos y la construcción de soluciones frente a la compleja situación socioeconómica.
Tras concluir el encuentro en el obispado, la comitiva vicepresidencial se dirigió a un punto de profundo significado religioso e histórico para la provincia: la Catedral y Santuario de San Nicolás de Bari. En este emblemático templo, que alberga los restos del Beato Monseñor Enrique Angelelli, la vicepresidenta participó de un momento de oración. La visita adquirió una connotación especial en vísperas del 50° aniversario del martirio de Angelelli y sus compañeros, los denominados “Mártires Riojanos”, cuya conmemoración se espera para agosto. Monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja entre 1968 y 1976, fue un referente de la Iglesia comprometida con los pobres y los derechos humanos, asesinado en un supuesto “accidente” durante la última dictadura militar argentina, un hecho que la justicia y la Iglesia reconocen como un crimen político. Su beatificación en 2019 reafirmó su legado como un símbolo de fe y justicia social.
Durante su desplazamiento por la capital riojana y en la visita a la Catedral, la vicepresidenta estuvo acompañada por legisladores locales, lo que subraya la coordinación y el respaldo político en el ámbito provincial. Estuvieron presentes la senadora Florencia López, el senador Fernando Rejal y el diputado Sergio Casas, figuras destacadas del arco político riojano, lo que otorgó a la jornada un carácter institucional y representativo.
La visita de la vicepresidenta Victoria Villarruel a La Rioja no solo constituye una oportunidad para el intercambio institucional y el abordaje de temas legislativos de envergadura, sino que también refuerza la importancia del diálogo interreligioso y la memoria histórica en la construcción de una agenda pública que aspire a la cohesión social y el bienestar común. Estos encuentros reflejan la complejidad de la agenda política argentina, donde las decisiones legislativas se entrelazan con las profundas preocupaciones sociales y el legado cultural y religioso del país.





