La Ciudad de México fue el escenario de una significativa visita diplomática que trascendió los habituales encuentros de seguridad. Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas del gobierno de Estados Unidos (ONDCP), llevó su misión más allá de las mesas de negociación al visitar la icónica Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. Durante su estancia en el santuario mariano, Carter no solo reafirmó el compromiso de su nación en la lucha contra el narcotráfico, sino que también invocó la fe como un pilar fundamental para erradicar lo que describió como “la plaga de los cárteles y los venenos que nos afligen a nosotros y a nuestros hijos”.
Esta inesperada dimensión espiritual de la visita se enmarca en un contexto de intensa cooperación bilateral en materia de seguridad. El viaje de la funcionaria estadounidense coincidió con eventos de gran relevancia en la estrategia antidrogas binacional, incluyendo un operativo reciente de alto perfil en el estado de Jalisco.
**La Fe como Pilar Contra las Adicciones**
El recorrido de Sara Carter por la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, resguardada por la imagen original de la Virgen en la tilma de San Juan Diego, fue destacado el pasado 26 de febrero por la cuenta oficial en la plataforma X de la ONDCP. Las imágenes difundidas mostraban a la directora interactuando en distintos puntos del santuario, acompañada por el P. Martín Muñoz López, vicario general de la Arquidiócesis Primada de México y canónigo de la basílica.
En un mensaje que acompañó las fotografías, Carter enfatizó el papel crucial de la fe: “no es solo la piedra angular de mi vida, sino también de nuestra Estrategia Nacional para el Control de Drogas”. Subrayó que la fe es “una piedra angular en la lucha contra la adicción a las drogas, al guiar la prevención, la sanación y la recuperación de las comunidades en todas partes”. Su declaración en el santuario, a los pies de la venerada imagen, fue una potente invocación: “Rezo por los pueblos de Estados Unidos y México que están bajo la protección de Nuestra Señora de Guadalupe. Con la bendición de Dios y su providencia, venceremos la plaga de los cárteles y los venenos que nos infligen a nosotros y a nuestros hijos”. Este discurso fusiona la retórica política con una profunda convicción personal y espiritual, buscando movilizar un sentido de esperanza y propósito más allá de las medidas de seguridad tradicionales.
**Cooperación Binacional y el Golpe al CJNG**
La visita de Carter a México adquirió una relevancia adicional por su cercanía con eventos clave en la agenda de seguridad. Días antes de su presencia en el santuario, el 22 de febrero, autoridades mexicanas llevaron a cabo un operativo trascendental en Jalisco. En esta acción, se logró la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien posteriormente falleció. Este golpe a una de las organizaciones criminales más poderosas de la región fue un hito significativo.
La colaboración transfronteriza fue un factor determinante en este éxito. En una conferencia de prensa celebrada el 23 de febrero, Omar García Harfuch, entonces secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México (SSPC), reconoció que la información crucial proporcionada por las autoridades estadounidenses fue instrumental para la ubicación y detención del capo criminal. Este episodio subraya la interdependencia y la eficacia de la inteligencia compartida entre ambos países en la desarticulación de redes del crimen organizado.
**Diálogo de Alto Nivel para Reforzar la Seguridad**
Más allá de la emotiva visita a la Basílica, la agenda de Sara Carter incluyó una serie de encuentros bilaterales de alto nivel, cruciales para la coordinación en la lucha contra el narcotráfico y la seguridad regional. El 25 de febrero, la directora de la ONDCP participó en una reunión estratégica con el Gabinete de Seguridad de México.
En esta importante cita estuvieron presentes figuras clave de la administración mexicana: el general Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional; el almirante Raymundo Morales, secretario de Marina; Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana; Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación; y Ernestina Godoy, fiscal general de la República. La delegación estadounidense fue encabezada por Carter y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
Tras el encuentro, el embajador Johnson emitió un comunicado destacando la firmeza del compromiso mutuo: “ambos gobiernos trabajan juntos para detener el flagelo del fentanilo y desmantelar las redes que envenenan a nuestras comunidades”. Esta declaración resalta la prioridad que ambos países otorgan al combate contra el fentanilo, una sustancia que ha provocado una devastadora crisis de salud pública en Estados Unidos y que representa un creciente desafío en México.
La agenda de Carter también incluyó reuniones con la cúpula de la diplomacia mexicana. Se informó que la directora de la ONDCP sostuvo conversaciones con el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, y con el subsecretario Roberto Velasco Álvarez. Estos encuentros se centraron en la continuidad de la agenda bilateral en materia de cooperación, intercambio de inteligencia y estrategias conjuntas para combatir el narcotráfico en todas sus dimensiones.
La visita de Sara Carter a México, marcada tanto por los diálogos de seguridad de alto nivel como por una apelación a la dimensión espiritual, ilustra la complejidad y la multifacética naturaleza de la colaboración entre Estados Unidos y México para enfrentar desafíos tan arraigados como el crimen organizado y la crisis de adicciones. La inclusión de la fe en el discurso estratégico de la ONDCP refleja una aproximación que busca trascender lo puramente militar o policial, incorporando elementos de prevención y recuperación comunitaria en la lucha contra las drogas.




