Caracas, Venezuela – Con la mirada puesta en fortalecer la presencia evangelizadora de la Iglesia Católica en los rincones más apartados de Venezuela, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y las Obras Misionales Pontificias (OMP) de Venezuela han presentado una ambiciosa propuesta formativa. Esta iniciativa, diseñada para preparar a los misioneros que llevarán el mensaje del Evangelio durante la Semana Santa de 2026, busca consolidar una red de acción misionera más unida y efectiva en todo el territorio nacional.
Bajo el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”, el programa no solo persigue formar a los evangelizadores, sino también otorgar visibilidad a su invaluable labor en comunidades remotas y de difícil acceso. La estrategia central, según lo expresado por la CEV, reside en “armonizar los diversos carismas y talentos presentes en la Iglesia, para que el anuncio del Evangelio resuene con mayor cohesión y alcance”. Esta colaboración representa un esfuerzo conjunto significativo para revitalizar el espíritu evangelizador y la participación activa de los fieles.
La implementación y el impulso de esta significativa propuesta formativa misionera recaen en el Centro de Laicos, Familia y Juventud del Episcopado. Este organismo ha estructurado la ruta de trabajo para el período previo a 2026 en torno a cuatro pilares estratégicos fundamentales, concebidos para maximizar el impacto y la sostenibilidad de las misiones en Venezuela:
El primer pilar, denominado **”Visibilización y Comunión”**, aspira a proyectar la imagen de una Iglesia vibrante y unida, compuesta por discípulos misioneros que se movilizan activamente para encontrarse con las comunidades. Este despliegue no se limita únicamente a la Semana Santa, sino que se extiende a otros “tiempos fuertes” del calendario litúrgico, como los meses de agosto y diciembre, subrayando la constancia del compromiso evangelizador. Se busca que cada esfuerzo misionero sea reconocido y se convierta en un motor de unidad eclesial.
El segundo eje, **”Formación y Corresponsabilidad”**, pone énfasis en la creación de espacios dedicados a la capacitación integral. Estos encuentros buscan vincular diversas experiencias misioneras, fomentando un aprendizaje compartido y una “espiritualidad de comunión”. La meta es que los participantes no solo adquieran herramientas prácticas para la evangelización, sino que también cultiven un sentido profundo de responsabilidad compartida por la misión de la Iglesia. Esto implica desarrollar un discernimiento colectivo y una acción coordinada entre todos los actores involucrados.
El tercer pilar, **”Acompañamiento Integral”**, reconoce la necesidad de un respaldo continuo para las iniciativas misioneras. Este apoyo trasciende lo meramente logístico, abarcando dimensiones espirituales y afectivas. Se traduce en un compromiso de oración constante, el establecimiento de vínculos de afecto y el ofrecimiento de un servicio solidario que sostenga a los misioneros en su labor, tanto en los momentos de desafío como en los de alegría, garantizando que nadie se sienta solo en su apostolado.
Finalmente, el cuarto pilar, **”Articulación y Relevo”**, se concibe como un puente comunicativo esencial. Su función es difundir eficazmente las diversas propuestas y programas de las Obras Misionales Pontificias, al tiempo que busca fortalecer la red de cooperación misionera a nivel nacional. Este enfoque garantiza la continuidad de los esfuerzos, promueve el intercambio de buenas prácticas y asegura que la antorcha de la misión pueda ser entregada a nuevas generaciones de evangelizadores, manteniendo viva la llama del compromiso cristiano.
Los impulsores de esta iniciativa han extendido una cordial invitación a todos los grupos, movimientos y asociaciones eclesiales que planean realizar misiones en Venezuela durante la Semana Santa de 2026. Se les insta a registrar sus experiencias, compartir sus destinos y unirse en un esfuerzo colectivo. “Queremos que cada esfuerzo misionero cuente y sea motivo de comunión. Por ello, invitamos a todos los grupos que saldrán al encuentro del hermano a registrar su experiencia. Cuéntanos tu destino y vivamos estos días unidos en la misión”, señalan desde la organización, buscando un censo de la actividad misionera que permita una mejor coordinación y visibilidad.
Para facilitar la preparación de todos los grupos y voluntarios misioneros, se han programado dos encuentros virtuales iniciales. El primero tendrá lugar el miércoles 11 de marzo, en un horario de 8:00 p.m. a 9:30 p.m. (hora de Venezuela). El segundo encuentro virtual está pautado para el viernes 20 de marzo, entre las 7:30 p.m. y las 9:00 p.m. (hora de Venezuela). Estos espacios ofrecerán formación, orientación y la oportunidad de compartir inquietudes y expectativas, marcando el inicio formal de la preparación para las misiones de 2026. Los interesados en participar en las misiones de Semana Santa 2026 por toda Venezuela pueden acceder al sistema de registro habilitado por la CEV y las OMP Venezuela a través de los canales oficiales.
Esta significativa propuesta representa un paso firme de la Iglesia venezolana en su misión de evangelización, buscando no solo difundir la fe, sino también fomentar la unidad, la formación y el acompañamiento de aquellos que, con dedicación y entrega, se disponen a llevar esperanza a las comunidades más vulnerables del país. La preparación para la Semana Santa 2026 se perfila así como un período de intensa actividad y comunión para la pastoral misionera en Venezuela.





