15 mayo, 2026

En un panorama donde la cultura de los superhéroes y el consumo de contenido digital dominan la atención de niños y jóvenes, el artista peruano Daniel Ávalos ha dado vida a “Kerygman”. Este singular personaje emerge como una propuesta innovadora para la evangelización, utilizando formatos breves, creativos y de fácil acceso a través de las redes sociales. El proyecto busca establecer un puente con las nuevas generaciones, profundamente inmersas en lo visual y lo inmediato.

Ávalos, en diversas entrevistas, ha compartido que la génesis de esta iniciativa responde a la imperiosa necesidad de “conectar” con un público cautivado por la velocidad y el impacto visual. “Este superhéroe no posee poderes convencionales; su verdadera fuerza reside en un poder superior, el de Dios”, ha enfatizado el creador, marcando una distinción fundamental respecto a los arquetipos de héroes fantásticos. La estrategia detrás de Kerygman es clara: transformar el anuncio del Evangelio en una experiencia relevante y atractiva para los nativos digitales.

**Un héroe sin poderes, impulsado por la fe**

La singularidad de Kerygman radica precisamente en la ausencia de habilidades sobrenaturales inherentes a su persona. Ávalos explica que esta característica no es una casualidad, sino una decisión consciente y teológica: “No tiene poderes porque no le corresponden… el poder es de Dios”. Esta aproximación lo diferencia de manera radical de la mayoría de los superhéroes contemporáneos, cuya identidad se define por sus capacidades extraordinarias. Kerygman encarna la idea de que la fe es la verdadera fuente de fortaleza y acción.

El personaje tuvo sus humildes inicios en el contexto de una obra de teatro parroquial. “Era un joven de la comunidad que, inspirado por un propósito mayor, se disfrazaba para asumir el rol de un superhéroe, aunque carecía de poderes”, narra Ávalos. La respuesta del público infantil fue un factor determinante para la evolución del proyecto. Después de cada función, los niños coreaban con entusiasmo su nombre, “¡Kerygman, Kerygman!”, lo que llevó a Ávalos y a su equipo a reconocer el inmenso potencial de la figura para trascender el escenario y alcanzar una audiencia más amplia.

**De las tablas al universo digital: evangelización 2.0**

El camino de Kerygman desde un proyecto teatral hasta convertirse en un fenómeno digital se extiende a lo largo de dos décadas. Las primeras producciones audiovisuales de Kerygman, realizadas en 2005, se gestaron con recursos sumamente limitados y cámaras sencillas. Sin embargo, la visión y la convicción de su creador los impulsaron a persistir. “Vimos la importancia de continuar con esta labor”, recuerda Ávalos, destacando la tenacidad que ha caracterizado al proyecto desde sus inicios.

Hoy, la iniciativa ha experimentado una notable evolución tecnológica. Kerygman se beneficia de las herramientas digitales más avanzadas, incluyendo la inteligencia artificial, para crear sus contenidos. A pesar de esta modernización, Ávalos insiste en que el componente humano sigue siendo el pilar central. “Las voces son nuestras… no deseamos que ninguna voz sea generada exclusivamente por la IA; queremos que nuestra presencia sea auténtica y palpable”, afirma. Esta combinación estratégica entre tecnología de punta y genuina expresión humana ha permitido que los videos, difundidos ahora en formatos breves y dinámicos, sean incluso incorporados en programas de catequesis. El artista ha recibido múltiples comentarios de catequistas que los utilizan en sus sesiones, lo que subraya la efectividad y la relevancia pedagógica de Kerygman.

Para Daniel Ávalos, el uso inteligente y criterioso de las herramientas digitales no es una opción, sino una necesidad imperante en el mundo actual. “Cualquier herramienta, manejada con discernimiento, será útil… lo crucial es el mensaje que aspiramos a transmitir”, reflexiona. En este sentido, el lenguaje audiovisual contemporáneo se perfila como un vehículo extraordinario para la proclamación del Evangelio. “Actualmente, esta es la herramienta; ¿quién sabe qué surgirá en los próximos cinco o diez años? Pero debemos recordar que es solo eso: una herramienta al servicio de un fin mayor”, aclara.

**Un héroe que predica el amor, no la confrontación**

Uno de los atributos más distintivos de Kerygman es su filosofía de acción. A diferencia de los héroes que resuelven conflictos mediante la violencia, Kerygman combate con la caridad y el amor. “Este superhéroe no entrará en pugnas; su misión es amar al adversario”, asevera su creador. Los dilemas que aborda el personaje reflejan situaciones reales y desafíos intrínsecos a la vida cristiana, como la comprensión y vivencia de los sacramentos o la confrontación del sincretismo religioso.

Incluso su principal antagonista no es una figura externa al ámbito de la fe, sino un “cristiano confundido”. Ávalos explica esta elección con una profunda reflexión: “A veces, el cristiano desorientado causa más perjuicio que aquellos que se encuentran al margen de la fe”. Esta perspectiva dota a las narrativas de Kerygman de una relevancia y una profundidad que resuenan directamente con las experiencias de la audiencia.

**Un llamado universal a la evangelización**

Más allá de ser un personaje, Kerygman aspira a ser un modelo replicable y una inspiración. “Todos estamos llamados a encarnar ese Kerygman… a ser esa persona incansable y profundamente enamorada del Evangelio”, proclama Ávalos. La iniciativa ya ha comenzado a generar un impacto tangible en familias y comunidades, con testimonios de niños que se disfrazan del héroe, inspirados por su mensaje. “Me envían fotografías de niños vestidos como Kerygman; les digo ‘¡Kerygboy!’”, cuenta Ávalos entre risas, evidenciando el entusiasmo que despierta el personaje.

El futuro de Kerygman se vislumbra expansivo e innovador. Daniel Ávalos tiene planes de desarrollar nuevas formas de contenido, incluyendo historietas, cortometrajes y la introducción de nuevos personajes. “La visión es crear ‘Kerygman y los reparadores’… un equipo de personas que deseen servir y difundir el mensaje”, adelanta. Mientras tanto, el proyecto continúa su expansión en las plataformas digitales, consolidándose como una parte esencial de la labor evangelizadora integral de Ávalos, que abarca música, teatro y contenido digital.

El artista resume el espíritu de su creación con una invitación abierta y atemporal: “Estamos convocados a anunciar al Señor en todo momento y circunstancia… a ser ese Kerygman en el lugar donde Dios nos ha situado y a producir frutos abundantes”. Para aquellos interesados en explorar el universo de Kerygman, los episodios están disponibles en el perfil oficial de Instagram de Daniel Ávalos, un espacio donde la fe y la creatividad convergen en la era digital.

Nuevos