El Hospital Nacional de Niños (HNN) de Costa Rica ha dado un paso trascendental en la atención pediátrica especializada con la inauguración de un moderno laboratorio de marcha. Este espacio de vanguardia, hecho posible gracias a una generosa donación de más de 145.000 dólares de la Orden de Malta, permitirá transformar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades que causan discapacidad en menores de edad. La apertura oficial de esta área vital se llevó a cabo el pasado 14 de abril, marcando un hito para la salud pública costarricense.
La Orden de Malta, una institución católica de carácter humanitario y una de las organizaciones benéficas más antiguas del mundo, reafirma así su compromiso global con la dignidad humana y el bienestar de los más vulnerables. Su aporte financiero ha sido fundamental para dotar al laboratorio de una infraestructura tecnológica de primer nivel, convirtiéndolo en el primero de su tipo dentro del sistema de hospitales públicos del país. La inversión subraya la importancia de la colaboración internacional y la filantropía en el fortalecimiento de los sistemas de salud, especialmente en áreas tan sensibles como la infancia.
El nuevo laboratorio de marcha está equipado con tecnología de última generación diseñada para realizar análisis biomecánicos exhaustivos del movimiento humano. Entre sus componentes destacan cámaras de video de alta definición que capturan la marcha desde múltiples ángulos; ocho cámaras infrarrojas capaces de generar modelos tridimensionales precisos del movimiento esquelético, permitiendo una visualización detallada de cada articulación; y placas de presión integradas en el suelo que miden la distribución de las cargas y la fuerza ejercida por los pies durante la deambulación. Adicionalmente, cuenta con un electromiógrafo de superficie inalámbrico, un dispositivo avanzado que analiza la actividad eléctrica de los músculos en tiempo real, ofreciendo información crucial sobre su funcionamiento y coordinación.
Este equipamiento integral facilita el estudio profundo del movimiento en niños con diversas patologías neuromusculares, siendo la parálisis cerebral uno de los enfoques principales. Los menores referidos desde los servicios de ortopedia, neurología y neurocirugía del HNN serán los principales beneficiarios de este recurso. El análisis detallado que ofrece el laboratorio permitirá a los especialistas comprender las causas subyacentes de las dificultades de movimiento, identificar patrones anómalos y diseñar planes de intervención mucho más personalizados y efectivos.
El doctor Carlos Jiménez, director general del Hospital Nacional de Niños, enfatizó la magnitud de este avance en un video difundido el 22 de abril, destacando que el laboratorio de marcha “implica hacer un cambio total en el abordaje de las cirugías para pacientes con trastornos locomotores”. Anteriormente, muchos menores con estas condiciones debían someterse a múltiples intervenciones quirúrgicas para corregir progresivamente sus problemas de movilidad. Ahora, gracias a los diagnósticos ultraprecisos que proporcionará el laboratorio, será posible planificar y ejecutar todas las correcciones necesarias en un único momento quirúrgico. Esta optimización no solo reduce el trauma y el tiempo de recuperación para los niños, sino que también “pone a Costa Rica en un nivel de punta” en la atención pediátrica especializada. El doctor Jiménez expresó un profundo agradecimiento por la contribución de 145.800 dólares, que permitió equipar completamente esta instalación vital.
Roberto Batalla, hospitalario de la Asociación de la Orden de Malta en Costa Rica, compartió la emoción y el optimismo que rodea el proyecto. “Hoy nos sentimos profundamente agradecidos porque hoy día podemos cambiar la vida a cientos de niños que no van a pasar su vida en una silla de ruedas”, afirmó. Sus palabras reflejan la esperanza de un futuro con mayor autonomía y calidad de vida para los pequeños pacientes. Por su parte, Luigi Sansonetti, presidente de la asociación, recordó que “la defensa de la dignidad humana” es uno de los lemas centrales de la organización. En este sentido, manifestó el deseo de la Orden de Malta de seguir extendiendo su colaboración con hospitales, reiterando que “vale la pena pensar en la juventud y en los niños”, quienes representan el futuro.
La concreción de este proyecto ha sido un verdadero esfuerzo colaborativo que trasciende la donación inicial de la Orden de Malta. La Fundación para el Desarrollo del Hospital Nacional de Niños desempeñó un papel crucial en la gestión y el desarrollo del espacio. Además, diversas entidades y personalidades se sumaron a la causa con su apoyo, incluyendo la Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos R.L., el Rotary Club San Pedro-Curridabat, la destacada boxeadora Naomy Valle y Teletica Formatos. Sus donativos fueron fundamentales para la adecuación y acondicionamiento del espacio físico donde ahora opera el laboratorio, demostrando el poder de la solidaridad comunitaria.
La puesta en marcha de este laboratorio de marcha no solo representa un avance tecnológico para el Hospital Nacional de Niños, sino también un símbolo de esperanza y un compromiso renovado con la infancia costarricense. Al ofrecer diagnósticos más precisos y tratamientos más efectivos, este centro contribuirá significativamente a mejorar la calidad de vida de cientos de niños, permitiéndoles alcanzar un mayor grado de independencia y participación en la sociedad. Este proyecto es un ejemplo elocuente de cómo la cooperación internacional y el esfuerzo conjunto pueden generar un impacto transformador en la salud pública y el bienestar social.








