El Coro de Niños Acólitos de Huancavelica ha emprendido un significativo proyecto de evangelización y preservación cultural: la producción de un videoclip musical en quechua, rindiendo homenaje a la Virgen de Cocharcas. Esta advocación mariana, una de las más veneradas y antiguas de los Andes peruanos, se convierte en el epicentro de una iniciativa que busca revitalizar la fe y la identidad indígena a través del arte. El escenario elegido para esta producción es el histórico Santuario de Cocharcas, situado en la región de Apurímac, un lugar de profundo arraigo espiritual para millones de fieles.
Una delegación compuesta por veinticinco niños y treinta y cinco adultos emprenderá el viaje desde Huancavelica hasta Apurímac para participar en el rodaje. El Padre Carlos E. López Bonifacio, sacerdote de la Diócesis de Huancavelica y director del coro, explicó en una entrevista que la génesis de este proyecto se encuentra en una profunda experiencia personal. “La idea surgió después de que tuve la oportunidad de visitar el Santuario de Cocharcas el año pasado. Me impresionó profundamente tanto el lugar como la inmensa devoción que se profesa a la Virgen”, relató el presbítero, subrayando el impacto que el sitio y su historia tuvieron en él.
El Padre López Bonifacio destacó la conexión histórica de la Virgen de Cocharcas con numerosos sacerdotes de Huancavelica. Antes de que su diócesis contara con un seminario propio, muchos de ellos se formaron en el Seminario Nuestra Señora de Cocharcas en Abancay, lo que cimentó una relación duradera con esta devoción. Fue durante su visita al santuario cuando el Padre López Bonifacio descubrió en detalle la historia de Sebastián Quimichi, el campesino indígena que, según la tradición, recibió un milagro de la Virgen de Copacabana y fue el responsable de llevar la imagen mariana hasta Cocharcas, dando inicio a una devoción que se expandiría por vastas zonas de los Andes.
Motivado por esta revelación, el director del coro sintió la necesidad de difundir la historia de Quimichi y la devoción a la Virgen de Cocharcas. “Entonces, propuse a los padres de familia y al coro de niños realizar un proyecto musical que narrara esta historia y acercara a más personas a la Virgen”, comentó. El videoclip se propone narrar, íntegramente en quechua, la inspiradora leyenda de Sebastián Quimichi: su sanación milagrosa, su peregrinación para llevar la imagen de la Virgen de Copacabana a su comunidad y el establecimiento de la devoción mariana en Cocharcas.
Para el Padre López Bonifacio, la historia de Sebastián Quimichi resuena con una vigencia espiritual y cultural innegable en el presente. “Lo más admirable es que un hombre humilde logró extender una devoción que trascendió Apurímac, el Perú e incluso llegó a otros países. Así como México tiene a San Juan Diego y la Virgen de Guadalupe, en los Andes peruanos tenemos a Sebastián Quimichi y la Virgen de Cocharcas”, afirmó, estableciendo un paralelismo que destaca la universalidad de la fe.
El sacerdote también enfatizó el valor ejemplar de Sebastián Quimichi, cuyo proceso de beatificación se encuentra en curso. Lo describe como un modelo de humildad y perseverancia para los fieles. “Él no pertenecía a la aristocracia ni era una persona influyente; era un hombre sencillo del pueblo. Sin embargo, su amor por la Virgen fue tan grande que estuvo dispuesto a recorrer enormes distancias, soportar dificultades y afrontar incomprensiones para llevar la imagen hasta Cocharcas”, señaló.
La elección del Santuario de Cocharcas como lugar de rodaje no es aleatoria. Considerado el segundo santuario mariano andino más antiguo, solo superado por el de Copacabana, este recinto posee un profundo significado histórico y espiritual para la fe católica en Perú. “Hemos decidido grabar el videoclip en el Santuario de Cocharcas por todo lo que representa. Es uno de los santuarios marianos más importantes y antiguos de los Andes peruanos, y queremos que los peruanos vuelvan a mirar este lugar lleno de historia y espiritualidad”, indicó el director.
El proyecto del Coro de Niños Acólitos también subraya un potente valor cultural, especialmente a través del uso del idioma quechua en las composiciones. “Cantar en quechua dentro de este lugar histórico es una forma de afirmar que nuestra cultura y nuestras raíces siguen vivas. Queremos mostrar que la fe y la identidad andina continúan unidas hasta el día de hoy”, expresó el Padre López Bonifacio, resaltando la fusión entre evangelización y afirmación cultural.
A pesar del entusiasmo, el proyecto enfrenta desafíos logísticos y económicos considerables. Este elenco cultural, fundado en 2016 con la misión de desarrollar proyectos evangelizadores sin fines de lucro, debe cubrir los gastos de grabación, transporte, hospedaje, alimentación y toda la producción audiovisual. “La principal necesidad es el apoyo económico. Los padres de familia realizan actividades para recaudar fondos, como ventas de comida, pero eso no cubre todos los gastos”, explicó el sacerdote.
El Padre López Bonifacio destacó que muchos de los niños participantes provienen de familias con recursos limitados, pero mantienen un fervoroso entusiasmo por formar parte de esta iniciativa. “Nosotros no queremos apagar sus sueños ni su entusiasmo. Ellos están muy motivados, han aprendido la historia de Sebastián Quimichi y conocen cada vez más la devoción a la Virgen de Cocharcas”, comentó.
Más allá de la producción audiovisual, el viaje también se concibe como una peregrinación espiritual. “Este viaje será también una peregrinación espiritual. Los niños y sus familias podrán consagrarse a la Virgen y conocer personalmente el santuario y toda su historia”, agregó. Aunque inicialmente se proyectaba el estreno del videoclip para mayo, mes dedicado a la Virgen María, las condiciones climáticas y las lluvias han retrasado parte de la producción. “Esperamos tener el videoclip listo hacia fines de mayo; de lo contrario, lo estrenaremos a mitad de año, cerca de la fiesta de la Natividad de la Virgen María, que es también la fiesta patronal de la Virgen de Cocharcas”, precisó el director, quien también agradeció el respaldo recibido e invitó a orar por el éxito del proyecto.
Como parte de la iniciativa para involucrar a la comunidad, el coro ha habilitado un “buzón de cartas” virtual. Los fieles pueden enviar sus intenciones y oraciones a la Virgen de Cocharcas a través de buzonmariano@coroacolitos.com. Estas cartas serán llevadas y presentadas por los niños durante la grabación del videoclip en el sagrado santuario de Apurímac. Para aquellos que deseen apoyar este esfuerzo cultural y espiritual, el coro ha facilitado diversos canales de ayuda. Las personas de buena voluntad pueden realizar aportes voluntarios a través del sitio web oficial del coro: https://corodeacolitos.com/ayudanos/. Adicionalmente, se han puesto a disposición la cuenta bancaria BCP Soles 35093026998095, la cuenta interbancaria 00235019302699809576 y el número Yape/Plin 957545868, a nombre de Carlos López.






