Colombia se prepara para una de sus mayores movilizaciones cívicas en defensa de la vida. Este sábado 23 de mayo, veinticinco ciudades del país serán escenario de la vigésima Marcha Nacional por la Vida, una iniciativa organizada por la plataforma Unidos por la Vida. Esta masiva manifestación busca recordar el profundo impacto de la despenalización del aborto en el país, que, según las organizaciones provida, ha impedido el nacimiento de más de 500.000 niños desde 2006.
La convocatoria de Unidos por la Vida surge en un contexto de creciente preocupación por las cifras relacionadas con la interrupción voluntaria del embarazo. En su plataforma de Instagram, la organización destacó la ausencia de un registro nacional consolidado de abortos en Colombia. Sin embargo, basándose en datos publicados por medios de comunicación y en informes anuales de instituciones como Profamilia y Oriéntame, ambas con centros donde se practica el aborto, se estima que en las últimas dos décadas, más de medio millón de vidas han sido interrumpidas. Un dato particularmente alarmante, según la plataforma ciudadana, es el aumento del 118% en la práctica del aborto después del año 2022. “Siempre nos dijeron que si había despenalización no se aumentaría su práctica”, denuncian los organizadores, refutando una de las promesas que, a su juicio, acompañaron la legalización de esta práctica.
**Dos décadas de despenalización y su impacto**
La historia de la despenalización del aborto en Colombia es compleja y ha evolucionado a lo largo de los años por decisiones de la Corte Constitucional. El 10 de mayo de 2006, la Corte emitió la Sentencia C-355, un hito que despenalizó el aborto hasta las doce semanas de gestación bajo tres causales específicas: cuando el embarazo sea resultado de violación o incesto, cuando exista malformación del feto incompatible con la vida extrauterina, o cuando la continuación del embarazo represente un peligro para la salud física o mental de la madre. Esta decisión marcó un antes y un después en el marco legal del país.
Doce años después, en 2018, la Corte volvió a pronunciarse. Y más recientemente, en febrero de 2022, mediante la Sentencia C-055, el tribunal amplió la despenalización. Esta sentencia permitió el aborto libre hasta la semana 24 de gestación, además de mantener las tres causales inicialmente establecidas en 2006 para interrupciones posteriores a ese plazo. Para el movimiento provida, estas decisiones han abierto las puertas a una mayor vulneración del derecho a la vida desde la concepción, lo que justifica la persistencia y la fuerza de su llamado a la ciudadanía.
**Apoyos y expectativas para la movilización**
La Marcha Nacional por la Vida 2026 cuenta con el respaldo de diversas personalidades y organizaciones. Entre los líderes religiosos que han manifestado su apoyo se encuentra el Arzobispo de Cali, Monseñor Luis Fernando Rodríguez. El prelado ha enfatizado la importancia de defender la vida desde su concepción hasta la muerte natural, describiéndola como una necesidad fundamental. En un mensaje que resuena con la convocatoria de la marcha, animó a la participación ciudadana, subrayando que la defensa de la vida trasciende credos o posiciones ideológicas. Monseñor Rodríguez también extendió su agradecimiento a Unidos por la Vida por sus “veinte años de servicio a la vida”, un compromiso que, según él, implica “sacrificios, renuncias, luchas, testimonio en torno de la verdad que tiene un nombre: Jesús”.
Desde el ámbito político, Jesús Magaña, director de Unidos por la Vida, ha hecho un llamado especial a los parlamentarios que integran la Bancada Provida del Congreso. Magaña instó a los legisladores, incluidos aquellos elegidos para el periodo 2026-2030 que firmaron el “Compromiso por la Vida”, a hacerse presentes en la marcha. Este llamado busca consolidar un frente unido en el Capitolio. “Podemos decir que para el próximo Congreso que inicia el 20 de julio tendremos una bancada fuerte y vigorosa que luchará a favor de la vida. Por eso hay que seguir marchando”, expresó Magaña, proyectando un futuro con mayor incidencia política para el movimiento.
**Unidos por la vida en todo el territorio nacional**
La vigésima edición de la Marcha Nacional por la Vida no será un evento exclusivo de la capital. La convocatoria se extiende a lo largo y ancho del territorio colombiano, con concentraciones confirmadas en ciudades principales y municipios. Entre las localidades que se sumarán a la jornada de este 23 de mayo se encuentran Bogotá, Bucaramanga, Cartagena, Cali, Chiquinquirá, Medellín, San José del Guaviare y Valledupar, entre muchas otras.
La magnitud de esta movilización subraya la persistencia y la relevancia del debate sobre el derecho a la vida en Colombia. Los organizadores de Unidos por la Vida esperan que la masiva participación sirva como un contundente mensaje a la sociedad y a las autoridades, reafirmando que una parte significativa de la población colombiana sigue firmemente comprometida con los principios provida. La marcha no solo busca protestar contra las legislaciones existentes, sino también educar y sensibilizar sobre las implicaciones de las políticas de aborto en el tejido social del país. Con el eco de sus consignas y la fuerza de su número, los participantes esperan dejar claro que “Colombia es provida”.






