16 junio, 2026

La Conferencia Episcopal de Colombia ha hecho un llamado urgente a todos los fieles para unirse en una jornada nacional de oración este viernes 19 de cara a la decisiva segunda vuelta de las elecciones presidenciales, programada para el domingo 21. Esta iniciativa busca infundir un espíritu de confianza en Dios y un compromiso profundo con el futuro de la nación en un momento de marcada polarización.

A través de su plataforma digital, el Episcopado colombiano detalló que la convocatoria abarca la celebración de una “Vigilia de Oración por Colombia” en todas las catedrales, parroquias y comunidades eclesiales del país. Complementariamente, se ha extendido una invitación a las familias para que, desde sus hogares, enciendan una vela, cirio o velón como gesto simbólico de fe y esperanza por el porvenir de la patria.

Para guiar esta jornada espiritual, la institución eclesiástica ha elaborado un subsidio litúrgico. Su monición inicial subraya que “Colombia vive una hora decisiva” y recalca la imperante necesidad de “escuchar la voz de Dios” antes de ejercer el derecho al voto que trazará el rumbo del país. Este llamado resuena con la profunda convicción de la Iglesia sobre la interconexión entre la fe y la responsabilidad cívica.

“Nos convoca el amor a Colombia y la certeza de que sin Dios no podremos construir la civilización del amor que todos anhelamos y sostener nuestra casa común”, señala el documento episcopal. Este principio fundamental orienta la reflexión de los creyentes en la coyuntura actual, invitándolos a trascender las divisiones y a buscar un terreno común basado en valores cristianos.

La jerarquía católica no ha pasado por alto el clima tenso que ha caracterizado la campaña electoral, lamentando haber “escuchado demasiadas palabras que hieren, que dividen, que señalan”. En este contexto, los obispos han querido traer a colación las recientes palabras del papa León XIV, quien, durante su visita a España, advirtió sobre el peligro creciente de la polarización. “La tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir”, recordó el Sumo Pontífice, instando a los líderes y a la sociedad a elegir un camino distinto: “No es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad”. La reflexión del Papa León adquiere particular relevancia en el escenario político colombiano, donde la fragmentación y la retórica divisiva han sido constantes.

Esta movilización de oración se alinea con mensajes previos de la Iglesia, incluyendo uno pronunciado el viernes 12 de junio por el Cardenal Luis José Rueda Aparicio, Primado de Colombia, durante la Eucaristía de renovación de la consagración de la nación al Sagrado Corazón de Jesús. En su homilía, el Cardenal Rueda Aparicio enfatizó que el amor de Dios debe ser el cimiento sobre el cual se erijan todas las relaciones sociales, económicas, ambientales y políticas, siempre con la mira puesta en el bien común de la sociedad.

La convocatoria de la vigilia también se inscribe en una serie de comunicados emitidos recientemente por los obispos colombianos, en los que han exhortado de manera consistente a la superación de la polarización, al abandono de los ataques verbales, al respeto irrestricto por las instituciones democráticas y por los resultados electorales, y a la promoción de un ambiente nacional de serenidad y paz. Asimismo, han instado a los ciudadanos a evaluar las propuestas de los candidatos presidenciales utilizando criterios éticos sólidos, la defensa innegociable de la vida, la búsqueda de la paz genuina y la promoción de la justicia social.

Paralelamente a esta iniciativa eclesiástica, la Defensoría del Pueblo de Colombia ha manifestado su profunda preocupación por el ambiente electoral. En una nota publicada el 14 de junio, la entidad presentó el tercer informe de seguimiento al “Compromiso con un proceso electoral libre y en paz en Colombia”, un documento que analiza minuciosamente discursos, declaraciones, publicaciones en redes sociales y noticias relacionadas con las dos candidaturas presidenciales.

El informe de la Defensoría revela que en los últimos días de campaña se ha percibido un “ambiente electoral marcado por altos niveles de confrontación discursiva, estigmatización, difusión de información falsa o engañosa y cuestionamientos a las instituciones democráticas”. Esta situación, advierte la entidad, genera un riesgo significativo para la convivencia y la integridad del proceso.

“En el actual contexto de alta tensión, en el que se advierten señales de que el incremento de la violencia verbal podría derivar en escenarios de violencia física, la Defensoría del Pueblo reitera su llamado a las candidaturas a orientar su actuación a la protección de la vida y a la desescalada de la confrontación en el debate público”, expresa el documento oficial. Es un llamado contundente a la responsabilidad de los actores políticos para evitar una escalada de violencia en cualquier de sus formas.

Finalmente, la Defensoría insta a los dos candidatos a actuar “con la altura moral que implica aspirar a la jefatura del Estado y con la responsabilidad reforzada que dicha aspiración conlleva frente a la sociedad y la convivencia democrática”.

La segunda vuelta electoral del 21 de junio enfrentará al candidato de derecha, Abelardo de la Espriella, y al postulante de izquierda Iván Cepeda, quien representa al partido del actual presidente Gustavo Petro. En este escenario de alta expectativa y tensión, la invitación a la oración y a la reflexión por parte de la Iglesia, junto con las advertencias de la Defensoría del Pueblo, subrayan la urgencia de un proceso electoral que fortalezca la democracia y la cohesión social en Colombia.

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