En medio de un panorama nacional complejo, la fe y la esperanza buscan abrirse camino en las principales ciudades de México a través de una iniciativa laical que ha llevado la imagen del Sagrado Corazón de Jesús a espectaculares de gran formato. Impulsada por católicos comprometidos, esta campaña tiene como objetivo difundir un mensaje de confianza y consuelo en el marco del mes dedicado a esta devoción, celebrado por la Iglesia Católica durante junio.
Desde la capital del país, la Ciudad de México, hasta estados como el Estado de México, Puebla, Guanajuato y Jalisco, automovilistas y transeúntes se encuentran con estas imponentes vallas publicitarias. Las imágenes del Sagrado Corazón están acompañadas de frases poderosas como “En Ti confío” o “Nada temas, yo seré tu fortaleza”, buscando interpelar directamente a la población en sus trayectos diarios.
Aunque la campaña emerge de una inspiración común, su ejecución ha sido descentralizada, gestándose de manera orgánica a través de diferentes grupos de laicos en cada estado. En Guadalajara, Jalisco, una de las ciudades con mayor visibilidad de esta iniciativa, el proyecto ha sido liderado por Brenda Lourdes del Rio. Esta activista, en colaboración con un empresario local y un grupo de amigos a quienes considera “hermanos en la fe”, ha logrado la instalación estratégica de los diseños en diversos puntos clave de la metrópoli.
En declaraciones recientes, Del Rio detalló que solo en Guadalajara se han colocado doce espectaculares, cada uno con una dimensión de doce metros de ancho por ocho de alto. Estas estructuras, por su tamaño y ubicación, están diseñadas para “interceptar las miradas y las almas de los automovilistas y transeúntes”, según la promotora. La intención central es clara: recordar al pueblo mexicano la profunda y arraigada relación histórica de la nación con la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Asimismo, la campaña busca reafirmar una convicción histórica: que “Cristo es el rey de México y su corazón es el centro del latir de México”.
La activista también hizo un recuento histórico relevante para la campaña. Recordó que la Iglesia Católica en México consagró oficialmente a la nación a Cristo Rey el 11 de enero de 1914. Posteriormente, en 1926, al inicio de la persecución religiosa conocida como la Guerra Cristera, el Episcopado Mexicano llevó a cabo una solemne consagración nacional al Sagrado Corazón de Jesús. Estas acciones subrayan la trascendencia de esta devoción en momentos cruciales de la historia mexicana. “Nuestros abuelos y bisabuelos entronizaron imágenes del Sagrado Corazón en sus casas, y hoy están faltando en las nuestras y en las de nuestros hijos, y vemos las crueles consecuencias que afectan a México”, lamentó Del Rio, haciendo un llamado a recuperar esta práctica.
Además de recordar el legado histórico, la campaña se propone hacer presentes las promesas asociadas a la devoción del Sagrado Corazón. Estas promesas se difundieron a partir de las revelaciones privadas recibidas por Santa Margarita María Alacoque en Francia, durante el siglo XVII. Entre las llamadas doce promesas, destacan la concesión de las gracias necesarias para cada estado de vida, la promesa de llevar paz a las familias, el consuelo en las aflicciones, y la certeza de ser un refugio seguro durante la vida y, de manera especial, en la hora de la muerte. La campaña se inspira directamente en la promesa de Jesús de bendecir aquellos lugares donde su imagen sea expuesta y venerada, buscando activar esa bendición sobre México.
En este sentido, Del Río enfatizó que el mensaje fundamental de los espectaculares es convocar al pueblo de México a una reflexión profunda, asegurando que “solamente volviendo a Dios tendremos paz”. Esta reflexión se sitúa en un contexto de acuciante violencia que ha marcado al país en los últimos años. El sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador concluyó como uno de los periodos más violentos de la historia reciente de México, con cerca de 200 mil homicidios registrados entre el 1 de diciembre de 2018 y el 30 de septiembre de 2024, según datos del informe MX: La Guerra en Números, elaborado por la agencia T-ResearchMX. El mismo informe destaca que, desde el inicio del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, se han contabilizado ya más de 41 mil homicidios. Ante esta cruda realidad, la activista afirmó que la campaña busca recordar una verdad fundamental: “si el pueblo ama y honra a Cristo, habrá paz, pero si lo arroja fuera de su corazón, vivimos violencia y muerte”. La iniciativa, por tanto, se erige como un llamado urgente a la fe y la transformación social en un momento crítico para la nación.








