19 junio, 2026

El Museo UPAEP en Puebla, México, abre sus puertas a una profunda reflexión sobre un capítulo crucial y a menudo silenciado de la historia nacional. La exposición “Cuando la fe desafió al poder”, que se extenderá a lo largo de 2026 y hasta enero de 2027, conmemora el centenario del inicio de la Guerra Cristera, un conflicto armado que marcó profundamente el devenir de la sociedad mexicana a principios del siglo XX. La muestra busca desenterrar esta “guerra olvidada” y examinar la intensa defensa de la libertad religiosa que motivó a miles de mexicanos, ofreciendo una perspectiva fresca y envolvente sobre sus causas, desarrollo y consecuencias, en un esfuerzo por mantener viva la memoria histórica y sus valiosas lecciones para el presente.

Aunque las raíces de la tensión entre el Estado y la Iglesia Católica en México se remontan a la Constitución de 1917, la Guerra Cristera estalló formalmente en 1926. El detonante fue la implementación, el 31 de julio de ese año, de la “Ley de Tolerancia de Cultos”, popularmente conocida como “Ley Calles”, impulsada por el entonces presidente Plutarco Elías Calles. Esta normativa instauró severas restricciones a la libertad religiosa, prohibiendo el culto público fuera de los templos, vetando la vestimenta clerical en público, disolviendo órdenes religiosas y expulsando a sacerdotes extranjeros del país. Ante este panorama de represión, la jerarquía eclesiástica mexicana tomó la drástica decisión de suspender el culto público en todo el territorio nacional, intensificando la escalada de tensiones que culminaría en un conflicto armado sin precedentes.

La suspensión del culto y las agresivas medidas gubernamentales provocaron una respuesta espontánea en diversas regiones de México. Grupos de fieles católicos, sintiendo amenazada su fe y su forma de vida, se levantaron en armas contra lo que percibían como una persecución federal. Estos hombres y mujeres, conocidos como “cristeros”, adoptaron el grito de “¡Viva Cristo Rey!” como estandarte de su resistencia frente a la imposición gubernamental. La magnitud del conflicto fue devastadora. Mariana Cruz Ugarte, coordinadora del Museo UPAEP, señala que se estima en más de 250,000 las vidas perdidas a consecuencia de la guerra, una cifra que subraya la brutalidad y el impacto social de un evento que, paradójicamente, ha permanecido en los márgenes de la narrativa histórica oficial mexicana. A diferencia de hitos como la Independencia o la Revolución, la Cristiada rara vez ocupa un lugar central en la educación o el debate público, un silencio que la exposición busca romper.

Lejos de ser una muestra tradicional, “Cuando la fe desafió al poder” propone una experiencia inmersiva y multisensorial, diseñada para transportar al visitante directamente al corazón de la Cristiada. Desde el inicio, la exposición invita a una observación íntima de la vida de los cristeros, recreando ambientes donde los personajes “hablan” y los sonidos del pasado resuenan. Cruz Ugarte explica que la muestra busca “sorprender y emocionar” al público, utilizando efectos sonoros y recreaciones escenográficas para sumergir al visitante en la atmósfera de miedo y convicción que vivieron los católicos perseguidos. Un ejemplo de esta inmersión es la recreación de un pueblo bajo el asedio militar, donde la iglesia permanece cerrada y vigilada. Aquí, el público es testigo de cómo la fe se practicaba a escondidas, en la clandestinidad de los hogares, con misas oficiadas en voz baja para evitar ser descubiertos. Incluso se apela al sentido del olfato, permitiendo percibir el aroma de la hierba en el centro del pueblo, añadiendo una capa más de realismo a la experiencia. La muestra también destaca la fundamental participación de las mujeres en el movimiento, con representaciones que las muestran confeccionando banderas para el ejército cristero, evidenciando su papel vital en la resistencia y la vida cotidiana en tiempos de conflicto.

La autenticidad es un pilar fundamental de la exposición, que se nutre de una valiosa colección de objetos históricos. Entre ellos se encuentran banderas originales utilizadas por las fuerzas cristeras, fotografías de la época que capturan rostros y escenarios del conflicto, prendas de vestir y, de manera impactante, armas genuinas empleadas por aquellos que se alzaron contra el gobierno federal. Estos elementos no solo enriquecen la narrativa visual, sino que sirven como testimonios tangibles de la intensidad y el compromiso de los protagonistas de la Cristiada, permitiendo al público conectar de forma visceral con la realidad de aquel periodo.

Más allá de la evocación histórica, la exposición “Cuando la fe desafió al poder” aspira a fomentar una profunda reflexión sobre la convivencia pacífica y la trascendencia del diálogo como vía para la resolución de conflictos. Mariana Cruz Ugarte enfatiza que uno de los mensajes centrales es la importancia de la participación ciudadana y la atención a la vida política. “Las decisiones políticas tocan la vida de las personas”, afirma, y pueden “transformar incluso la vida cotidiana de la forma en la que nosotros estamos acostumbrados a vivirla”. Esta perspectiva es particularmente relevante en la actualidad, buscando conectar con las nuevas generaciones que, en ocasiones, parecen distanciadas de estos temas. La muestra se convierte así en una poderosa herramienta pedagógica que, al recordar el alto costo de la violencia y la intolerancia, invita a valorar la libertad, la tolerancia y el compromiso cívico en la construcción de un futuro más armónico. El acceso a la exposición es libre y gratuito en el Museo UPAEP, invitando a todos a descubrir o redescubrir este vital capítulo de la historia mexicana.

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