Santiago de Chile se erige como epicentro de una innovadora propuesta social y educativa, impulsada por el Arzobispado local. Bajo el lema “Dignificar el estudio para cambiar su futuro”, la Iglesia de Santiago ha lanzado el concurso “Escritorios para Chile”, una iniciativa que busca movilizar el talento creativo del país para diseñar soluciones de mobiliario adaptadas a la compleja realidad del hacinamiento infantil. Este certamen, que une diseño, compromiso social y fe cristiana, tiene como objetivo primordial dotar a miles de estudiantes chilenos de un espacio personal y adecuado para el estudio, un derecho fundamental que hoy les es negado por las condiciones de sus viviendas.
La gesta solidaria cuenta con el respaldo de importantes instituciones. El Arzobispado de Santiago, en una alianza estratégica, colabora con el Instituto de Formación Profesional Duoc UC de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la reconocida empresa de mejoramiento del hogar Sodimac y la Fundación Invictus. Juntos, convocan a estudiantes de diseño y carreras afines de todo el territorio nacional a sumarse a este desafío, creando mobiliario que no solo sea funcional y estético, sino también accesible y adaptable a las limitaciones espaciales que enfrentan muchas familias.
La urgencia de esta iniciativa se subraya por datos recientes que pintan un panorama preocupante en Chile. La Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) de 2022 reveló que un alarmante 13% de la población infantil del país vive en situación de hacinamiento. Esta cifra se eleva drásticamente hasta el 18% cuando se trata de la primera infancia, un periodo crucial para el desarrollo cognitivo y emocional. A ello se suma un estudio clave, “Niñez y Vivienda”, realizado en 2025 por el Observatorio de la Niñez, que evidencia el impacto directo y devastador de la falta de espacio personal en el bienestar de los menores. Los hallazgos de este informe destacan cómo la ausencia de un rincón propio para el estudio afecta negativamente el rendimiento escolar, deteriora la salud mental y obstaculiza el desarrollo integral de niños y adolescentes, perpetuando ciclos de vulnerabilidad.
En este contexto de profunda necesidad, el concurso “Escritorios para Chile” se presenta como una vía concreta y creativa para afrontar el problema. Los participantes deberán diseñar un escritorio o un elemento de mobiliario que cumpla con varios requisitos esenciales: ser de bajo costo, adaptable a espacios reducidos y, por supuesto, destinado a estudiantes que residen en contextos de precariedad habitacional. Más allá de la solución tangible que busca ofrecer, la iniciativa persigue un propósito más elevado: fomentar el compromiso social, cultivar la solidaridad y despertar la vocación de servicio en las nuevas generaciones de profesionales, todo ello bajo una visión inspirada en los valores cristianos de asistencia al prójimo.
La viabilidad y el impacto real de los diseños ganadores están garantizados gracias al compromiso de los aliados. Sodimac proveerá el financiamiento necesario para la producción, mientras que las instalaciones de los talleres de carpintería de la Fundación Invictus serán el epicentro donde las ideas tomarán forma. Se estima que podrán fabricarse al menos un centenar de ejemplares de los diseños seleccionados, los cuales serán entregados de forma totalmente gratuita a las familias que sean identificadas como beneficiarias, transformando así sus hogares y las posibilidades educativas de sus hijos.
La invitación a participar se extiende a estudiantes de diseño en todas sus ramas, así como a alumnos de carreras afines, provenientes tanto de universidades como de institutos profesionales y centros de formación técnica de Chile. Las postulaciones pueden realizarse de manera individual o en equipos, y el plazo para presentar las propuestas se extiende durante todo el mes de diciembre de 2026. Un jurado de alto nivel será el encargado de evaluar las creaciones, conformado por representantes de las entidades organizadoras, destacados diseñadores nacionales y el Cardenal Fernando Chomali, Arzobispo de Santiago, quien aportará su visión pastoral y social.
Los criterios de evaluación priorizarán la comprensión profunda de la problemática planteada, la originalidad y la creatividad de la propuesta, su funcionalidad práctica y la factibilidad técnico-productiva para su elaboración masiva. Las tres iniciativas que logren destacarse no solo recibirán un merecido reconocimiento por su ingenio y su espíritu solidario, sino también un estímulo económico de $500.000, un aliciente para futuras creaciones con impacto social.
Los organizadores, con entusiasmo, hacen un llamado a la comunidad estudiantil a asumir este desafío. Es una oportunidad única para fusionar la innovación y el diseño con un profundo sentido de aporte social, mejorando de manera tangible las condiciones de estudio y, en última instancia, las perspectivas de vida de incontables niños y adolescentes a lo largo del país. Las bases y condiciones detalladas para el concurso están disponibles para consulta, invitando a todos los interesados a formar parte de esta transformadora iniciativa.








