2 julio, 2026

La Diócesis de Comodoro Rivadavia, en la vasta región patagónica de Argentina, ha comunicado con profundo pesar el fallecimiento de su obispo emérito, monseñor Joaquín Gimeno Lahoz, a la edad de 77 años. Su deceso, acaecido este martes, marca el fin de una vida dedicada al servicio pastoral y misionero, dejando una huella imborrable en la comunidad eclesiástica y en los fieles que acompañó.

Desde la diócesis, la noticia fue recibida con una mezcla de tristeza y una profunda esperanza cristiana, arraigada en la promesa de Cristo de acoger a los suyos. En un comunicado emotivo, expresaron su gratitud a Dios “por su vida, su entrega generosa y su incansable labor pastoral, guiando a nuestra diócesis con corazón de buen pastor”. Asimismo, extendieron un llamado a la comunidad para unirse en oración por el eterno descanso del prelado, encomendando su alma al Señor.

Los restos de monseñor Gimeno Lahoz están siendo velados en la Catedral San Juan Bosco, un lugar que fue testigo de gran parte de su ministerio episcopal. Las exequias se celebrarán con una misa solemne el jueves 2 de julio, tras un día y medio de velatorio que ha permitido a fieles, sacerdotes y allegados despedirse de su pastor.

**Legado de serenidad, sabiduría y espíritu misionero**

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) hizo llegar sus condolencias al actual Obispo de Comodoro Rivadavia, monseñor Jorge Wagner, y a toda la comunidad diocesana. En su misiva, los obispos de Argentina manifestaron su “profundo pesar” por la partida de monseñor Gimeno Lahoz, ofreciendo su cercanía fraterna, comunión en la oración y sincero pésame al presbiterio, la vida consagrada y a todos los fieles.

La CEA destacó “el inmenso don de su vida y de su ministerio episcopal”, recordando con especial gratitud su “presencia serena y sabia” en el seno de la Conferencia Episcopal. En este ámbito, monseñor Gimeno Lahoz supo ofrecer, con humildad y un espíritu de hermandad, su vasta experiencia y prudencia, contribuyendo significativamente al discernimiento común y a la misión evangelizadora de la Iglesia en el país.

Subrayaron también su “profundo espíritu misionero”, una característica que lo impulsó a entregar generosamente su vida al servicio del Pueblo de Dios en la querida Patagonia argentina, una región con desafíos pastorales únicos. La Conferencia Episcopal elevó sus plegarias para que el Señor lo reciba en la plenitud de su Reino, le conceda el descanso eterno y encomendó su alma a la intercesión de la Santísima Virgen María.

**Trayectoria de un pastor para la Patagonia**

Monseñor Joaquín Gimeno Lahoz nació el 6 de octubre de 1948 en La Mata de los Olmos, España. Recibió su ordenación sacerdotal en su tierra natal el 29 de junio de 1973. Tras un breve período de servicio en Utrillas, su vocación misionera lo guio hacia Argentina. Se unió a otros sacerdotes de la Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA), una institución dedicada a la colaboración entre las iglesias de España e Hispanoamérica, y llegó al país sudamericano en 1974.

En 1975, inició su servicio pastoral en la Diócesis de Azul, en la provincia de Buenos Aires, donde desarrolló una labor fructífera en diversas parroquias. Sin embargo, su incansable celo apostólico lo llevó a buscar nuevas fronteras en la fe. Así, su camino se dirigió hacia Chubut, en la vasta y a menudo desafiante Patagonia argentina, una región conocida por sus grandes distancias, escasa población y una “grave necesidad pastoral” con recursos limitados. En marzo de 1996, junto a otros dos sacerdotes españoles, se estableció en la zona de El Maitén, dedicándose principalmente a las comunidades de Cushamen y Colonia Cushamen, donde la presencia de la Iglesia era crucial para los habitantes.

Su dedicación y capacidad pastoral no pasaron desapercibidas. En 2006, monseñor Virginio Bressanelli, entonces Obispo de Comodoro Rivadavia, le confió la importante tarea de ser Vicario General de la Diócesis. Este nombramiento implicó dejar la comarca andina para instalarse en la ciudad, asumiendo mayores responsabilidades en la administración y coordinación diocesana.

El reconocimiento a su trayectoria y cualidades pastorales llegó a su punto culminante el 15 de julio de 2010, cuando el Papa Benedicto XVI lo designó Obispo de Comodoro Rivadavia. Durante su pontificado, el Papa Benedicto XVI apreció las cualidades de servicio y entrega de monseñor Gimeno Lahoz, confiándole una de las diócesis más extensas y geográficamente complejas del país.

A partir de 2014, la salud de monseñor Gimeno Lahoz comenzó a deteriorarse, una situación que, a pesar de su espíritu incansable, exigía asistencia. Ante esta realidad, el Papa Francisco, en su preocupación por el bienestar de los pastores y la vitalidad de las diócesis, nombró obispos auxiliares para apoyarlo en su exigente tarea pastoral. Esta medida del Pontífice aseguró la continuidad del gobierno diocesano y el cuidado de los fieles.

Al cumplir los 75 años, edad establecida por el derecho canónico para la presentación de la renuncia, monseñor Gimeno Lahoz ofreció su dimisión al servicio pastoral de la Diócesis. El Papa Francisco aceptó su renuncia el 19 de octubre de 2023, permitiéndole un merecido descanso después de años de entrega total.

Desde la Diócesis de Comodoro Rivadavia, se destaca su legado: “Muchos años, distintos roles, pero el mismo corazón misionero y el mismo estilo de servicio, caracterizado por la sencillez, la cercanía, la austeridad y la entrega generosa y fiel”. Afirman que, en su celo apostólico, “se gastó sin reservas en el servicio al Pueblo de Dios”, y a pesar de la colaboración de sus obispos auxiliares, su salud resintió el rigor de la exigencia. Concluyen, sin embargo, que “en su corazón de Pastor, el amor a su pueblo siguió intacto hasta el fin”, uniéndose en una profunda oración de gratitud por la vida y ministerio de monseñor Joaquín Gimeno Lahoz.

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