La ciencia cuántica, un campo de investigación relativamente joven pero con implicaciones revolucionarias, ha comenzado a plantear interrogantes que trascienden el ámbito puramente físico, invitando a una reflexión más profunda sobre la naturaleza de la realidad y la existencia. En este contexto, surge un esfuerzo sin precedentes para tender puentes entre este avanzado dominio científico y la fe católica, marcando un hito en la búsqueda de la verdad desde múltiples perspectivas.
Del 12 al 15 de julio, la Universidad Chapman en Orange, California, será el epicentro de un encuentro internacional que reunirá a destacados físicos, filósofos y teólogos. Bajo el título “Interfaz entre la Ciencia y la Tecnología Cuánticas, la Filosofía y la Teología Católica”, esta primera edición busca examinar cómo los descubrimientos de la mecánica cuántica se entrelazan con los principios de la doctrina católica, abordando conceptos complejos con una visión integradora.
Entre los temas centrales de debate se incluyen el entrelazamiento cuántico, un fenómeno intrigante donde partículas subatómicas permanecen conectadas y comparten un mismo destino sin importar la distancia que las separe; la indeterminación cuántica, que desafía nuestra comprensión clásica de la causalidad; el hilemorfismo, una antigua teoría filosófica que puede ofrecer nuevas lentes para interpretar la realidad cuántica; y la radiación electromagnética, todo ello desde una perspectiva que incorpora la teología católica. El programa diario del encuentro incluirá la celebración de la Misa, y todas las ponencias serán grabadas para su posterior difusión.
Este ambicioso proyecto es impulsado por figuras prominentes en sus respectivos campos. Entre los organizadores destacan el profesor Vincenzo Tamma, director fundador del Centro de Ciencia y Tecnología Cuánticas de la Universidad de Portsmouth, en el Reino Unido, y el sacerdote jesuita Robert Spitzer, una voz reconocida en el diálogo entre fe y ciencia. El Padre Spitzer es director del Magis Center, conductor del programa “Father Spitzer’s Universe” en EWTN y autor de numerosos libros que exploran esta compleja relación. A ellos se suman, como organizadores locales en la Universidad Chapman, los profesores Andrew Jordan y Daniele Struppa, ambos vinculados al Instituto de Estudios Cuánticos de la institución.
La inspiración para este singular encuentro germinó durante una visita del profesor Tamma a la Universidad Chapman. En palabras de Tamma, compartidas con EWTN News, su contacto previo con el Padre Spitzer y la invitación del doctor Jordan para visitar el Instituto de Estudios Cuánticos de Chapman lo llevaron a un momento de revelación. “Entonces me di cuenta de que el Padre Spitzer estaba muy cerca, así que nos encontramos personalmente por primera vez. Le compartí mi deseo —que sentía más bien como un llamado— de reunir a personas de distintas disciplinas y construir una comunidad para superar la falsa idea de que la ciencia y la fe están enfrentadas”, explicó Tamma. Este anhelo de convergencia resuena con el constante llamado de la Iglesia Católica, y en particular del Papa León XIV, a fomentar un diálogo constructivo entre la fe y la razón, reconociendo que ambas son caminos complementarios para la búsqueda de la verdad y el conocimiento. El Santo Padre ha subrayado en diversas ocasiones la importancia de que la ciencia no se desvincule de las grandes preguntas sobre el origen y el propósito, manteniendo una apertura a la trascendencia.
La colaboración entre la fe, la ciencia y la tecnología no es una novedad en la historia. A lo largo de los siglos, incontables científicos católicos han realizado contribuciones fundamentales al progreso del conocimiento humano. En la actualidad, miles de investigadores activos forman parte de la Sociedad de Científicos Católicos, que recientemente celebró su convención anual. No obstante, el encuentro de Chapman se distingue por ser el primero dedicado específicamente a la ciencia y la tecnología cuánticas, un campo que, a pesar de su reciente desarrollo de apenas un siglo, ha comenzado a cuestionar la validez de una visión puramente materialista de la realidad.
“Al comienzo de esta disciplina, los padres de la mecánica cuántica, como Einstein, estaban muy interesados en la filosofía y en lo que podríamos llamar las ‘preguntas últimas’. Hemos perdido un poco ese sentido de colaboración interdisciplinaria. Comparto con muchos otros físicos el deseo y la capacidad de asombro para abrirnos a preguntas más profundas”, afirmó Tamma. El científico hizo alusión a la célebre imagen de San Agustín sobre “el libro de la naturaleza” y “el libro de la Revelación”, dos caminos distintos pero complementarios, que juntos pueden guiarnos hacia una comprensión más completa de la verdad sobre la realidad, el propósito de nuestra existencia y el significado de la creación.
Los organizadores han delineado tres objetivos fundamentales para la conferencia: informar al público general, consolidar una comunidad académica internacional y propiciar el avance del conocimiento. “Queremos mostrar al público que existe una excelente intersección entre la fe y la ciencia”, señaló el Padre Spitzer a EWTN News. “También queremos que esta conferencia sea el punto de partida para crear una organización internacional donde científicos con doctorado, filósofos y teólogos puedan dialogar y colaborar desde su fe y sus respectivas disciplinas”.
Como parte de este evento, el sacerdote Giuseppe Tanzella-Nitti, profesor de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma e investigador asociado del Observatorio Vaticano, ofrecerá una conferencia magistral abierta al público titulada: “¿Tiene sentido la noción de Dios para la cultura científica? La apertura de la ciencia a la búsqueda de la verdad y del sentido”. La asistencia a esta charla será gratuita, previa inscripción, facilitando el acceso a un público más amplio.
El resto del programa del encuentro, diseñado para un formato más íntimo, será solo por invitación, congregando a algunos de los más destacados científicos, filósofos y teólogos del mundo. El profesor Jordan expresó su esperanza de que este diálogo fructifique en nuevas publicaciones científicas, filosóficas y teológicas, enriqueciendo la comprensión conjunta entre la fe y la ciencia. Por su parte, el Padre Spitzer defendió que diversos campos científicos actuales ofrecen indicios compatibles con la visión católica. Mencionó el “ajuste fino” del universo en cosmología, que sugiere una sintonización excepcional de las constantes fundamentales para permitir la vida; las teorías de emergencia y convergencia en biología, que apuntan a la aparición de propiedades complejas a partir de componentes más simples; y la propuesta de un “universo semejante a una mente”, formulada por el filósofo Thomas Nagel, que desafía las explicaciones puramente materialistas de la conciencia.
Finalmente, el profesor Tamma enfatizó que, si bien la mecánica cuántica es un concepto ampliamente conocido, con frecuencia se comprende de forma errónea. “Las leyes de la mecánica cuántica están bien establecidas y apuntan a preguntas que la física, por sí sola, no puede responder”, concluyó, subrayando la necesidad de un enfoque interdisciplinario para abordar la totalidad de la experiencia humana y la realidad última. Este congreso en la Universidad Chapman promete ser un catalizador para una conversación más rica y matizada entre el asombro de la ciencia y la profundidad de la fe.




