26 julio, 2026

Lima, Perú — Con la reciente elección del Congreso para el periodo 2026-2030 y la proclamación de Keiko Fujimori como la primera mujer presidenta del Perú, el país andino se encamina hacia un escenario legislativo que podría favorecer significativamente las iniciativas en defensa de la vida y la familia. Este panorama se ve complementado por la inminente visita del Papa León XIV, programada para noviembre de este año, un evento que añade una dimensión espiritual y social relevante al contexto nacional.

Carlos Polo, director de la oficina para América Latina del Population Research Institute (PRI), ha expresado un optimismo moderado sobre esta nueva etapa. En diálogo con ACI Prensa, Polo destacó la creciente presencia de legisladores comprometidos con los valores provida y profamilia, especialmente en las bancadas de Fuerza Popular y Renovación Popular. “En estas bancadas hay personas muy comprometidas con la defensa de la vida. Sobre todo, hay católicos comprometidos”, afirmó.

Este cambio representa un avance sustancial respecto al Congreso saliente, con un número significativamente mayor de parlamentarios identificados con estas causas. Entre los legisladores destacados por sus posturas firmes se encuentran senadores como Martha Chávez y Carlos Tubino de Fuerza Popular, junto a la diputada Rosangella Barbarán. Por Renovación Popular, sobresalen los senadores Alejandro Muñante y Milagros Jáuregui, a quienes se suman los diputados Frank Krklec, Paola Martínez, Alex Segura, Leo de Paz, Aldo Bravo y Christian Aranda.

Polo resaltó la evolución en la representación evangélica, que comparte muchas de estas posturas. “Antes solo teníamos dos congresistas evangélicos que han sido reelegidos como senadores: Muñante y Jáuregui; además de dos diputados evangélicos. Donde antes había dos, ahora tenemos alrededor de ocho legisladores claramente comprometidos”, explicó. A esto se suma la experiencia y el peso político de figuras como Martha Chávez y Carlos Tubino, quienes, según Polo, no solo apoyan con su voto, sino que activamente presentan iniciativas legislativas en esta línea.

**Legisladores con Trayectoria en Iniciativas Provida**

Una de las grandes fortalezas del nuevo Congreso, según Polo, radica en la experiencia previa de varios de estos parlamentarios en la promoción de leyes relacionadas con la protección de la vida y la familia. Rosangella Barbarán, por ejemplo, fue una impulsora clave del proyecto que se convirtió en la Ley 32000. Esta legislación no solo protege a la madre gestante y al niño por nacer, sino que también refuerza el entorno familiar y establece la obligación de los funcionarios públicos de defender al concebido, marcando un hito significativo.

Asimismo, otros legisladores reelegidos participaron activamente en la defensa de la Ley de Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres, evitando distorsiones ideológicas. “Ahora contamos con un contingente mucho más grande, lo que me hace pensar que no solo podremos mantener lo que ya se ha ganado, sino profundizar la desideologización de las leyes y de las políticas públicas en el Perú”, señaló el director del PRI.

**Participación Ciudadana: Clave para el Éxito**

A pesar del panorama favorable, Carlos Polo enfatiza que el éxito de estas iniciativas no dependerá exclusivamente del trabajo de los legisladores. Subrayó la importancia crucial de la participación ciudadana y el respaldo activo de las organizaciones de la sociedad civil. “No creo en una política de representación en la que uno espera que los congresistas hagan todo. Creo en una política de participación. Es decir, no solo pedirle a un diputado o senador que actúe, sino respaldarlo, motivarlo, promoverlo y, cuando sea necesario, defenderlo”, sostuvo.

En este contexto, destacó el rol de un grupo de aproximadamente 35 organizaciones de la sociedad civil, activamente involucradas en los debates parlamentarios sobre temas provida y profamilia. Esta constante presencia y aporte técnico hacen una diferencia sustancial en la discusión pública. Se espera que este trabajo conjunto se fortalezca en el próximo quinquenio, con una mayor presentación de mociones, organización de eventos y elaboración de informes técnicos.

**Potencial de Votos y Resistencia a Agendas Progresistas**

Consultado sobre la viabilidad de obtener los votos necesarios para aprobar nuevos proyectos provida, Polo mostró cautela. “Potencialmente sí existen los votos. Sin embargo, soy enemigo de hacer cálculos únicamente a partir de la posición ideológica de los partidos. Muchas veces los congresistas sorprenden con posturas distintas a las de sus bancadas”, explicó.

No obstante, recordó que las iniciativas impulsadas por sectores progresistas han encontrado un rechazo mayoritario en reiteradas ocasiones. Agendas como las relacionadas con el aborto o propuestas vinculadas a la ideología de género han chocado consistentemente con una mayoría multipartidaria opuesta. Ejemplos recientes incluyen el proyecto de ley sobre aborto en la Comisión de Justicia, donde solo la autora votó a favor, o el proyecto de Ley de Identidad de Género, la Ley de Cuidados, el proyecto sobre masculinidades, la unión civil y la eutanasia; todos terminaron archivados o sin el respaldo necesario.

**La Prioridad: “Desideologizar” las Leyes**

El objetivo principal para el movimiento provida y profamilia en los próximos años, según Polo, es “desideologizar aquello que fue ideologizado” durante los gobiernos de Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Francisco Sagasti, Pedro Castillo y Dina Boluarte. Considera que diversos conceptos constitucionales fueron reinterpretados desde una perspectiva ideológica.

Argumentó que términos fundamentales como derechos humanos, violencia o igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, fueron asociados casi exclusivamente a categorías como violencia de género o derechos sexuales y reproductivos, distorsionando su significado original. Lo mismo ocurrió con la institución de la familia: aunque la Constitución reconoce una única institución familiar, ciertos sectores buscaron imponer la idea de “muchas formas de familia”, impulsando leyes que alteran el sentido constitucional del matrimonio y la familia.

Concluyó que el contexto político actual ha cambiado, limitando la influencia de estas ideologías y propiciando una mayor participación de organizaciones provida en el debate público. Por ello, la “desideologización” de las leyes y políticas públicas se presenta como la prioridad fundamental para el quinquenio que comienza, en un momento clave para la nación peruana que se prepara también para recibir al Papa León.

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