Más de 200 sacerdotes de diversas diócesis de Bolivia se han congregado en Tarija para la 39ª Asamblea del Clero Boliviano, un encuentro crucial que se extiende desde el martes 7 hasta el viernes 10 de julio. Bajo el lema “Llevamos este tesoro en vasijas de barro: una fidelidad que abraza el futuro”, la reunión busca fortalecer la identidad sacerdotal y la misión evangelizadora en un contexto social boliviano cada vez más complejo.
Organizada por la Conferencia Boliviana del Clero Diocesano (CBCD), esta asamblea proporciona un espacio vital para la formación continua, la reflexión teológica, la oración comunitaria y el intercambio de experiencias pastorales entre los presbíteros. La agenda del evento incluye ponencias magistrales, trabajos grupales y diversas celebraciones litúrgicas, culminando con una jornada espiritual en el Santuario de la Virgen de Chaguaya.
La primera jornada se inauguró con la ponencia de monseñor Ricardo Centellas, Arzobispo de Sucre, quien abordó “La identidad del sacerdote en una época de cambio: configuración constante con Cristo”. Por la tarde, el Hermano Walter Viviani OFM profundizó en “La alegría de ser hermanos: La fraternidad sacramental en salida”, destacando la importancia del vínculo entre los miembros del clero.
La Misa de apertura, celebrada en la Catedral San Bernardo de Tarija, fue presidida por el obispo local, monseñor Jorge Saldías. Durante su homilía, monseñor Saldías hizo un llamado a la reflexión sobre el perfil del sacerdote que la sociedad boliviana necesita en la actualidad. Subrayó que Bolivia enfrenta desafíos como la creciente secularización, una marcada polarización social y la erosión de referentes comunes que, durante siglos, facilitaron la transmisión de la fe.
En este escenario desafiante, el prelado advirtió sobre el riesgo de que la fe sea instrumentalizada o, en el peor de los casos, relegada a la indiferencia religiosa. Frente a esta realidad, monseñor Saldías enfatizó la imperiosa necesidad de una presencia sacerdotal fiel, profundamente arraigada en una relación viva con Jesucristo y fortalecida por la fraternidad entre los sacerdotes.
Pese a los signos de indiferencia religiosa, el obispo de Tarija manifestó una visión esperanzadora. Destacó la existencia de una nueva inquietud espiritual en el corazón de muchas personas, especialmente entre los jóvenes. Esta búsqueda de sentido surge de la constatación de que el bienestar material y el progreso tecnológico, por sí solos, no logran colmar el deseo profundo de trascendencia inherente al ser humano. “Esta apertura constituye una oportunidad para el anuncio del Evangelio, para volver a las raíces de nuestra fe y para formar nuevos discípulos del Señor”, afirmó.
Monseñor Saldías delineó el perfil del sacerdote ideal para el contexto boliviano contemporáneo: uno cuya prioridad fundamental es el encuentro personal con el Señor, nutrido por la Eucaristía y manifestado en la caridad pastoral. En esta línea, invitó a los pastores a redescubrir la esencia más auténtica del sacerdocio como *alter Christus* (otro Cristo). Expresó, además, su profunda cercanía espiritual y gratitud por el ministerio de los presbíteros, un servicio que a menudo se ejerce en condiciones de agotamiento, complejidad pastoral, incomprensión y una entrega silenciosa, conocida únicamente por la gracia divina.
La jornada del miércoles incluyó una emotiva visita al Santuario de la Virgen de Chaguaya, donde los participantes compartieron charlas, momentos de oración, adoración eucarística y la celebración de la Eucaristía. Esta última fue presidida por el Nuncio Apostólico, monseñor Fermín Emilio Sosa Rodríguez, quien, como representante directo del Papa León XIV, transmitió un mensaje de aliento y cercanía del Sumo Pontífice a los sacerdotes bolivianos, reafirmando el compromiso de la Sede Apostólica con la Iglesia local.
Las actividades de la asamblea prosiguen este jueves con una Misa de inicio de jornada, que estará a cargo de monseñor Percy Galván Flores, Arzobispo de La Paz. Posteriormente, se presentará la ponencia “Enviados para dar fruto: una fidelidad creativa y misionera”, inspirada en el Evangelio de Juan 15,16, que invitará a los sacerdotes a reflexionar sobre la fecundidad de su ministerio. La agenda también contempla la presentación de la Jornada Nacional de la Juventud Bolivia 2027, un evento de gran relevancia para la pastoral juvenil del país, y una reunión de la directiva de la Conferencia Boliviana del Clero Diocesano.
La 39ª Asamblea del Clero Boliviano concluirá el viernes 10 de julio con una solemne Santa Misa de clausura. La liturgia final será presidida por monseñor Juan Gómez, Obispo Auxiliar de Santa Cruz y responsable del área de Clero y Seminarios de la Conferencia Episcopal Boliviana, quien ofrecerá una reflexión final sobre los frutos y desafíos surgidos durante estos días de intenso trabajo y discernimiento.








