25 julio, 2026

Apenas tres semanas después de los devastadores terremotos que sacudieron la nación, Cáritas Venezuela ha hecho público su tercer informe sobre la respuesta humanitaria. La organización subraya que este boletín llega en un periodo crucial de transición, donde la urgencia inicial de la emergencia comienza a coexistir con los primeros esfuerzos orientados hacia la reconstrucción y la recuperación a largo plazo.

El informe detalla la continuidad de las operaciones de Cáritas en el terreno, con especial énfasis en la ciudad costera de La Guaira, una de las zonas más afectadas, donde la magnitud de la destrucción ha sido particularmente abrumadora. Mediante la emisión de estos boletines, Cáritas Venezuela busca ofrecer una rendición de cuentas transparente sobre el impacto de la solidaridad, un esfuerzo que la organización ha encapsulado bajo el lema “Tras el temblor, el amor”.

“Cada cifra que presentamos representa a familias que hemos podido acompañar y una luz de esperanza que sigue llegando a quienes más lo necesitan”, explica un portavoz de la organización de asistencia humanitaria. “Esto subraya nuestro compromiso inquebrantable con la transparencia y con una solidaridad que se organiza y se ejecuta de manera efectiva en medio de la adversidad”.

Hasta la fecha de publicación del boletín, el miércoles 16 de julio, Cáritas Venezuela ha gestionado un volumen impresionante de 19.058 toneladas de ayuda humanitaria. De este total, la organización ha logrado distribuir aproximadamente 15.963 toneladas, lo que equivale a un notable 84% de lo recibido. Las 3.095 toneladas restantes se mantienen en los centros de acopio, listas para ser despachadas en las próximas fases de la operación.

Uno de los datos más alentadores de este último reporte radica en la marcada eficiencia logística de la organización. Durante la última semana cubierta por el boletín, Cáritas Venezuela incrementó en un 11% el porcentaje total de la ayuda entregada a las comunidades damnificadas, pasando del 73% previamente reportado al 84% actual. Esta aceleración es una señal clara del dinamismo y la capacidad de respuesta de la red humanitaria.

“Este aumento significativo en la distribución es una clara señal de que la ayuda está fluyendo hacia las comunidades afectadas a un ritmo superior al de su ingreso a nuestros almacenes”, precisa la organización en su comunicado, destacando la agilidad con la que se están superando los desafíos logísticos en un contexto de infraestructura dañada y accesos complicados.

**Las prioridades de una emergencia en evolución**

Más allá de la asistencia básica de alimentos y agua, la atención sanitaria se ha consolidado como una necesidad crítica e imperante para las poblaciones golpeadas por la catástrofe. En este frente, Cáritas ha despachado un total de 96.156 unidades de insumos médicos y medicinas esenciales. Estos recursos han sido canalizados principalmente hacia hospitales y centros asistenciales que operan bajo una presión extrema, luchando por mantener la atención en un sistema de salud ya sobrecargado.

“En un sistema de salud que ha sido severamente tensionado por la magnitud sin precedentes del desastre, cada caja de medicamentos que llega a tiempo puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, sosteniendo la atención de decenas de personas vulnerables”, enfatiza la organización.

**El corazón de la respuesta: el voluntariado**

La magnitud de esta respuesta humanitaria no sería posible sin el despliegue masivo y la dedicación incansable de miles de voluntarios en todo el país. Cáritas Venezuela destaca la labor abnegada de aproximadamente 10.000 personas que se han sumado a las tareas de voluntariado en las diversas diócesis y parroquias venezolanas. Estos voluntarios provienen de todas las esferas de la vida: maestros, jóvenes, madres de familia, jubilados y vecinos que, movidos por la compasión, han asumido el dolor ajeno como propio.

“Estos voluntarios son, sin lugar a exageración, el verdadero corazón palpitante de esta respuesta. Su energía, su tiempo y su entrega desinteresada han sido fundamentales para recibir, clasificar, empacar y finalmente distribuir la ayuda a lo largo y ancho del territorio afectado”, resalta la organización, poniendo en valor la extraordinaria movilización ciudadana.

El clero también ha desempeñado un papel crucial. Obispos, sacerdotes y religiosos se han hecho presentes en cada centro de acopio, en cada punto de entrega y en cada campamento improvisado en las ciudades más golpeadas. Su involucramiento ha sido una mezcla de “oración y acción”, participando activamente en las labores de asistencia. Pero, según el boletín, su contribución más profunda ha sido el acompañamiento espiritual y emocional, ofreciendo consuelo a quienes han perdido a seres queridos y brindando apoyo a aquellos que se han quedado sin hogar, escuchando activamente sus historias y su duelo.

**Mirando hacia el futuro: la fase de recuperación**

Con 3.095 toneladas de ayuda humanitaria aún disponibles, Cáritas Venezuela asegura tener la capacidad para “seguir respondiendo a las necesidades inmediatas”. Sin embargo, la organización advierte que “la emergencia está lejos de concluir”. Miles de familias continúan residiendo en campamentos temporales, y muchas otras se enfrentan a la devastadora realidad de no poder regresar jamás a sus viviendas originales.

En las próximas semanas y meses, la operación de Cáritas experimentará una transición progresiva desde la asistencia inmediata hacia una fase de recuperación integral para aquellos que lo han perdido todo. Esta etapa se anticipa como un proceso largo y exigente, que requerirá una solidaridad sostenida y un compromiso continuo en el tiempo por parte de la comunidad nacional e internacional.

“Cuando la atención mediática disminuye y la conversación pública se desvía hacia otros temas, la necesidad de apoyo permanece intacta. Por ello, reiteramos nuestro llamado a mantener las contribuciones a través de las vías oficiales y a seguir caminando juntos en esta senda de recuperación”, añade la organización.

Para quienes deseen continuar colaborando, Cáritas Venezuela invita a visitar su plataforma en línea: caritasvenezuela.org/donaciones/. “La donación monetaria se ha demostrado como la forma más eficiente de ayuda, ya que nos permite adquirir desde el terreno exactamente lo que se necesita en cada momento, adaptándonos a las circunstancias cambiantes y a las necesidades específicas de cada comunidad”, concluye el comunicado.

Hasta el momento, el balance oficial de víctimas por los terremotos en Venezuela asciende a 4.930 fallecidos. Adicionalmente, decenas de miles de personas han resultado heridas y han perdido sus hogares en localidades como Caracas, La Guaira, El Junquito y otras ciudades a nivel nacional, dejando una huella de destrucción y necesidad que requerirá una respuesta prolongada y coordinada.

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