La Arquidiócesis Primada de México ha instado a las autoridades mexicanas a priorizar el bienestar de los menores y la dignidad humana en el proceso de regulación de la inteligencia artificial (IA) en el país. En un editorial publicado el 19 de julio en su semanario *Desde la Fe*, la Iglesia capitalina enfatizó la necesidad de establecer políticas públicas que antepongan la protección de las nuevas generaciones a los intereses comerciales de las plataformas digitales, las cuales a menudo “monetizan la atención y el tiempo” de los usuarios más jóvenes.
Bajo el título “Regular la inteligencia artificial exige una alianza educativa renovada”, el pronunciamiento eclesiástico subraya la urgencia de fijar “reglas claras sobre el acceso de los menores a determinadas plataformas”. Adicionalmente, la Arquidiócesis solicitó “exigir una mayor responsabilidad a los proveedores de servicios digitales” y fortalecer los mecanismos de prevención frente a los riesgos latentes en internet, como “la explotación, la violencia y los abusos” que pueden afectar a niños y adolescentes.
Este llamado se enmarca en un contexto de creciente debate nacional sobre el futuro de la IA en México. A principios de julio, la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, anunció el inicio de un proceso de información y discusión sobre una posible regulación de esta tecnología, que comenzaría una vez finalizada la Copa Mundial de Fútbol. La mandataria adelantó que estas deliberaciones tomarían en cuenta las profundas reflexiones del Papa León XIV, plasmadas en su encíclica *Magnifica humanitas*, con el objetivo de establecer un marco regulatorio robusto y ético.
La Arquidiócesis de México observó que el diálogo público sobre la inteligencia artificial tiende a centrarse predominantemente en la innovación tecnológica, la competitividad económica y el desarrollo, a menudo dejando de lado aspectos fundamentales. Sin embargo, advirtió que es imperativo que cualquier marco regulatorio garantice la protección inquebrantable de la dignidad humana y la formación integral de las nuevas generaciones, asegurando que la tecnología sirva al ser humano y no viceversa.
Tomando como base las orientaciones de la encíclica del Papa León XIV, la Arquidiócesis identificó tres desafíos cruciales que, a su juicio, deben ser incorporados al debate público sobre la IA: el sociopolítico, el pedagógico y el intelectual y sapiencial. Estos desafíos ofrecen una lente integral para abordar las implicaciones de la inteligencia artificial más allá de sus beneficios técnicos y económicos.
**Evitar que la IA profundice la desigualdad**
En relación con el desafío sociopolítico, la Iglesia en la capital mexicana destacó que la educación de calidad sigue siendo una asignatura pendiente para millones de personas. Alertó que la actual revolución tecnológica, si no se maneja con equidad, podría ensanchar aún más la brecha entre quienes tienen acceso a herramientas digitales avanzadas y la formación necesaria para utilizarlas, y aquellos que se quedan rezagados, perpetuando así la desigualdad. Por ello, la regulación debe tener como meta impedir que la innovación tecnológica amplíe las disparidades existentes, garantizando que cada estudiante, sin importar su origen socioeconómico, pueda acceder a una educación que lo prepare para navegar y prosperar en el nuevo escenario tecnológico global.
**Renovar la pedagogía ante la era digital**
Respecto al desafío pedagógico, la Arquidiócesis precisó que la mera incorporación de computadoras o aplicaciones en las aulas no es suficiente. La transformación debe ser más profunda, abarcando la actualización de los planes de estudio, la modernización de los métodos de enseñanza y una formación permanente y continua para los docentes. La escuela, enfatizó, tiene la misión de formar individuos capaces de emplear las nuevas herramientas tecnológicas “con responsabilidad y sentido crítico”, evitando que se conviertan en usuarios pasivos, meros receptores de aquello que los algoritmos deciden mostrarles, y promoviendo en cambio la capacidad de discernimiento y elección.
**Recuperar una “higiene de la atención”**
Al abordar el desafío intelectual y sapiencial, la Arquidiócesis emitió una advertencia sobre el riesgo de que la constante exposición a respuestas inmediatas que ofrece la IA atrofie la capacidad humana para formular buenas preguntas, investigar a fondo, reflexionar críticamente y discernir con sabiduría. Frente a esta amenaza, la Iglesia capitalina resaltó la valiosa propuesta del Papa León XIV de recuperar lo que denomina una “higiene de la atención”. Esta práctica implica cultivar espacios dedicados al silencio, la lectura profunda, el estudio reflexivo y el análisis ponderado, habilidades esenciales para un pensamiento crítico y autónomo en la era digital.
Para hacer frente a estos complejos desafíos, la Iglesia de México respaldó enfáticamente el llamado del Santo Padre a constituir una alianza educativa renovada. Esta alianza, crucial para el futuro, debe involucrar activamente a la política, las instituciones educativas y las familias, trabajando de manera coordinada para moldear el futuro de la educación en la era de la IA.
“La Iglesia no apoya a ningún partido político ni busca sustituir el trabajo de los especialistas”, aclaró la Arquidiócesis, enfatizando su rol pastoral y ético. Su intención, añadió, es “recordar que ninguna política pública será suficiente si olvida la formación de la persona”, subrayando que el centro de toda legislación debe ser siempre el ser humano en su integridad.
Finalmente, la Arquidiócesis Primada de México hizo un vehemente llamado a la reflexión sobre el tipo de educación que niños y jóvenes necesitan para desenvolverse exitosamente en esta nueva época, con el fin de formar “personas que nunca dejen de pensar por sí mismas” y que sean capaces de moldear su propio futuro con autonomía y responsabilidad.








