San Luis Potosí, México – La ciudad de San Luis Potosí se prepara para ser el epicentro de un significativo evento eclesial: el XV Congreso Nacional Juvenil Misionero (CONAJUM). Del 23 al 26 de julio, miles de jóvenes, acompañados por sacerdotes, religiosos y obispos de todo México, confluirán en este encuentro trienal con un propósito claro: reavivar el espíritu misionero y fortalecer las vocaciones dentro de la Iglesia católica. Este congreso, organizado por las Obras Misionales Pontificio Episcopales (OMPE) de México y promovido por la Liga Misional Juvenil, es una pieza clave en la estrategia de la Iglesia para involucrar activamente a la juventud en la tarea evangelizadora.
El director nacional de las OMPE de México, el padre Antonio de Jesús Mascorro Tristán, subrayó en una entrevista con EWTN Noticias la importancia capital de la participación juvenil en la misión eclesial. “Los jóvenes no están excluidos de la evangelización; a ellos les compete también este servicio de anunciar a Cristo”, afirmó el sacerdote. Sus palabras resuenan con el constante llamado del Pontífice a una Iglesia en salida, un mensaje que fue central durante el pontificado de Francisco, cuya visión misionera marcó de forma profunda el periodo en el que se enmarcan estos congresos nacionales juveniles. La labor evangelizadora, como enfatizó el padre Mascorro Tristán, no se restringe a un selecto grupo de fieles, sino que es una vocación inherente a cada miembro del pueblo de Dios, desde la infancia, hasta los enfermos, quienes con su oración y paciencia, también son llamados a evangelizar.
El CONAJUM se erige como una plataforma fundamental para “despertar la conciencia misionera del pueblo de Dios”, uno de los principales objetivos de las OMPE. Esta conciencia implica comprender que la misión es el corazón de la Iglesia, y que cada bautizado es un discípulo misionero. Esta perspectiva, profundamente arraigada en la eclesiología contemporánea y vigorosamente promovida por el Papa Francisco a lo largo de su pontificado, busca movilizar a la comunidad católica hacia una evangelización activa y creativa, especialmente entre las nuevas generaciones.
**Legado y Proyección: Sembrando Vocaciones**
A lo largo de sus quince ediciones, el CONAJUM ha demostrado ser un semillero de fe y compromiso. El padre Mascorro Tristán destacó que los congresos precedentes han sido instrumentales no solo para fortalecer la formación misionera de miles de jóvenes, sino, y de manera crucial, para fomentar un aumento significativo en las vocaciones sacerdotales y a la vida consagrada. “Gracias a estos congresos se ha podido promover, se ha podido impulsar la vocación de los jóvenes”, explicó el sacerdote, al ofrecerles espacios de encuentro, discernimiento y acompañamiento espiritual. Estos encuentros han sido vitales para que muchos jóvenes descubran su llamado y se comprometan con la Iglesia en distintas formas de servicio.
La edición de San Luis Potosí promete seguir esta tradición con un programa rico y diverso. Uno de los puntos focales será la feria vocacional, donde aproximadamente 70 congregaciones religiosas presentarán sus carismas y estilos de vida, brindando a los participantes una ventana a las múltiples formas de entrega a Dios. Además, el congreso ofrecerá conferencias que abordarán la historia de la Iglesia en México, con un énfasis particular en los desafíos actuales que enfrenta la comunidad católica.
**Entre la Historia y la Innovación: Mártires y Misioneros Digitales**
Un componente emotivo e inspirador del programa será la serie de conferencias dedicadas a la Guerra Cristera, un período trascendental en la historia de México, marcado por la persecución religiosa y el valiente testimonio de innumerables católicos que ofrecieron su vida por la fe. En un gesto que busca conectar a los jóvenes con este legado de heroicidad, se expondrán reliquias de algunos mártires cristeros. Este acercamiento a la historia y al sacrificio de sus antepasados servirá como una poderosa fuente de inspiración, recordando a los jóvenes la profundidad de la fe y el costo de su defensa.
El congreso también abordará temas contemporáneos y de gran relevancia, como la importancia de las vocaciones en el siglo XXI y el papel de los jóvenes como “artesanos de paz”. Esta última iniciativa está en sintonía con las prioridades impulsadas por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que busca promover la construcción de una sociedad más justa y fraterna a través del compromiso cristiano.
Como una de las principales novedades de esta edición, el padre Mascorro Tristán anunció la participación, por primera vez, de misioneros digitales. Este elemento subraya la adaptabilidad de la Iglesia para llevar el mensaje evangélico a los nuevos areópagos virtuales, reconociendo el impacto de las plataformas digitales en la vida de los jóvenes. La presencia de Mons. Fortunatus Nwachukwu, secretario del Dicasterio para la Evangelización del Vaticano, es un testimonio del respaldo y la relevancia que la Santa Sede otorga a este congreso, uniendo la iniciativa local con la misión universal de la Iglesia.
El XV CONAJUM culminará con una ponencia dedicada a la Virgen María, figura central de la piedad católica y modelo de fe y discipulado. Este congreso en San Luis Potosí no solo representa un espacio de formación y discernimiento para la juventud católica de México, sino también un poderoso recordatorio de que la misión evangelizadora es una tarea viva y constante, que se renueva con cada generación, bajo el espíritu de una Iglesia que busca alcanzar todos los corazones con el mensaje de Cristo.








