Asís, Italia se prepara para recibir a Su Santidad el papa León XIV, quien arribará a la histórica ciudad el próximo jueves 6 de agosto. El Pontífice participará en el GO! Franciscan Youth Meeting, un evento que congregará a numerosos jóvenes provenientes de diversas naciones europeas en la Basílica de Santa María de los Ángeles. Este encuentro promete ser un hito significativo, enmarcado en el legado perdurable de San Francisco de Asís y su mensaje atemporal de paz interior y belleza espiritual para el mundo.
Mons. Felice Accrocca, recién nombrado al frente de la Diócesis de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino y de Foligno, compartió con ACI Stampa sus impresiones sobre la preparación de la ciudad para este acontecimiento. “Asís se está preparando con una mezcla de serenidad y gran alegría para un evento que siempre consideramos excepcional”, afirmó el obispo. Destacó la importancia de la visita del Papa León, no solo por su presencia, sino por su intención de interactuar directamente con la juventud, ofreciendo un espacio de diálogo genuino y de escucha atenta.
El obispo Accrocca subrayó la expectativa de los jóvenes, quienes buscan en el Santo Padre una voz que les hable con autoridad moral, no desde la imposición, sino desde la autenticidad. “Los jóvenes, o al menos muchos de ellos, buscan precisamente esto: palabras dirigidas a ellos no de forma autoritaria, sino con autoridad, y eso es lo que encuentran en el Papa León”, explicó.
Los días previos a la llegada del Sumo Pontífice están cargados de actividades preparatorias, incluyendo el tradicional Perdón de Asís. Durante esta celebración, jóvenes de distintas regiones de Italia convergen en la ciudad para culminar un recorrido de reflexión y espiritualidad, profundizando en la experiencia vital de San Francisco. Estos encuentros sirven como una evocación de los antiguos Capítulos, las reuniones que en fechas fijas congregaban a los frailes en la emblemática Porciúncula. A través de este diálogo y la meditación sobre la figura de San Francisco, los participantes se preparan espiritualmente para el encuentro con el Vicario de Cristo.
El año en curso reviste una importancia particular para la orden franciscana y para los devotos del santo. Se conmemoran ochocientos años del tránsito de San Francisco de Asís, un aniversario que ha impulsado una serie de eventos significativos. Entre ellos, la reciente ostensión de los restos mortales del santo, que registró una afluencia récord de 370.000 visitantes. Para la realización de este evento, 416 voluntarios dedicaron su tiempo y esfuerzo, colaborando con los frailes para asegurar el éxito y la solemnidad de la muestra.
Mons. Accrocca reflexionó sobre la profunda resonancia de la ostensión, más allá de la mera contemplación de reliquias. “Aunque algunos puedan ver solo un pequeño cúmulo de huesos, lo cierto es que ha permitido a muchos reflexionar sobre una experiencia de vida cristiana que, desde hace ocho siglos, sigue cautivando a hombres y mujeres de todas las condiciones y latitudes geográficas”, manifestó.
El obispo aprovechó la oportunidad para profundizar en una de las reflexiones clave que, según él, la exhibición de los restos debería inspirar en una era dominada por la imagen y las apariencias. Contrariamente a la obsesión contemporánea por la estética, el cuerpo de San Francisco no buscaba atraer por su belleza exterior ni se preocupaba por su imagen. Sin embargo, su persona ejerció una fascinación inigualable, tal como lo atestiguó Fray Masseo, uno de sus primeros y más cercanos compañeros. Fray Masseo, perplejo por la devoción popular hacia Francisco, le cuestionó en una ocasión: “¿Por qué te sigue todo el mundo y parece que todos desean verte, escucharte y obedecerte? No eres un hombre apuesto, no eres un gran sabio, no eres noble; ¿por qué, entonces, te sigue todo el mundo?”.
Esta interrogante de Fray Masseo resuena aún hoy, invitando a una profunda reflexión sobre el verdadero valor de una persona. San Francisco, lejos de someterse a la “tiranía de la imagen” o a la ansiedad por el rendimiento físico, mostró que la esencia humana reside en lo que se es y en lo que se aporta a los demás, no en la apariencia superficial, las posesiones materiales o el estatus social. Su cuerpo, lejos de los cánones de belleza o perfección física, se convirtió en un imán espiritual, atrayendo a multitudes de todas las edades y condiciones, un fenómeno que persiste con la misma fuerza en la actualidad.
El obispo Accrocca confía en que el Papa León XIV ayudará a los jóvenes a meditar sobre estas cuestiones trascendentales, enfatizando el papel central que el Evangelio debe tener en sus vidas. “Estoy convencido de que los jóvenes escucharán al Papa con atención, porque comprenden que el Santo Padre no les habla para halagarlos o ganarse su atención de forma superficial, sino que se dirige a ellos con sinceridad, con palabras que quizás no siempre compartan, pero que saben que les pronuncia con amor y por amor a ellos”, afirmó.
La ciudad de Asís y su comunidad eclesial acogen con entusiasmo la llegada de los jóvenes y del Pontífice. Consideran su presencia como un regalo invaluable, un soplo de renovado entusiasmo que todos necesitan. Invertir en la juventud, en su formación y en su encuentro con la espiritualidad, es, a su vez, invertir en el futuro de la sociedad y de la Iglesia.








