Ciudad de México. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reafirmó la invitación para que el papa León XIV realice una visita oficial al país, un gesto diplomático que tuvo lugar durante su encuentro con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, el pasado 5 de agosto en Palacio Nacional. El alto representante de la Santa Sede aseguró a la mandataria que el Sumo Pontífice “tiene muchas ganas de venir” a la nación azteca.
El cardenal Parolin cumplió una intensa agenda en México entre el 4 y el 6 de agosto de 2026, un viaje que, según comunicó la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), ha “reavivado la ilusión” de los fieles católicos de “contar con la presencia y bendición directa de su Santidad, León XIV, en nuestra patria mexicana”. Esta visita del Secretario de Estado se enmarca en un período de diálogo y acercamiento entre el Gobierno mexicano y la Santa Sede, buscando fortalecer la cooperación en temas de interés común.
Durante la reunión en la residencia presidencial, Sheinbaum Pardo y el cardenal Parolin abordaron diversos temas, entre ellos la primera encíclica del papa León XIV, titulada *Magnifica humanitas*. Este documento, clave en el pontificado del actual Santo Padre, se centra en la reflexión sobre el desarrollo de la inteligencia artificial y la necesidad de guiarla bajo estrictos criterios éticos, en pro de la dignidad humana y el bien común global.
A través de sus redes sociales, la presidenta Sheinbaum destacó la relevancia de los principios enunciados por el Pontífice. “Los llamados del Papa a la paz, la fraternidad y la cercanía con los más vulnerables representan una visión humanitaria, indispensable en un momento en que el mundo necesita fortalecer el diálogo, la solidaridad y la cooperación entre naciones”, afirmó la mandataria. Este enfoque resuena con la política exterior mexicana, que históricamente ha promovido el multilateralismo y la solución pacífica de conflictos.
Sin embargo, a pesar del evidente interés mutuo, la agenda del papa León XIV presenta prioridades inmediatas. Durante su conferencia matutina del 6 de agosto, Sheinbaum Pardo compartió que el cardenal Parolin le informó que el Sumo Pontífice tiene planes de visitar primero Perú, Argentina y Uruguay. Estos destinos han sido elegidos, en parte, porque son “países que no visitó el Papa Francisco” durante su pontificado. Además, se subrayó que el papa León tiene una “relación especial” con Perú, donde residió durante muchos años antes de su elección al ministerio petrino.
La Santa Sede confirmó oficialmente que el papa León XIV emprenderá un viaje apostólico a Perú, Uruguay y Argentina del 6 al 17 de noviembre de 2026. Esta gira por Sudamérica subraya la importancia de la región para la Iglesia Católica y la labor pastoral del Santo Padre.
En cuanto a una eventual visita a México, la presidenta Sheinbaum indicó que existen consideraciones temporales ineludibles. El Pontífice “obviamente no podría venir a México en el periodo electoral”, lo que implicaría que cualquier posible visita tendría que posponerse hasta después de la conclusión de las elecciones intermedias de 2027. México celebrará comicios federales y estatales el 6 de junio de 2027, donde se disputarán las 500 diputaciones de la Cámara Baja y se renovarán 19,609 cargos a nivel estatal, incluyendo 17 gubernaturas. La prudencia vaticana en evitar injerencias o asociaciones políticas durante procesos electorales es una práctica común para salvaguardar la neutralidad de la figura papal.
A pesar de la falta de una fecha concreta, la presidenta Sheinbaum se mostró optimista sobre la invitación. “Seguimos extendiéndole la invitación. Nos dijeron que ‘sí’, que ‘tiene muchas ganas de venir a México’ y que, en todo caso, lo que se estaría viendo ya es la fecha en la que pudiera venir, pero no hay una fecha establecida todavía”, reiteró la mandataria. Este tipo de declaraciones mantienen viva la expectativa entre la población mexicana, mayoritariamente católica.
Además de los asuntos concernientes a la posible visita papal, la reunión entre Sheinbaum Pardo y el cardenal Parolin sirvió para revisar la colaboración entre el Gobierno mexicano y la Iglesia Católica en iniciativas conjuntas. Entre ellas, la presidenta mencionó el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, que promueve el canje voluntario de armas de fuego por incentivos económicos, buscando reducir la violencia en las comunidades. También se conversó sobre la importancia de la restauración de templos históricos, un patrimonio cultural y religioso de gran valor para la nación. Estos diálogos bilaterales demuestran la voluntad de ambas partes de trabajar en pro del bienestar social y la preservación del legado cultural de México.








