La asombrosa vida de Floripes Dornelas de Jesús, conocida cariñosamente como Lola, una mística brasileña cuya existencia desafió las leyes naturales, es el foco de un nuevo documental titulado “Lola de Jesus: Mistério e Devoção”. Esta producción, del periodista y escritor Rodrigo Alvarez en colaboración con Jornada Infinita, se estrenó el 23 de julio durante la tercera edición del Cinema ExpoCatólica, celebrada en la ExpoCatólica 2026 de São Paulo. El evento también contó con una charla de Alvarez sobre “Lola y el fenómeno de la fe genuina del brasileño”, que profundizó en la singularidad de su testimonio.
Floripes Dornelas de Jesús, reconocida como Sierva de Dios, capturó la atención de creyentes y científicos por igual al haber vivido, según testimonios, aproximadamente 60 años sin ingerir alimentos sólidos, líquidos ni conciliar el sueño, sustentándose exclusivamente de la Sagrada Eucaristía. Este fenómeno extraordinario, conocido como inedia, marcó gran parte de su trayectoria vital. Sin embargo, para el médico Claudio Bomtempo, quien la acompañó durante sus últimos cinco años y hoy es un pilar en la promoción de su causa de beatificación, el aspecto milagroso de su subsistencia nunca fue lo más relevante. Para Bomtempo, la verdadera esencia de Lola residía en su misión de propagar el conocimiento y el amor hacia el Sagrado Corazón de Jesús.
“Lola no deseaba que se la recordara a ella, sino que el Sagrado Corazón de Jesús fuera más conocido y amado”, afirmó Bomtempo en declaraciones a ACI Digital. En la tradición de la Iglesia, el mes de junio se consagra al Sagrado Corazón de Jesús, y cada primer viernes del mes se dedica a esta devoción. En este contexto, Bomtempo sostiene que Lola “sabía que ella sería en Brasil quien provocaría esta reflexión sobre el poder del Sagrado Corazón de Jesús”. El médico explica que la inedia era, en realidad, un “reclamo de atención” que el Corazón de Jesús le permitió para que su figura sirviera como manifestación de Su presencia. “Su santidad se cimenta en sus virtudes y en su sacrificio, en el martirio de todos esos años… y en la intimidad con el Corazón de Jesús, que era algo impresionante”, añadió. Su vida de oración constante, marcada por interrupciones en sus conversaciones para preguntar a Jesús: “¿Qué quiere de mí, Señor? ¿Qué quiere que haga? ¿Qué quiere que diga?”, subraya esta profunda conexión.
Nacida el 27 de junio de 1912 en Mercês, Brasil, Lola se trasladó con su familia a Rio Pomba, donde falleció en 1999. Un acontecimiento trágico en su adolescencia transformaría su vida por completo. A los 16 años, una caída de un árbol de jabuticaba le provocó la fractura de dos vértebras lumbares, dejándola parapléjica. Ante esta devastadora realidad, Lola optó por una entrega total. “Lola, al verse en aquella situación, sabiendo que no volvería a caminar, que ya no tendría los sueños que le gustaría tener, tal vez ser madre, tal vez ser religiosa, decide entonces dedicar el resto de su vida a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y al Corazón de María. Esta fue la primera actitud de Lola ante una situación difícil, ante una noticia terrible”, rememoró Bomtempo. Fue tras esta decisión que su organismo experimentó cambios notables: dejó de sentir hambre, sed y sueño.
Aunque durante los siguientes cinco o seis años se insistió en que comiera, Lola no experimentaba la necesidad. Finalmente, el Viernes Santo de 1943, tomó la determinación de no comer más, subsistiendo únicamente de la Sagrada Eucaristía, que recibía diariamente. Este fenómeno generó un interés masivo, atrayendo a médicos, investigadores, curiosos y peregrinos. Sin embargo, como explica Bomtempo, Lola nunca se desvió de su auténtica misión: guiar a las personas hacia el Sagrado Corazón de Jesús. “La gente empezó a llegar en grandes caravanas y obtenía gracias, siempre por medio del Sagrado Corazón de Jesús”, comentó el médico, refiriéndose a ella como “simplemente una secretaria del Corazón de Jesús”. Además de la inedia, Lola poseía numerosos dones del Espíritu Santo, como el de revelación, profecía y ciencia, que utilizaba siempre para el beneficio de los demás.
Una muestra de su excepcional devoción fue la autorización que recibió del entonces obispo de Mariana, monseñor Oscar de Oliveira, para mantener el Santísimo Sacramento en su propio cuarto. Esta prerrogativa le permitió vivir una vigilia continua. “Lola permaneció recluida esos 64 años en su cama. Estaba en vigilia 24 horas ante el Sagrado Corazón de Jesús y la Eucaristía”, narró Bomtempo. Cuando el médico le preguntó por qué nunca salía de su habitación, ni siquiera al patio, Lola respondió con profunda convicción: “Mi lugar es aquí, delante del Santísimo, delante del Corazón de Jesús”.
La devoción al Sagrado Corazón de Jesús, ampliamente difundida a partir de las revelaciones a santa Margarita María de Alacoque en el siglo XVII, es una práctica central en la Iglesia, particularmente en los primeros viernes de cada mes. Lola Dornelas de Jesús, a lo largo de toda su vida, se dedicó a difundir esta fe, enfatizando la confianza en el amor de Cristo y la reparación por los pecados.
Su causa de beatificación fue iniciada en 2005 por el entonces arzobispo de Mariana, monseñor Luciano Mendes de Almeida, quien tuvo la oportunidad de conocerla. Monseñor Mendes de Almeida confió a Bomtempo: “Lola tiene más virtudes de las necesarias para ser santificada. Eso sucederá en el momento justo. Estate atento, porque quien mueve la beatificación no es el ser humano, es el Espíritu Santo”. Tras años de estancamiento por cuestiones burocráticas, la causa fue retomada a mediados del año pasado, cuando el actual arzobispo, monseñor Airton José dos Santos, designó al padre Rodney Francisco Reis da Silva como postulador de la fase diocesana. Una vez concluida esta etapa, el expediente será enviado al Dicasterio para las Causas de los Santos en el Vaticano, donde podrá avanzar hacia el reconocimiento de las virtudes heroicas, momento en el que Lola podría ser declarada venerable. Posteriormente, se requerirá el reconocimiento de un milagro para la beatificación y un segundo para su canonización.
Hoy, el legado de Lola perdura en el Recanto Sítio da Lola, ubicado en Rio Pomba. Este lugar, administrado por el padre Jamilson Inácio da Silva, párroco de Nossa Senhora do Rosário, se ha consolidado como un significativo centro de peregrinación. Cada primer viernes y tercer domingo de mes, acoge a fieles de diversas regiones de Brasil para misas y momentos de oración. La habitación donde Lola vivió durante más de seis décadas se conserva intacta y puede ser visitada a través de un cristal, ofreciendo un testimonio tangible de su vida. En mayo de este año, se celebró allí la primera misa desde su fallecimiento en 1999, presidida por el arzobispo emérito de Juiz de Fora, monseñor Gil Antônio Moreira, y concelebrada por el padre Rodney Francisco Reis da Silva, un hito que reafirma la continua relevancia de Lola de Jesús en la fe católica brasileña.








