12 agosto, 2026

altos representantes de la jerarquía eclesiástica venezolana expresaron su optimismo prudente ante el arranque de las mesas de diálogo entre sectores gubernamentales y la oposición agrupada en la asamblea nacional de 2015. esta iniciativa busca sentar las bases para la reconstrucción democrática del país sudamericano bajo la facilitación internacional.

los cardenales baltazar porras y diego padrón, acompañados por el obispo emérito ovidio pérez morales, emitieron un pronunciamiento conjunto en el que calificaron como una oportunidad positiva el inicio de estas conversaciones. aclararon que el texto no constituye una postura oficial del episcopado, sino un testimonio desde su compromiso moral y cívico frente al devenir nacional.

las negociaciones, impulsadas tras los recientes acontecimientos políticos y la crisis humanitaria agravada por el sismo registrado el pasado 24 de junio, tienen en su agenda prioritaria la reinstitucionalización del poder judicial y electoral, el restablecimiento de libertades fundamentales y la coordinación de asistencia para las víctimas.

no obstante, los firmantes advirtieron sobre los riesgos de estos procesos, señalando que se desarrollan en circunstancias inusuales que podrían restar legitimidad a los acuerdos si no se manejan con absoluta transparencia. asimismo, señalaron la ausencia en las mesas de trabajo de figuras opositoras con amplio respaldo popular, como maría corina machado, quien ha optado por mantener distancia y evaluar los resultados prácticos de las tratativas.

ante este escenario, los prelados ofrecieron su acompañamiento moral como garantes desde su ámbito religioso para velar por el bien común y asegurar que las demandas ciudadanas sean escuchadas. entre las condiciones indispensables para validar el proceso, destacaron la excarcelación de los presos políticos, el fin de la censura informativa y la convocatoria a comicios presidenciales transparentes que permitan renovar los poderes públicos.

el pronunciamiento concluye subrayando que, más allá de los acuerdos institucionales y las reformas estructurales, el objetivo primordial es lograr la reconciliación nacional en un marco de libertades y justicia social, atendiendo de manera urgente los déficits en salud, educación y servicios básicos que afectan a la población.

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