El mundo católico se solidariza con Colombia
Nuevas expresiones de fraternidad y apoyo espiritual continúan llegando hacia territorio colombiano desde los epicentros más significativos de la fe católica a nivel internacional. En esta ocasión, dos de los enclaves religiosos más importantes de Europa, el Santuario de Fátima en Portugal y la Diócesis de Asís en Italia, han manifestado su cercanía tras la catástrofe natural que golpeó recientemente al país sudamericano.
La primera de estas muestras de solidaridad provino directamente del Santuario de Fátima, ubicado en el sitio donde la tradición católica sitúa las apariciones de la Virgen María en 1917. A través de una comunicación electrónica dirigida a la organización Misión Fátima Colombia —un apostolado que ha promovido la visita de la imagen peregrina al país en dos ocasiones previas—, las autoridades eclesiásticas hicieron llegar su mensaje de apoyo.
Mensajes de esperanza desde Portugal e Italia
En el escrito remitido por el rector del recinto portugués, el padre Carlos Cabecinhas, se ratificó el compromiso espiritual de la comunidad mariana. “En este momento estamos unidos a Colombia, con nuestras oraciones por las víctimas del terremoto que ha afectado al país y ha provocado tantas víctimas y daños”, expresó el sacerdote al enfatizar la vigencia de los sufragios por la misión y los habitantes de la nación afectada.
Similares expresiones de cercanía llegaron desde Italia a través de la Diócesis de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino, cuna de San Francisco. Monseñor Anthony Figueiredo, director de relaciones internacionales de dicha jurisdicción eclesial, se comunicó por vía telefónica con los representantes de Misión Fátima Colombia para asegurar que toda la comunidad franciscana se encuentra espiritualmente unida en “oración por Colombia, por las víctimas, sus familias y todo el pueblo colombiano”.
Balance oficial de la emergencia nacional
Desde el inicio de la contingencia, la red de apostolado mariano expresó su profundo agradecimiento por los respaldos internacionales recibidos, reiterando su llamado a encomendar a la providencia divina a “a cada persona, cada familia y cada comunidad que pudo verse afectada por el sismo”, según destacaron a través de sus canales digitales oficiales.
De acuerdo con los reportes gubernamentales ofrecidos recientemente por el presidente de la república, Abelardo de la Espriella, la cifra total de víctimas fatales por el movimiento telúrico ascendió a 265 personas. Asimismo, el registro oficial contabiliza 3.494 heridos y un total de 496 ciudadanos que aún permanecen en calidad de desaparecidos.
La magnitud de los daños materiales también deja cifras alarmantes en todo el territorio afectado, contabilizándose 25.872 familias damnificadas, aproximadamente 53.000 personas que lo han perdido todo, 11.347 viviendas completamente destruidas y al menos 140 edificios que sufrieron un colapso estructural total a causa del terremoto.








