

Imagen referencial. | Crédito: Karolina Grabowska/Pexels.
Durante la conmemoración del Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia basados en la Religión o las Creencias, diversas autoridades internacionales han alzado la voz para exigir a los gobiernos del mundo acciones concretas. Los organismos multilaterales recuerdan que la libertad de conciencia, amparada por el artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, sufre constantes y graves quebrantamientos a nivel global.
En el marco de esta fecha clave, la Relatora Especial de las Naciones Unidas, Nazila Ghanea, dirigió un videomensaje institucional a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada. En su intervención, la alta funcionaria advirtió que “la necesidad de defender la libertad de religión o creencia, y hacerlo en todos los niveles —local, regional y mundial— es realmente urgente”.
Asimismo, la representante de la ONU enfatizó que numerosos ciudadanos alrededor del planeta enfrentan vejaciones cotidianas simplemente por profesar determinadas convicciones espirituales o credos particulares. Por su parte, la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, aportó cifras alarmantes al señalar que casi dos tercios de la población mundial habitan en territorios marcados por abusos severos, donde incluso sectores enteros de la ciudadanía pagan con su vida la lealtad a su fe.
Exigencias concretas a los gobiernos nacionales
Ante este panorama desolador, la diplomática europea instó a los ejecutivos globales a erradicar cualquier forma de intolerancia fundamentada en dogmas o espiritualidades. Kallas subrayó la necesidad imperiosa de respetar, proteger y garantizar este derecho fundamental, lo cual comprende la anulación inmediata de normativas que penalizan la apostasía o que instrumentalizan las leyes punitivas contra la presunta blasfemia.
Profundizando en las estrategias de contención, Ghanea recalcó que la sociedad civil desempeña un papel crucial en la lucha contra estas violaciones, actuando como un baluarte en la defensa de la dignidad humana. Las organizaciones comunitarias y locales facilitan la denuncia de atropellos, impulsan la concordia social en contextos de paz o conflicto armado y gestionan redes de asistencia y recuperación para los afectados.
Desde la perspectiva comunitaria, Kallas detalló que la Unión Europea impulsa agendas específicas orientadas a combatir de manera frontal el antisemitismo, el odio antimusulmán y toda agresión contra los cristianos u otros colectivos espirituales. Como muestra de este compromiso, la institución designó recientemente a Mairead McGuinness como nueva Enviada Especial para la Promoción de la Libertad de Religión o Creencia, con el propósito de intensificar la cooperación internacional.
Un diagnóstico preocupante sobre el terreno
La magnitud de la crisis queda reflejada en las recientes investigaciones especializadas. El Informe sobre la libertad religiosa en el mundo de 2025, elaborado por Ayuda a la Iglesia Necesitada, documenta que se han registrado graves violaciones de este derecho fundamental en 62 naciones.
El estudio detalla que los ataques se catalogan formalmente como persecución en 24 países y como discriminación en otros 38, una realidad que impacta de forma directa a más de 5.400 millones de personas. Las instituciones firmantes insisten en que la movilización internacional no debe cesar hasta conseguir que la tolerancia pacífica constituya la regla general y no la excepción.








