24 agosto, 2026

El Papa León XIV abraza a una de los miembros de la Federación Marsodeto durante la audiencia del 24 de agosto de 2026. | Crédito: Vatican Media.

El Papa León XIV aseguró este lunes que saber reconocer en los más débiles la mirada de Cristo "es algo que nos hace crecer como sociedad humana y cristiana",

El Pontífice dijo estas palabras durante la audiencia con una delegación de la Federación Marsodeto, de Toledo (España), una iniciativa que nació hace cuatro décadas, de la mano del sacerdote Marcelino Casas, para atender a las personas con discapacidad intelectual.

En su discurso, León XIV les agradeció por haber viajado a Roma con el fin de peregrinar a la sede de Pedro y "dar gracias a Dios por la fecundidad de los cuarenta y cinco años de vuestra institución. Me uno a esta celebración particular y pido al Señor que continúe bendiciendo la labor que realizáis".

El Santo Padre dijo que la labor de esta federación es "una tarea ardua", con "mucho trabajo escondido, que nadie ve y que sólo Dios puede premiar, y donde es muy gratificante descubrir, en el rostro de cada persona, al mismo Jesucristo".

"Desde vuestro cometido podéis dar fe, de un modo privilegiado, de lo que escuchamos en el Evangelio: 'En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis'. Saber reconocer, en las vidas de los más débiles y vulnerables, la mirada de Cristo que nos interpela, es algo que nos hace crecer como sociedad humana y cristiana", afirmó.

El Papa León XIV destacó que la labor con las personas con discapacidad intelectual y parálisis cerebral reúne valores como la solidaridad, la defensa de la dignidad humana y la plena inclusión.

Por ello, animó a agradecer a Dios por la inspiración del P. Marcelino Casas Puente quien, "hace ya más de cuatro décadas, puso en marcha lo que entonces parecía un sueño y que hoy contemplamos como un hecho: que ninguna familia donde hubiese una persona con discapacidad intelectual quedase desamparada".

El Pontífice afirmó que la Federación Marsodeto "puede sentirse orgullosa de llegar a tantas personas, haciendo realidad lo que tuve ocasión de recordar en mi reciente visita a España: 'El amor de Cristo nos empuja hacia los hermanos y la caridad y la solicitud con que respondemos a sus impulsos son la prueba de nuestra fe'".

El Santo Padre culminó sus palabras encomendando a los miembros de esta federación "a la protección maternal de María Santísima para que os acompañe continuamente en vuestra misión".

"Que ella os aliente en los momentos de mayor dificultad y os haga dirigir siempre la mirada al Señor, de tal forma que vuestra Federación siga siendo una auténtica obra de referencia eclesial y social", expresó.

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