

El Arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales; y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, durante la rueda de prensa conjunta tras sus conversaciones en Moscú el 25 de agosto de 2026. | Crédito: Ramil Sitdikov / POOL / AFP vía Getty Images).
En el marco de su visita oficial a territorio ruso, el secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, el arzobispo Paul Richard Gallagher, reiteró con firmeza la postura de la Santa Sede al subrayar que las hostilidades en territorio ucraniano no lograrán una solución definitiva mediante las armas.
Un encuentro clave en la capital rusa
Las declaraciones del alto representante de la Iglesia Católica se produjeron durante una conferencia de prensa conjunta celebrada tras su reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov. El encuentro diplomático tuvo lugar en Moscú y sirvió para abordar temas urgentes de la agenda internacional.
A través de un comunicado difundido por la Secretaría de Estado del Vaticano, se detalló que la conversación bilateral abarcó asuntos de interés mutuo, centrando la atención primordialmente en la crisis de Ucrania y las posibles vías para alcanzar un entendimiento pacífico. Dicha reunión se prolongó por más de una hora y contó también con la participación del Nuncio Apostólico, monseñor Giovanni d’Aniello.
In visita nella Federazione Russa, S.E. Mons. Paul R. Gallagher ha incontrato S.E. il Sig. Sergey Lavrov, Ministro degli Affari Esteri della Federazione Russa. Nel corso del colloquio sono stati affrontati temi di comune interesse e questioni di attualità internazionale, con… pic.twitter.com/nLFhNbxbrn
— Segreteria di Stato della Santa Sede (@TerzaLoggia) August 25, 2026
La vía diplomática como única salida
Durante su intervención ante los medios de comunicación, monseñor Gallagher fue categórico al recalcar que la postura de la Santa Sede permanece inalterable frente al conflicto bélico que azota a la región de Europa del Este.
“La posición de la Santa Sede es clara: el conflicto no puede resolverse con medios militares”, afirmó el arzobispo, quien además hizo hincapié en que “es esencial crear las condiciones para un proceso político y diplomático” que permita superar el estancamiento actual de las negociaciones.
El enviado papal enfatizó la urgencia de detener la confrontación armada y mirar hacia adelante: “Para ser claros: esta guerra debe terminar”, a la vez que puntualizó que resulta imprescindible clausurar el ciclo de hostilidades y diseñar un esquema de relaciones futuras que evite repetir los errores del pasado.
Cooperación humanitaria y próximos pasos
Asimismo, el representante de la diplomacia vaticana indicó que cualquier avance significativo en materia humanitaria servirá no solo para mitigar las penurias de la población afectada, sino también para restablecer un mínimo de confianza entre los actores involucrados en el enfrentamiento.
Por su parte, el canciller ruso manifestó su reconocimiento hacia la disposición de la Santa Sede para mantener canales de diálogo abiertos con Moscú, destacando el compromiso constante del Vaticano con la concordia internacional y expresando su acuerdo en la necesidad de estrechar la cooperación en asuntos humanitarios.
La agenda oficial del arzobispo en territorio ruso contempla continuar sus contactos diplomáticos con un encuentro junto a Yuri Ushakov, quien se desempeña como asesor de política exterior del presidente ruso, Vladimir Putin. Posteriormente, el representante pontificio dedicará una jornada a compartir con la comunidad católica local antes de emprender su viaje de regreso al Vaticano.








