1 septiembre, 2026

Un fallo judicial limpia la reputación del alto cargo eclesiástico

La justicia canadiense ha dictaminado una resolución favorable para el Cardenal Marc Ouellet, al declarar infundadas las imputaciones por presunta conducta sexual inapropiada que pesaban en su contra. Como parte del veredicto, el juez ordenó a la denunciante abonar una compensación económica de 100.000 dólares canadienses —equivalentes a unos 72.000 dólares estadounidenses— por los daños ocasionados.

El proceso legal giró en torno a los señalamientos interpuestos por Paméla Groleau, quien sostuvo que el purpurado la había tocado sin su consentimiento en tres ocasiones distintas entre 2008 y 2010, periodo en el que ella se desempeñaba como agente pastoral laica en formación. Asimismo, la demandante argumentó ante el tribunal haber experimentado situaciones de acoso en otro acto público, señalando que el prelado se desplazó intencionalmente para ubicarse junto a ella.

Inconsistencias en los testimonios y resolución del juez

En la decisión emitida el 31 de agosto, el juez del Tribunal Superior Martin Castonguay fue categórico al señalar que “el tribunal determina que las alegaciones que describen los cuatro hechos citados por la Sra. Groleau en el contexto de la demanda colectiva son falsas”. El magistrado fundamentó su postura al indicar que el testimonio de la acusadora contra el cardenal, quien actualmente cuenta con 82 años y se encuentra retirado desde abril de 2024, carecía de credibilidad y solidez debido a las múltiples modificaciones en su versión de los hechos.

Durante el juicio comparecieron otras dos mujeres; sin embargo, el magistrado determinó que sus declaraciones carecían de pertinencia jurídica para esclarecer si se había cometido difamación contra Ouellet. Incluso, se descartó la autoría del cardenal respecto a los indicios presentados por una de las testigos.

El origen de este conflicto se remonta a 2022, cuando las denuncias se integraron en una amplia demanda colectiva contra la Arquidiócesis de Quebec y numerosos miembros del clero. Ante esta situación, el prelado rechazó categóricamente los señalamientos y entabló una contrademanda por difamación, reclamando una reparación por el perjuicio causado a su honorabilidad.

Postura del Vaticano y repercusiones públicas

Por su parte, la Santa Sede optó en su momento por no abrir una indagatoria interna. Mediante un comunicado oficial difundido el 18 de agosto de 2022 por el entonces director de la Oficina de Prensa, Matteo Bruni, el Vaticano concluyó que no existían elementos suficientes para iniciar una investigación canónica contra el entonces prefecto del Dicasterio para los Obispos.

El juez Castonguay destacó en su sentencia que la gravedad de los señalamientos se vio agravada al enmarcarse en una demanda colectiva orientada mayoritariamente a señalar a infractores de menores, lo cual equiparó injustamente la imagen del arzobispo emérito con dicho grupo ante la opinión pública. Tras valorar el impacto en su trayectoria, el tribunal ratificó la indemnización solicitada por la defensa.

Los representantes legales del cardenal celebraron la decisión judicial. En un pronunciamiento oficial, el abogado Dominique Ménard expresó que “esta sentencia reafirma un principio fundamental: incluso en el contexto de un proceso judicial, las acusaciones graves deben basarse en hechos precisos y pertinentes y presentarse con el rigor que exige su gravedad”. Finalmente, se dio a conocer que el Cardenal Ouellet destinará los fondos obtenidos a iniciativas enfocadas en combatir el abuso en comunidades indígenas de Canadá.

Nuevos