

Comisión de avanzada recorrió los diversos escenarios que formarán parte de la ruta que realizará el papa León XIV durante su visita a Chiclayo. ANDINA/Difusión
A poco más de dos meses del esperado retorno del papa León XIV a la región norteña, donde dejó una huella profunda durante su etapa como obispo, los preparativos logísticos y pastorales entran en una etapa decisiva. Diversas instituciones eclesiásticas y gubernamentales afinan los últimos detalles para garantizar que el reencuentro con la feligresía se desarrolle sin contratiempos.
Durante una intensa jornada de dos días, una comitiva enviada por la Santa Sede recorrió los puntos clave que conformarán la agenda oficial durante las jornadas del 13 y 14 de noviembre. El objetivo principal de esta inspección técnica fue constatar la viabilidad y seguridad de los espacios asignados, destacando entre ellos las amplias extensiones de terreno destinadas al evento eucarístico masivo.
Inspección técnica y de seguridad en el norte peruano
Mediante un comunicado oficial emitido el 31 de agosto, la Iglesia local detalló la naturaleza de esta comitiva: “La Diócesis de Chiclayo recibió por segunda vez a la delegación de la Santa Sede, que recorrió los lugares donde el Santo Padre se encontrará con la comunidad durante su visita del 13 y 14 de noviembre”. Asimismo, la institución aclaró que este desplazamiento no respondió a un protocolo superficial, sino que “este nuevo encuentro forma parte de los preparativos”.
La delegación internacional estuvo liderada por Mons. José Nahum Jairo Salas Castañeda, quien funge como coordinador de los Viajes Apostólicos del Sumo Pontífice. A su vez, el grupo de trabajo integró a delegados del Gobierno central, representantes de la Nunciatura Apostólica y miembros activos de la Conferencia Episcopal Peruana. A su llegada, la comisión fue recibida por el obispo local, Mons. Edinson Farfán, quien guio gran parte de las visitas programadas.
“Durante dos días, la delegación visitó los distintos lugares contemplados en el itinerario del Santo Padre y dio seguimiento a las coordinaciones que se vienen realizando para su llegada a Chiclayo”, precisó el reporte eclesial sobre las actividades desarrolladas en territorio lambayecano.
Los escenarios clave de la visita papal
El itinerario oficial abarcó tanto instalaciones emblemáticas de la vida eclesiástica de la ciudad como aquellos enclaves que guardan cercanía con la trayectoria pastoral que el jerarca católico ejerció en esta zona del país. Entre los recintos evaluados figuraron la sede del Obispado, la Parroquia “Santa María” Catedral, el Santuario Nuestra Señora de la Paz y el campus de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT).
Del mismo modo, las labores de supervisión extendieron su radio de acción hacia el interior, contemplando desplazamientos estratégicos hacia las localidades de Zaña y el distrito de Santa Cruz, situado en la vecina región de Cajamarca.
No obstante, el punto que concentra el mayor volumen de expectativas logísticas corresponde a las Pampas de Pimentel. Este vasto terreno de aproximadamente 60 hectáreas fue minuciosamente evaluado por los emisarios papales para garantizar la comodidad y seguridad de los asistentes que arribarán desde distintos puntos del país.
Sobre este punto, el pronunciamiento institucional puntualizó: "El itinerario comprendió también las Pampas de Pimentel, donde tendrá lugar la Misa multitudinaria con el Santo Padre, uno de los momentos centrales de su visita y en la que miles de fieles podrán reunirse para celebrar juntos la Eucaristía".
Expectativa espiritual en la comunidad diocesana
Más allá de las exigencias técnicas, la diócesis norteña recalcó que el clima que se vive en las parroquias y hogares trasciende la mera organización material. Las autoridades eclesiásticas instaron a los fieles a vivir este acontecimiento desde una perspectiva de recogimiento y renovación de la fe.
“Las parroquias, comunidades y familias de nuestra Diócesis se preparan para este reencuentro, en primer lugar de forma espiritual, encomendando las tareas de preparación y contando los días para volver a verlo en Chiclayo”, concluyó el comunicado.
La frase de volver a presenciar al Pontífice en suelo lambayecano resume el sentimiento colectivo de una feligresía que guarda un vínculo especial y afectivo con el actual líder de la Iglesia Católica, consolidando la cuenta regresiva hacia uno de los eventos religiosos más trascendentales de los últimos años en el Perú.








