Diócesis española impulsa la creación de comunidades parroquiales juveniles inspiradas en el beato italiano Pier Giorgio Frassati


Ante los retos actuales de la transmisión de la fe, el obispo de Alcalá de Henares, monseñor Antonio Prieto Lucena, ha presentado una novedosa iniciativa pastoral de cara al periodo lectivo 2026/2027. A través de su carta pastoral titulada “Si conocieras del don de Dios”, el prelado aboga por la implantación de los denominados grupos parroquiales Frassati, un proyecto que toma como referencia la espiritualidad y el amor por la montaña del conocido beato italiano.
El documento episcopal advierte que si los procesos de iniciación en la doctrina católica no logran consolidar creyentes maduros, el resto de las iniciativas eclesiales dedicadas a la familia, el fomento de vocaciones o la presencia pública de los laicos “se verán abocados al fracaso”. Según el máximo representante de esta diócesis española, descuidar esta base equivaldría a “construir la casa de la Iglesia sobre arena”.
Asimismo, el jerarca eclesiástico puntualizó que el objetivo de estas medidas no consiste en incrementar cuotas de influencia social, sino en ofrecer al ser humano contemporáneo una respuesta vital fundamentada en la figura de Jesucristo. Este proceso, argumenta, requiere de un acompañamiento integral y maduro cuya premisa fundamental parte de la iniciativa divina.
Retos contemporáneos y secularización
Durante su análisis sobre el panorama actual, el obispo reconoció que las comunidades religiosas atraviesan un periodo complejo marcado por profundas transformaciones sociales y un crecimiento notable de la indiferencia religiosa. Aunque admitió que existe un fenómeno al que algunos denominan giro católico, reflejado en el aumento anual de adultos que solicitan el sacramento del bautismo, advirtió que persiste un ambiente generalizado de enfriamiento espiritual.
En este sentido, lamentó que la sociedad contemporánea tienda a reducir los sacramentos fundamentales —como el Bautismo, la Primera Comunión y la Confirmación— a meras celebraciones de carácter familiar y social, vaciándolos de su sentido trascendental original.


A esta problemática se suman diversos desafíos de la cultura moderna, tales como el cientificismo, los debates antropológicos actuales, el desarrollo de entornos virtuales como el metaverso o la inteligencia artificial, y la tendencia a desatender el fundamento gratuito de la catequesis. El prelado alertó también contra el peligro de una excesiva ritualización sacramental que, al centrarse exclusivamente en la eficacia intrínseca de los ritos, ignore las disposiciones interiores de la persona y derive en prácticas de tinte casi mágico.
El simbolismo de la montaña en el crecimiento espiritual
Como respuesta pastoral a esta coyuntura, la diócesis propone un itinerario formativo original que utiliza la metáfora de las cumbres bíblicas como espacios de encuentro con la divinidad. La práctica del montañismo y el esfuerzo de la ascensión se presentan como una analogía de la superación personal y espiritual, invitando a elevar la mirada por encima de las preocupaciones cotidianas.
Los impulsores de esta estrategia sostienen que la transmisión del mensaje evangélico no debe limitarse a la mera asimilación intelectual de contenidos teóricos, sino que requiere acompañar a los jóvenes en sus distintas etapas evolutivas. Cada fase de la juventud plantea interrogantes particulares que deben encontrar respuesta a la luz de la doctrina cristiana.
Dicho itinerario se estructura mediante la subida simbólica a cinco montes significativos de las Escrituras: el monte Moriah, enfocado en la apertura al misterio; el Horeb, que aborda la libertad y la responsabilidad personal; el Sión, orientado a la búsqueda del sentido existencial; el Tabor, destinado a integrar la fe en la vida cotidiana; y por último el Gólgota, concebido para responder con entrega al amor divino.
Con la culminación de este recorrido pedagógico y espiritual, las diócesis esperan que los participantes alcancen una verdadera madurez en sus convicciones religiosas, superando la simple formación doctrinal convencional.








